CUANDO ELLA ES MAYOR QUE ÉL

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Una mujer de 43 años con un hombre de 25? Las parejas en las que ellas les sacan 10, 15 y hasta 20 años a ellos, son cada vez más habituales, pero eso no impide que aún tengan que enfrentarse a muchos prejuicios. El rechazo social lleva a las parejas a vivir cada uno en su propia casa (Propias). Que si ella podría ser su madre, que si esa pareja no tiene futuro, que si él podría estar con mujeres más jóvenes y ella con alguien de su edad… La sociedad todavía arquea una ceja cuando una mujer se empareja con un hombre bastante o mucho más joven que ella. Incluso se han inventado términos peyorativos para ellas como asaltacunas (en inglés cougar, puma) o para ellos toy boy (chico juguete).

En general, estas relaciones siguen estando mal vistas socialmente. Se acepta mucho más que el hombre sea mayor que la mujer, de todos modos creo que el hecho de que una mujer esté con alguien más joven está menos penalizado que hace unos años. Según el Instituto Nacional de Estadística, aún es más habitual que el hombre sea mayor en las relaciones de pareja, pues así pasaba en el 53.3% de las bodas celebradas en el 2010.

Ese año, los matrimonios en los que la mujer era entre 6 y 10 años mayor que el marido fueron el 3.4%. En cambio, las bodas en las que el marido era entre 6 y 10 años mayor fueron el 13.8%. Pero las relaciones en las que la mujer es mayor cada vez son más frecuentes. La proporción de matrimonios en que la mujer es dos años o más mayor que el hombre ha pasado del 7.8% en 1976 al 16.4% en el 2010. Algo más del doble.

La mujer ocupa una posición social diferente con respecto a unas décadas atrás. Ahora es más independiente social y económicamente. Es mucho más frecuente que la mujer sea la mayor de los dos en las parejas más jóvenes, aquellas en que ella tiene menos de 40 años. Las mujeres disponen de más libertad para tomar decisiones. El criterio para iniciar una relación puede que sea el de la atracción por una persona con la que se disfruta. Y a ver qué pasa, pues no hay metas a las que llegar. Además, ahora el número de rupturas de pareja es estratosférico comparado con el de veinte años atrás o, claro, cuando el divorcio no existía y el matrimonio era, de verdad, para toda la vida.

Ellas, aunque aspiren a volver a emparejarse, en general, con hombres de su edad, ven que estos suelen elegir a mujeres más jóvenes”, señala Antoni Bolinches, psicólogo clínico y terapeuta de pareja. Así que tienen que fijarse en hombres mayores que ellas o más jóvenes. Internet está facilitando este tipo de relaciones. Los portales de contactos permiten que se conozcan personas de ámbitos y edades dispares.

Ellos saben que las mujeres mayores están más dispuestas sexualmente. Y en este tipo de ambientes es más fácil saltarse los prejuicios, gracias a la confidencialidad. Además de que muchas personas mienten sobre su edad. Es que es sobre todo a partir de las segundas parejas cuando se dan las diferencias de edad más importantes, ya sea a favor de los hombres o las mujeres. Quizás porque cambian los ámbitos de relación. Las primeras parejas suelen formarse en el barrio o en la universidad, mientras que las segundas, las terceras… se fraguan con frecuencia en el ámbito laboral o través de grupos de amigos, donde suele haber más diferencia de edad.

Otro factor que aumenten las parejas en las que ella es mayor que él es, el que se haya roto la norma única sobre lo que debe ser una pareja. Ahora la sociedad acepta, en general, a parejas de muchos tipos: parejas de homosexuales, parejas en las que cada uno vive en su casa, parejas que deciden no tener hijos, al romperse esa norma única, se relaja la presión sobre las relaciones que antiguamente no eran convencionales.

Aunque hay algunos casos en los que la diferencia de edad es muy grande, por parte de ella puede haber una negación muy clara del paso del tiempo. Sin olvidar que, en muchas relaciones, se establece una dinámica de poder. Algunas personas viven las relaciones como luchas de poder. Y para una mujer será más sencillo tener el poder si está con alguien más joven.

La mujer se puede sentir una triunfadora social por el hecho de estar con un hombre más joven. Muchas mujeres de mediana edad son atractivas. Y hay que tener en cuenta que la plenitud sexual del hombre se da a los 30 años, mientras que la mujer llega en plena forma a los 50. Esa combinación sexual es muy satisfactoria para ambos porque se mezcla potencia y experiencia. Un hombre aún en buena forma con una mujer que conoce su cuerpo y sabe muy bien cómo conseguir placer. Y el atractivo no sólo es el cuerpo.

Asimismo, una mujer mayor puede ser muy acogedora, así que el hombre tal vez encuentre en ella cosas que le da una pareja y también una madre, metafóricamente hablando. Pero eso es algo que no es monopolio de las parejas en las que ella es mayor que él. Hay muchas mujeres que cuidan a sus maridos, y estos son mayores. Y hay hombres que buscan a una mamá en una mujer más joven. Es normal que, en una pareja, el uno cuide al otro. Pero es verdad que el hombre joven puede buscar una sensación de seguridad en una mujer que le lleva varios años.

Si un hombre ha tenido una madre sobreprotectora, quizás quiera repetir esa relación con su pareja. Si ha tenido una madre con muchas carencias, quizás quiere lo que no tuvo. Y cuanto más desee tener a una madre en lugar de una pareja, más problemática será la relación.

Es una presión social que ambos pueden interiorizar y que será una bomba de relojería para la relación. En terapia he visto que parejas en las que ella es cinco años mayor sufren esta presión. Y eso hace que muchas parejas de este tipo no se planteen convivir.  Si la mujer vive con el miedo de que su pareja la pueda dejar por una más joven, empezarán los celos y quizás una lucha enfermiza para evitar el paso del tiempo, por ejemplo, mediante operaciones de cirugía estética y el hombre también puede tener miedos que zancadilleen la relación, y puede tener miedo de no desearla, de que pierda el atractivo, de que se muera antes que él, de que pierda la salud, de que ella no tenga energía para hacer la vida que a él le apetece.

La atracción, el enamoramiento o el deseo de estar con una persona no son garantía de que una relación vaya a durar. Y en este tipo de relaciones quizás ambas personas se encuentran en un momento vital muy diferente.  Es evidente que todas las parejas corren el riesgo de enfrentarse a dificultades o crisis a lo largo de su relación .La clave para las parejas en las que la mujer es la mayor reside, en que disfruten de un buen acoplamiento sexual y tengan caracteres compatibles, valores similares, y un proyecto común. Y tendrán que ser fuertes para no dejarse llevar por el qué dirán y demostrar que el amor no tiene edad.