Comunicando en crisis

Views: 726

“En los tiempos de crisis la imaginación es más efectiva que el intelecto”

Albert Einstein

 

Los momentos de la historia que el país dibuja bajo su paso son perturbadores; las alarmas de peligro se encienden en cualquier punto de la circunferencia mexicana, muchos en la incredulidad; otros en un abultado engaño de que todo lo que circula vía internet es real y otros tantos en la paradoja de en qué creer, las autoridades en ocasiones llegan a dar cifras, datos o declaraciones que se contradicen entre sí y eso provoca muchas especulaciones.

 

Hace ya más de un mes, en el suelo mexicano empezó a cundir la noticia de manera más enfática sobre un virus que estaba causando estupor en China, España e Italia, como una brisa que solo pasa fugaz por nuestro ser, muchos de los mexicanos decidimos no dar importancia a esta serie de comunicados, pues se pensaba que “estábamos lejos de ser afectados” por dicho virus, que eran “cuentos chinos”, que era una “estrategia económica” y solo eso; como si eso no afectara al mundo globalizado en el que hoy vivimos.

 

El tiempo avanzó, y el paso estrepitoso de las noticias trajo consigo múltiples visiones de un problema que bien sabemos nos afecta a todos, el tema fue “manoseado” por las autoridades federales con el afán de mitigar el daño y no dar paso a lo que se avecinaba, en pocas palabras hacer a la manera de Roberto Gómez Bolaños: “que no cunda el pánico” y es que de esa magnitud pareciera se informa de una triste realidad a la ciudadanía mexicana; con picardía, con desdén, con poco estupor y menos tacto político.

 

Seguramente amigo lector, tú al igual que yo; hemos estado inmersos en un vendaval de noticias desde hace más de un mes en donde todos los días, la gran mayoría de ellas circulan en torno al llamado “coronavirus”, no se diga en redes sociales donde esta etapa de información que se antoja más como un ideal que como una realidad; saturando de información real o ficticia los ojos expectantes de quienes asiduamente acudimos a este medio para estar en sintonía con lo que pasa en lo global.

 

Es evidente que en los momentos de crisis sanitaria que estamos viviendo, no podemos simplemente pelotear la responsabilidad “compartida” que tenemos y con ello atender una crisis humanitaria; si bien existen de parte de nuestras autoridades algunos comunicados, entrevistas televisivas y en su caso, conferencias de prensa no estamos aterrizando la realidad del problema: el país se ha contagiado de una falta de credibilidad.

 

Esto es así, seguimos expectantes ante la falta de declaraciones de nuestro Secretario de Salud federal, quien lleva los destinos en materia sanitaria de la nación y en su oportunidad le hemos colgado el caldero de la verdad a el subsecretario de salud Hugo López Gatell; hombre probo, quien a más de tener un perfil profesional y académico meritorio se ha convertido en el experto en el manejo de esta contingencia o pandemia sanitaria y que pareciera ser el vocero de la Secretaria de Salud y del propio gobierno mexicano.

 

Recordemos que nuestras autoridades son figuras públicas que sin ser necesariamente especialistas en la materia sobre la cual administran, son personas que deben dominar la información para que esta a su vez se brinde de forma veraz y oportuna a la ciudadanía, buscando que de manera conjunta se den las soluciones a un problema que ha arrastrado a su paso muchas aristas de una problemática que de origen es sanitaria, pero ahora a dado un vuelco social y económico. No se confunda, no se trata de denostar a la autoridad a través de estas líneas; sino de fijar el grado de responsabilidad respecto una problemática nacional, en un área determinada y especifica en la que constantemente se invita a la ciudadanía a “informarse por medio de los canales institucionales”.

 

No se puede seguir desviando la atención y decir “no pasa nada” porque es evidente que si pasa algo;  es necesario revitalizar la comunicación que gobierno y ciudadanía tienen, es necesario modernizar nuestras formas de comunicación entre nuestros cercanos, pero más que eso; debemos entender que ahora la ciudadanía en su conjunto tiene acceso a información en tiempo real y que se entera de lo que ocurre en otras latitudes de nuestro planeta, que los tiempos han cambiado y que es difícil “marearlos” con datos poco reales o desapegados de lo que se vive en el día a día.

 

Ya ha ocurrido que en ocasiones en el animo de sumar su esfuerzo al bienestar de la ciudadanía, los distintos niveles de gobierno tratan de tomar medidas e informar sobre cómo cuentan con su apoyo, desafortunadamente; las declaraciones de los distintos niveles de gobierno llegan a chocar o contradecirse por la falta de coordinación entre las autoridades y esto la sociedad lo reciente, pues se desdibuja el voto de confianza que se ha otorgado a la autoridad.

 

Es necesario contar con un vocero (si es que existe) capaz de afrontar el reto, de informar con responsabilidad a la población, que tenga una eficaz coordinación con los diversos estratos de gobierno y las diversas autoridades que contribuyen al mismo fin: el bienestar común; que exista una misma directriz que conduzca un mensaje certero a la población, que le dé motivos de confianza y no por el contrario, de desconfianza.

 

En estos días en donde se ha propagado información cuántica de la propagación del virus COVID-19; en redes sociales ha permeado la desafortunada noticia o divulgación popular de que hay desabasto de insumos para la atención de esta pandemia en los hospitales públicos; en estos días todavía vemos a gente “paseando” por las calles de México, a aquellos que por necesidad salen a vender su producto y venden la mínima cantidad, vemos que no hay vida normal y nos enteramos sobre noticias de saqueos en tiendas de autoservicios.

 

Esperamos que la crisis sanitaria no nos haga caer en una crisis comunicativa, la sociedad en su conjunto quiere escuchar esperanza, y ver la luz en las tinieblas reflejada en las buenas acciones de los mexicanos; necesitamos conciencia y empatía por parte del sector gubernamental y sobre todo confianza en que podemos salir adelante.