¿Cómo son las personas narcisistas? (Trastorno narcisista de la personalidad)

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Las personas narcisistas habitan en casi cualquier escenario de nuestra sociedad, tienen el rostro de un director de empresa, de nuestra compañera de trabajo e incluso de ese alumno de secundaria que ya apunta para bravucón y manipulador. Entre todo este espectro de perfiles y comportamientos, los más extremos evidencian un trastorno narcisista de la personalidad.

La influencia de la mitología griega en la psicología, por lo que recordemos la historia de Narciso, quien era un joven de inigualable belleza, que rechazaba a todas las doncellas que se enamoraban de él. Al final, fue castigado por los dioses, ya que se acabó enamorándose de su propia imagen, incapaz de dejar de observar su reflejo, se arrojó al agua y murió convirtiéndose en la bella flor que lleva su nombre.

De algún modo, algo nos da a entender la fuente originaria de este mito, el amor desproporcionado hacia uno mismo no puede tener un buen final. El trastorno narcisista de la personalidad conforma una categoría psicológica que describe una serie de conductas disfuncionales que es necesario conocer; rasgos, comportamientos y dinámicas que no siempre percibimos de forma tan evidente.

Todas las personas tenemos nuestra propia y singular forma de ser, es más, si consultáramos algún manual de psiquiatría veríamos que disponemos de algunas características en común con ciertos trastornos de personalidad. Tan es así, que es habitual hacer un uso a menudo del término narcisista, para describir a los parientes difíciles, a los políticos, a los vecinos incómodos incluso a los Millennials.

En primer lugar es importante diferenciar ese concepto de narcisismo que todos podríamos tener y que se asociaría más bien al amor propio, de ese comportamiento más extremo y que se evidencia el desarrollo de un trastorno, por ello es necesario analizar las características propias del mismo. El trastorno narcisista de la personalidad es una manifestación extrema y patológica de que todos conocemos como narcisismo, estamos por tanto ante una realidad que sólo puede ser diagnosticada por un profesional de salud mental.

Asimismo, están convencidas de que son superiores a los demás, se encuentran a su parecer, en un pedestal de completa irrealidad, donde procederá a compararse con el resto de la forma sistémica para ponerlos a todos por debajo de sí mismos.

Transmiten, también, una idea de su propia personalidad desproporcionadamente positiva, sobreestimando sus habilidades y éxitos. Además, necesitan constantemente admiración y aprobación por parte de los demás, hacia los que muestran escasa o nula empatía. Esa falta de vinculación afectiva hacia quienes le envuelven es uno de los rasgos más evidentes.

Tienen un sentido desproporcionado de grandiosidad, presentan unas fantasías exageradas de éxito, poder, belleza o amor imaginarios; se cree que es “especial” y que solo puede ser comprendido o relacionarse con otras personas que son especiales o de alto estatus. Exige una admiración excesiva, es pretencioso, explota a los demás en sus relaciones y no duda en manipular a los demás para alcanzar sus metas. Carece de empatía, a menudo envidia a los demás o cree que los demás le envidian a él, además de presentar comportamientos y actitudes arrogantes y soberbias.

Las personas narcisistas tienen la obsesiva necesidad de que su grandeza sea verificada por el mundo que les rodea; cuando no la perciben, manifiestan ira e incluso agresividad, las anteriores son reacciones defensivas que a menudo, trazan una línea de una depresión.

Como conclusión, querido lector, debemos tener en cuenta que el amor excesivo hacia uno mismo no suele traer buenas consecuencias, ya que reflejan comportamientos de autodestrucción, masoquismo y depresión.