Ana Bacalhau: el pop hecho sensualidad

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Música al caer la noche es una frase que define bien la experiencia que cada año ofrece el Foro FIL. Y este año no es la excepción: Portugal, en su condición de país Invitado de Honor, llegó a Guadalajara con un extenso abanico de posibilidades para aproximarse a lo mejor de la producción de aquella nación, propuestas que tienen como referentes las melodías finas de corte pop, pero también el coraje del metal.

La apertura musical del Foro FIL apostó por la inclusión de Ana Bacalhau, una cantante que no le teme a las confesiones amorosas transformadas en temas cadenciosos y de espíritu festivo, pero que igualmente incorpora en su repertorio canciones que nos hacen un discreto guiño hacia la tradición musical de aire mediterráneo.

Bacalhau, una artista que se declara en constante meditación de lo que acontece en sus experiencias de vida, además de que entiende la importancia que tiene el rol de la mujer en una época de constantes transformaciones, demostró que la delicadeza de su música tiene una raíz eminentemente pop, algo que pudo apreciarse en una selección de cortes bastante rítmicos y de contenido contagioso, una especie de carnaval en donde la figura de la interprete es la guía principal para detonar una serie de sensaciones que tiene que ver mucho con la idea de celebración.

Lo etéreo de la presencia de Bacalhau, que no pierde en ningún momento ese toque de sensualidad que está impreso en cada uno de sus movimientos, definió un encuentro musical en donde, a pesar de algunas complicaciones por problemas de salud, la cantante efectúo un recorrido significativo por distintos temas que componen su trayectoria profesional, algo que de muchas maneras fue un carta de presentación para los asistentes al Foro FIL.

Redobles de batería que otorgaron la suficiente vitalidad a la base rítmica, además de los arreglos acompasados de guitarra y las tenues atmosferas provenientes de los sintetizadores, funcionaron para que la voz de Ana Bacalhau nos llevara desde el candor hasta la provocación, particularmente en las canciones “Leve como una pena”, “María Jorge” y “A Bacalhau”, una selección que además permitió comprobar que la portuguesa posee la capacidad de entregarse a nuevos públicos.

Para complementar la velada, y en concordancia con el lazo que une a México con Portugal en este encuentro que va más allá de las letras, los invitados sorpresa de la noche fueron los integrantes de Troker, quienes cubiertos por ese “sonido grasoso” que ellos mismos definen, hicieron una noche de contrastes que tuvo su punto más álgido en la conjunción de composiciones vibrantes, algo que caracteriza a esta banda que recientemente editó Imperfecto, un álbum que plantea las posibilidades de nuevos alcances para este inquieto grupo.