De El Gran Libro de la Caca nos habla su autor, Guillermo Guerrero

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Es un escritor risueño. Peinado a la moda, ojos encubiertos por gafas, chamarra amarilla, vistosa. No parece haber hecho todo un tratado sobre la caca. Nos disponemos a tener una entrevista muy excrementosa en el stand donde se vende, como caca caliente, su libro El gran libro de la caca. Incluso hay una tasa o water que se rifó entre quienes lo compraron.

Es Guillermo Guerrero, a quien le pregunto:

¿Cuántos años de investigación te llevó a escribir El gran libro de la caca?

Desde hace mucho tiempo tomé un diplomado de divulgación científica en la UNAM, desde hace unos 15 años, en ese momento empecé a escribir algunos textos sobre este tema, después me dediqué a hacer revistas y otro tipo de cosas.

Pero el año pasado surgió la idea de hacer ese libro de caca y  empecé a retomar lo que había hecho en aquel entonces y así salió.

¿Por qué el tema?

Es divertido. Es un tema que nos da mucho pudor hablar de él, pero cada vez que platicamos hasta nos da risa, los niños están acostumbrados a hablar de la caca y los adultos ya no.

Entonces pensé vamos a tocar el tema de una forma humorística y de una manera sencilla, para ponerla en la conversación sobre la caca.

Esto te va a causar risa, ¿Qué fue primero, la caca o tu escritura?

Eso sí, la caca, sin duda alguna.

¿Entonces no importa eso?

No, digo que fue como muy sorpresivo hacer todo esto, fue inesperado, mi trabajo es otro, como platicábamos. Me han dejado muchas satisfacciones hablar de caca, ahora todos me mandan fotos de caca, excusados, dulces y de todo.

Y como gran parte de mexicanos, leíste en el baño.

Leí en el baño, sí. No sé si recuerdas cuando éramos niños casi siempre había revistas en los baños, luego hasta uno leía la etiqueta del shampoo, porque no había otra cosa que leer.

Ahora la gente ve su celular, hicimos encuestas y ve su celular, lee en el baño, todos, sí seguro, leí en el baño.

¿Qué tragedia cuando el celular se cae en el baño?

Es una tragedia y pasa más seguido de lo que crees.

Y hay quienes se atreven a meter la mano para salvar su celular.

Ya ni modo, nada más lo limpias un poco, lo mandas a servicio y vámonos.

¿Es más recomendable leer ahí que en la biblioteca?

Es más entretenido, aunque después uno acaba con las piernas dormidas después de estar mucho tiempo sentado, pero conozco gente que tiene verdaderas bibliotecas en su baño, evidentemente es más recomendable en la biblioteca o en la sala, en el baño es más divertido y mucho más entretenido.

¿Escribiste alguna parte de este libro en el baño?

No, pero sí mucho tiempo lo pensé, podrá parecer como un cliché, muchas de las ideas sí surgieron ahí, solamente poniéndote a pensar cómo le hacen los demás, cómo se limpian los demás, cuánto papel usan, qué hacen si se les acaba en el baño.

La vedad muchas ideas surgieron ahí y en muchas de ellas quedaron al final en el libro, preguntamos a muchas personas qué es lo que hacían y nos contestaron muy bien.

Además antes en los baños públicos escribían muchos textos que fulano estuvo aquí, ahora ya no hay tantos.

Ya no hay tantos, eran muy famosos, eran como nuestro facebook del pasado, los baños de la Central Camionera, porque uno dejaba un teléfono, el de abajo dejaba un recado y el de abajo un dibujito, era como un muro de recados, ya casi no pasa, sí, era muy divertido.

A mí me gustaba mucho, por ejemplo en la secundaria que tenían un montón de recados que leer cuando ibas al baño, claro que sí.

En el capítulo El cuchillo de la popó, surgió con la expresión de ya córtale.

El cuchillo de la popó es un gran tema, es una historia real y venden el cuchillo de la popó, la historia comenzó con un chico que hacía, por cuestiones de genética, trozos muy grandes de cada tanto, que tapaban el caño.

El pensaba que era normal hacer caca tan grande, entonces su familia tenía un cuchillo especial para partir la popó adentro de la taza, ahí no acaba la cosa.

Un día fue con un amigo hizo del baño y después no se iba y le dijo oye pásame tu cuchillo de la popó y el amigo le dijo, cuál cuchillo de la popó, pues el cuchillo, el que todos tenemos en la casa.

El amigo no entendía qué era el cuchillo de la popó, hasta que le explicó que en su casa había un cuchillo para estos menesteres.

Pasó por internet esa historia, se hizo famoso el chico y ahora venden cuchillos de la popó, es una cosa loquísima, lo venden así en las tiendas.

Realizar otras cosas cuando vas al baño, es perder la concentración y por lo mismo el placer de defecar.

Es un placer. No es un placer cuando comes picante, porque te pasa como el chile campana, que cuando entra pica y cuando sale repica.

Pero hacer otras cosas en el baño, uno se la pasa entretenido ahí.

Cuando comes mucho chile, sobre todo el más picoso, quedas como calcetín volteado.

Mi mamá decía que uno come res y hace pescado de tanto esfuerzo.

Los datos que das en tu libro son reales con el carácter científico o como dijo Salinas, política ficción. O bien haiga sido como haiga sido, tampoco.

Consultamos médicos, de hecho al final del libro viene el agradecimiento a muchos de ellos que nos estuvieron asesorando con esas cosas de cómo ellos miden la cantidad de bilirrubina; por ejemplo, con el color de la popó; cómo hacen en el hospital para medir la consistencia todos los datos son verdaderos, no hay ninguno inventado.

¿Para escribir este libro no tuviste ningún estreñimiento editorial?

Pujé mucho, al final salió, pude liberar al topo, no tuve estreñimiento, de hecho mi editor estaba muy feliz por este libro. Y además, listo con toneladas… de papel.

¿Tampoco se ha convertido en una diarrea por el volumen de ventas?

Eso no lo sé, he tenido varias presentaciones, entrevistas, pero no sé cómo le vaya en la venta, sé que está en muchos lados, mucha gente me ha mandado mensajes, pero no lo sé.

Esperemos que sea una diarrea pero de esas fuertes, de que no se pueda parar.

No sé si sepas que hay un grito en el futbol, especialmente en Toluca, que cuando un equipo rival va por un tiro libre, lo falla o lo vuela, le dicen tanto pedo para cagar aguado.

Se me hace muy mexicano. Sabes cuál me gusta mucho, me cagué para dentro que es cuando tienes un susto muy grande que ya no puedes salir para ningún lado, dices me cagué para dentro.

Sería muy osado o atrevido haber colocado un rascahuele a tu libro.

Tal vez los amigos millennials no se acuerden de los rascahuele que eran unas estampas que venían con olores, por ejemplo había de palomitas de maíz, de fresa, de coco, uno tenía que rascarle con una tecnología rudimentaria y olían.

Nos hubiera encantando, pero no encontramos quién lo hiciera, pero a la mejor pueden rascar y huelen a algo, se pueden rascar ellos mismos.

Entre los datos que obtuviste, sabes cuándo excremento hace un ser humano por día.

Varía, no hay una media de cuánto hace por día, hay gente que puede dos veces al día, una vez, hay gente que hace una vez cada dos días por ejemplo, pero a lo largo de tu vida haces cuatro toneladas de popó, que equivale al peso de un camión materialista, todo eso es lo que haces en tu vida.

¿Cuánto hacemos 120 millones de mexicanos y hacia dónde va?

Es impresionante pensar hacia dónde se va toda la caca que hacemos los mexicanos, me encanta un programa que hizo 31 minutos, que es el programa chileno de marionetas, donde Juan Carlos Bodoque dice nunca había visto tanta mierda junta, porque es muchísima la que se va por el caño.

No sabemos a dónde va o sí.

Evidentemente mucha sale al mar, hay algunas ciudades como la Ciudad de México que  tiene su desagüe hacia el norte, pero la vedad no hay planeación de esto y es un problema que se va a convertir en un grave problema dentro de algunos años.

Imagínate un Estadio Azteca lleno, como ya ha sucedido con 110 mil almas, todos orinando al mismo tiempo y defecando.

Es terrible, no sé si aquí en Guadalajara hayan sufrido las inundaciones que tenemos en el centro del país, cuando salen del caño y es imposible de parar, es terrible el olor.

Alguna vez el Negro Fontanarrosa allá en Rosario, su natal Rosario, dio una conferencia los últimos días antes de morir, tenía cáncer de garganta y habló de la importancia de la mierda, porque es una expresión argentina, vete a la mierda: dice no es lo mismo pronunciarlo a la argentina con la r total, a como lo pronuncia un cubano, mielda con l ¿qué opinas al respecto?

Aquí en México sí es ofensivo decir mierda, hasta le damos como nombres a la popó o a la caca para no decir mierda.

Tenemos expresiones, vamos a pensar cómo vamos a tirar el popó, el puro, vamos a liberar a Willi, vamos a sacar el cachetón del puro, porque nos da mucho pudor decir, mierda, no sé por qué.

Por eso inventamos hacer del uno, hacer del dos, vamos a descomer, vamos a mandar el packs, vamos a colgar el tamarindo, todo con tal de no decir mierda.

O más recientemente en el kínder, le empiezan a cantar a los niños, popocita, popocita, sal de mi pancita, pero ya.

Esa no me la sabía, es muy bonita. Está muy linda.

Hay pocas canciones que hablan de la popó, en Estados Unidos en inglés hay muchas canciones que hablan de popó, en español casi no.

Encontramos una muy vieja que salió en la película de Enrique y Ana, de una banda que se llamaba Los tronquitos, la canción Caca, culo, pedo, pis, la única canción en español que habla de la mierda, además de esa que me acabas de decir.

Hay una película que se llama Relatos Salvajes, pero en uno de los pleitos, vemos mucho aquí en México, entre un camionero y un automovilista. El camionero para a un lado de la carretera, espera al otro, llega y se caga sobre el parabrisas del automovilista y se va.

Hay escenas drásticas, el cine por ejemplo la gente podrá encontrar en el libro algunas escenas de cine, no escogimos las más asquerosas sino las más representativas.

Por ejemplo, hay una de Gloria Trevi, donde tapa los baños y sale la caca de todos los baños, por ejemplo no sé si te acuerdes de Jurassic Park, cuando la científica mete la mano en una gran montaña de caca para saber de qué estaba enfermo el dinosaurio, hay muchas escenas de cine.

Hay una de la película de Jim Carrey donde tiene diarrea, donde hace y hace caca el personaje y luego no encuentra papel o no puede bajarle.

¿Qué será más peligroso, la diarrea en un baño público o la diarrea mental que le da a muchos diputados?

Yo creo que la diarrea mental que le da a los diputados, la diarrea en el baño público la dejas ahí y te sales, pero la diarrea mental en muchos diputados que hemos visto es terrible.

¿Es tu primer libro?

Es mi primer libro de autor, me he dedicado a ser editor de libros, he hecho muchos, diferentes temáticas, es la primera vez que hago un libro de autor y estoy encantando.

Nunca había estado de este lado, siempre había estado del otro.

Apenas acaba de salir en septiembre de este año salió a la venta, creo que para el próximo año le vamos a dar la sorpresa con otro libro que saldrá en febrero.

¿Será la caca dos?

No sé si será la caca dos, pero es un libro muy divertido.

Cuando planee esta entrevista, pensé que tu libro iba a ser una mierda, pero veo que es la gran cagada.

Es una gran cagada, salió muy cagado, todo los adjetivos que le quieras dar, todos son bienvenidos, es una gran cagada.

Y ahí dejamos a Guillermo Guerrero, dando autógrafos al por mayor, en un libro que causa risa y que resulta una gran cagada.