Controlando nuestras emociones

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En esta ocasión, me gustaría compartir acerca del Carácter, y específicamente del Control de nuestras emociones.

 

Encontrar el balance de nuestras emociones es cada vez más difícil, debido a la inestabilidad que la crisis que vivimos nos provoca. La crisis causada por los embates que la sociedad en la que vivimos sufre diariamente a causa de los Anti Valores que hemos permitido se apoderen de nuestro entorno social, político y familiar. Corrupción, egoísmo, deshonestidad, mentira, engaño, deslealtad, individualismo, discriminación, irresponsabilidad; etc.

 

Por lo tanto, permítanme introducir nuestro tema, con algo que tuve la dicha de escribir un tiempo atrás y dice así:

 

 

SOMOS PEQUEÑAS LUCES

Aarón Dávila

 

 

Somos pequeñas luces

deseando brillar;

pequeñas luces

difíciles de apagar.

 

Somos aquellos,

que decidimos no callar.

Hace tiempo aprendimos a brillar.

Dejamos ya las cosas vanas.

 

El camino viejo y el nuevo

hemos andado.

 

Adoptamos de la vida lo sencillo.

viejas sensaciones, nuevos aires;

tantos versos y canciones.

 

Ruego viejo y ruego nuevo.

Todo sin pensarlo pasa,

sigamos el camino a casa.

En pobreza, somos ricos,

somos padres, somos hijos.

 

Llegamos lejos, no de prisa,

Si con toda calma.

Somos pequeñas luces brillando.

Deseando alumbrar a muchos,

Brillar con gran intensidad.

 

Esta generación tan nueva,

el camino de verdad anhela.

Saber por sí, qué es lo que lleva.

Gracia, amor y complacencia.

 

Buscamos lo eterno…

Seguimos de frente con paciencia.

Hasta entonces, hasta siempre. Amén.

 

 

Este poema, fue tomado del libro “Hoy Cortaré Una Rosa” escrito por Aarón Dávila.

Publicado por Bubok Editores. Todos los derechos  están reservados en favor del autor. ©(R)

 

 

“El Control de nuestras emociones.”

 

 

Daniel Goleman explica, en el libro “La inteligencia emocional en la empresa”, publicado en 1998; que el reconocimiento y gestión de las emociones en la relación con familia, amigos, empleados, clientes, proveedores y otros interlocutores es una herramienta poderosa para las personas. Herramienta poderosa que, en el largo plazo, arroja mejores resultados que el conocimiento o el desarrollo intelectual. Esta “inteligencia emocional” es un concepto que puso en circulación el psicólogo estadounidense.

 

El éxito de las personas, plantea este autor, no depende sólo  de sus habilidades o de su inteligencia, medida como coeficiente intelectual (IQ), sino del manejo de las emociones y de las relaciones interpersonales, que conforman el coeficiente emocional (EQ).

 

Gran parte del valor de una persona no  viene del campo técnico, sino de lo vivido y sentido en el día a día en la trinchera, todos aspectos emocionales:

Trato con empleados y clientes, con maestros y alumnos, con amigos y con quienes no lo son, con todas aquellas personas que nos demuestran su cariño y con quien no lo hace, e inclusive con quien no le interesa hacerlo, manejo de proveedores, resolución de problemas, tolerancia a grandes y pequeños fracasos, entre otros. (La experiencia del día a día)

 

El día de ayer platicando con una joven que se acercó a un servidor buscando un consejo, referente al control de las emociones, específicamente hablando del Carácter explosivo, le expuse lo frágil que es el entorno humano y como el control de las emociones dependerá en muchas formas del conocimiento de nuestras limitantes y de nuestra capacidad para enfrentar las diferentes circunstancias que se presentan diariamente.

 

Abraham Maslow, psicólogo estadounidense conocido como uno de los fundadores y principales exponentes de la psicología Humanista; corriente psicológica que postula, la existencia de una tendencia humana básica hacia la salud mental, la que se manifestará como una serie de procesos de búsqueda de auto actualización y auto realización, decía que los seres humanos somos capaces de enfrentarnos a nosotros mismos y reconstruirnos tantas veces como sea necesario.

 

Por su parte, Aristóteles en su tratado Ética a Nicómaco, presenta el llamado «Reto de Aristóteles», o «Aristotélico» en donde dice:

 

“Cualquiera puede enfadarse, eso es algo muy sencillo. Pero enfadarse con la persona adecuada, en el grado exacto, en el momento oportuno. Con el propósito justo y del modo correcto, eso, ciertamente, no resulta tan sencillo”. Es decir, perder el control de nuestras emociones es tan posible, como el no hacerlo.

 

Cualquiera puede reaccionar sin control y perder los estribos, como comúnmente se dice, pero la capacidad de no perderlos se encuentra primero en el conocimiento de quienes somos y verdaderamente, de que somos capaces, pero más aún, de la capacidad de vivir en paz y con mesura.

 

Dicho de otra forma, enójate cuando debas, pero sin cometer errores de los cuales tengas que arrepentirte después.

 

Cuando te enojes, que sea por la razón correcta, con la persona correcta y en el momento correcto, pero nunca permitas que ese enojo, altere la paz de tu corazón y mucho menos cause en ti raíces de amargura. Aprender a vivir bien y a ser felices es la clave de todo.

 

Ahora Mark Twain decía:

 

“Con un buen cumplido, puedo vivir un par de meses”

 

Si tomamos a Twain al pie de la letra, con 6 cumplidos al año le habría bastado para mantener su estado emocional al nivel adecuado. Pero la realidad es otra.

 

Los seres humanos necesitamos mucho más que eso para tener nuestro nivel emocional al tope, y tener nuestro nivel emocional en buena medida nos hace andar tranquilos y nos causa estabilidad, lo cual nos permite recibir de mejor manera las circunstancias que se nos presentan en el día a día.

 

Las palabras correctas en el momento correcto tienen mucho valor.

Si aprendemos a respetarnos unos a otros, descubriremos la belleza de la vida y lo verdaderamente enriquecedoras que son las sanas relaciones humanas.

 

El rey Salomón decía:

 

“Ciertamente la opresión entontece al sabio, y el soborno corrompe el corazón. Mejor es el fin del asunto que el comienzo. Mejor es el de espíritu paciente que el de espíritu altivo. No te apresures en tu corazón a enojarte, porque el enojo reposa en el seno de los necios”

 

Conocer tus capacidades y saber quién eres, es el resultado del tiempo que inviertes en buscar la sabiduría y la inteligencia de tus emociones, identificar lo que te hace perder el control y fortalecer tu corazón en el conocimiento de tus debilidades para así volverlas fortalezas para tu vida.

 

En esta sociedad carente de Paz, lo que realmente necesitamos es encontrar los motivos correctos para seguir adelante, amor, comprensión, renuevo, perdón.

 

Poco a poco hemos perdido la capacidad de admirarnos de las cosas bellas que nos rodean.  De corazón a corazón; ¡Basta ya el tiempo pasado! Vivamos ahora sujetos a la esperanza y caminemos un camino de fe que nos permita renovar el espíritu de nuestro entendimiento.

 

“Somos pequeñas luces brillando.

Deseando alumbrar a muchos,

Brillar con gran intensidad.”