DE SUS LIBROS, DE MANOLITO GAFOTAS, UNA CHARLA CON ELVIRA LINDO

Views: 787

Es linda como mujer, es buena como periodista y escritora, es Elvira Lindo Garrido, a quien tengo frente a mí, en plena Fil de Guadalajara. La creadora de literatura infantil y del personaje Manolito Gafotas, que ella misma interpretó en la radio.

Le cuestiono:

¿El personaje de Antonia en su novela es de los años 80, es en Madrid, en el tiempo actual se sigue dando?

Creo que sí, es una novela que está situada en los años 80 que fueron muy especiales por muchas razones para España. Eran los primeros tiempos de la democracia, hubo una especie de ruptura con el pasado en todos los sentidos, cultural, ética, de cambios sociales en la sociedad, etcétera.

La historia que se cuenta es fundamentalmente íntima e interior con lo cual se puede trasladar a otra época y a otro país, no es que esté pegada obligatoriamente a esa época.

¿Podría decirse que es la suerte de la mujer o mala suerte?

He querido hacer una novela para las mujeres, es una novela para los mentores, evidentemente es una mujer la protagonista de una novela y está escrita por una mujer y eso ni lo quiero ni lo puedo evitar.

Creo que el grado de confusión que ella tiene en eso ante la vida, el hecho de que sea una persona inmadura que no sabe para dónde tirar, que ha tenido un desengaño amoroso, que no sabe cómo salir de esa situación, creo que eso, no tiene género, creo que es algo por lo que puede atravesar cualquier ser humano.

¿De cualquier categoría, en el sentido económico?

Bueno, ella es una profesional de la radio, si estuviéramos hablando de una mujer que no tiene trabajo, estaríamos hablando de otra cosa distinta.

¿Por qué en sus novelas utiliza a los personajes como niños por ejemplo?

Este personaje, el niño de esta novela era bastante especial, porque era muy pequeño y es muy difícil hacer un personaje tan pequeño que tenga una presencia en un libro, el personaje tiene cuatro años y sin embargo es fundamental en el libro.

Entonces cómo lo hice, porque yo no quería que el niño hablara demasiado, porque hubiera quedado muy forzado, muy antinatural, entonces el niño interviene con sus palabras poco, pero es la madre la que interpreta lo que el niño está pensando todo el tiempo.

Por un lado, es una especie de truco literario, pero por el otro, creo que los padres, tanto el padre como la madre, cuando están muy cercanos a sus hijos, a esa edad pueden imaginar lo que están pensando, lo que están sintiendo.

¿En el caso de Manolito Gafotas?

Es otra cosa completamente distinta, porque son libros para público infantil y este libro no tiene nada de infantil, es un libro de una intimidad femenina muy adulta.

¿Cómo es la vida que comparte con el escritor Antonio Muñoz Molina?

Creo que como la de cualquier matrimonio que tiene una buena relación, con la peculiaridad de que los dos nos dedicamos a un oficio.

Nosotros tenemos una vida muy particular y creo que es una vida por un lado muy normal y por otro lado muy extraordinaria.

¿Hay influencias de él en cuanto a su forma de mirar y escribir?

No, tenemos dos estilos completamente distintos, otra cosa es que te influyas en la vida muchos sentidos como te influyas en la vida muchos sentidos, como se influyen las parejas cuando llevan mucho tiempo juntas.

¿En el caso de la radio y la novela, son complementarios?

Ya no trabajo en la radio, entonces la dejé porque quería trabajar en casa y quería tener otra vida y escribir libros, en un primer momento, no fue complementario.

En el sentido de que la radio se presta más para la historia

Bueno, creo que la radio es un medio muy literario, porque escribí muchas historias para ella, entonces la radio es un medio que puede ser muy barato, que fundamentalmente se basa en la voz humana y en la música, con eso se pueden sugerir muchas cosas de una forma muy sencilla.

¿Continúa dándose ese tipo de historias como las que usted escribió para la radio?

Menos, porque la radio en España como todos se ha politizado mucho, hay muchas tertulias políticas y hay menos radio creativa, viví ahí una época muy especial.

¿La serie radial como la de Manolito abre la imaginación, despierta las conciencias?

En principio lo que hacía era un personaje humorístico en la radio y entonces creo que lo que hacía era en primer lugar divertir y después de esto creo que tenía sus puntos de crítica social, no sé, creo que era muy chispeante la radio.

La radio tenía, como eran guiones que iba escribiendo, había más comentarios dentro de la mente de un niño, más comentarios que estaban referidos en la actualidad, política, etcétera.

En los libros no, los libros son cuentos directamente.

¿Cuando se escucha una novela y se quiere poner en la escritura, pierde tesitura?

No sé.

¿Si pasa de la radio a escribir la misma historia, se pierde?

Es diferente porque la radio tiene un tiempo, del cual no te puedes pasar, creo que son dos medios, la radio es muy agotadora y la literatura es evocadora de otra manera, no elegiría ninguno.

Soy gran oyente de radio, gran lectora y son dos cosas distintas.

¿Cómo motivar a quien es solamente radioyente a que lea?

Creo que lo que se hacía antes, las historias para la radio eran una manera de introducir la literatura en la vida de la gente, se dejó de hacer en gran parte porque había que contar con actores, autores de radio novela, era algo que era más caro que tener a una persona hablando y poniendo discos, pero esa es una buena manera.

Se hace muy pocos espacios dramáticos.

¿La música los desplaza?

La música, las tertulias, creo que sí.

Aquí en México pasó algo pero con la música, ya es poco para la radio literaria?

Pasa algo parecido, pero la música por un lado pudo desplazar a la palabra, pero luego la palabra volvió a tomar la radio, pero sólo para hablar determinados temas.

¿Qué tan complejo resulta escribir literatura para niños?

Es tan complicado como escribir literatura para adultos, lo que hay que hacer es hacerlo con vocación, no pensando estoy escribiendo para niños, tratando de hacer con el mismo interés, la misma vocación, con el mismo respeto que cuando uno lo hace para adultos.

¿No pesó o no se dio en España la influencia de las caricaturas de Walt Disney?

No, porque Walt Disney es algo muy determinado de un país, no.

Le pongo un ejemplo, aquí en México tenemos algún escritor para niños como Francisco Gabilondo Soler hacía programas de radio y hacía canciones, quizá en algún momento él tenía un personaje del Grillito Cantor y Walt Disney a Pepe Grillo.

Creo que en mi caso mis libros están más relacionados con la literatura que con el cine, con otros personajes de la literatura, con Guillermo, con Raquel, con el pequeño Nicolás, con personajes de la literatura no con las películas de Walt Disney.

El hecho de mantener una columna en El país, le da no perderse en el diario acontecer.

Claro, tienes que estar al día en muchas cosas, también tienes que opinar mucho y manifestar qué te apetece y qué no te apetece.

Está bien porque tienes una relación con los lectores semanales, pero también produce esa atención de tener que salir al ruedo toda la semana.

¿No hay cierta discriminación para la mujer, para usted, para Rosa Montero porque no vale la página, el final de la revista, o sea siempre van en una anterior y la última es para un hombre.

Es que escribo dentro del suplemento domingo y estoy en la página final, no lo sé, es que no sé cómo el periódico se estructura aquí, pero me vi hoy, me encontré bien situada, no me puedo quejar.

Discriminación hay en muchos sentidos hacia la mujer, creo que ahora en la postura puede haber más discriminación, más en los puestos directivos que entre columnistas.

Escribo columnas muchos años y no sé, he sentido que tenía mi espacio, pero a la mejor es verdad que hay menos directoras de periódicos, menos redactoras jefes.

¿Cómo le afecta a usted la situación económica de España? Se lo pregunto, porque en el 2018 fue invitada a formar parte del gobierno de Pedro Sánchez.

Me afecta en el sentido de que les afecta a los demás, en el sentido de que hay más de cuatro millones parados, y eso me preocupa mucho, me afecta porque creo que hay una parte de la clase media a la que todavía no ha afectado, pero creo que serían razones para estar preocupados por la situación económica de España por cómo se va a resolver a corto y mediano plazo, porque la situación económica de está en el punto de mira ahora de Europa.

Ocurrió lo de Irlanda y España es el país hacia el que todo mundo está mirando porque es un país más grande que Grecia, o que Irlanda o Zelanda, entonces como ocurren muchas cosas, no te preocupan sólo las cosas que te pasan a ti, te preocupan las cosas que pasan en tu país.

Me preocupa mucho que esa gente que no tiene trabajo, esta gente que si lo tiene, pero está muy mal remunerada, que son los que llaman los mileuristas, porque no pasan de los mil euros.

Me preocupa el futuro del país, bastante, sí.

Hay quien dice que no quiere dejar de salir de su estado de confort, sí llegaron a ese estado de confort.

Sí, creo que España vivió un sueño, creo que como todos los sueños que no se correspondía con la realidad, vivió el sueño como también le ocurrió a Irlanda, de repente hay cierto crecimiento económico que, como ocurre cuando estás en una buena situación crees que es para siempre y que la vida de un país es así, es normal que sea así y no es normal que sea así.

Poco a poco hay que darse cuenta que viene una etapa de austeridad, que España tiene que volver a poner los pies en la tierra, que esa forma de ganar dinero un sector de la economía española, un dinero que finalmente ha sido estéril, que no ha producido más puestos de trabajo y que estaba fundamentado en algo que se ha acabado de manera tan brusca como ha sido de construcción.

Por otra parte, ha traído la terrible consecuencia de acabar con parte del litoral español y también, el acabar con el litoral español en un país tan volcado hacia el turismo como es el nuestro, es una terrible consecuencia.

Hay que tener cuidado con las cosas que se dicen sobre el país ahora mismo, porque muchas veces, ahora mismo, tiene economía no sólo importante de lo que pasa, sino lo que se especula sobre lo que pasa, entonces no hay que dar una idea que España no puede salir de esta situación, porque eso puede hacer que se tenga una idea muy pesimista sobre España y haya miedo a invertir y a creer en nuestro país.

Lo más honesto en estos momentos es tratar de salir de esta situación, pero que debería hacerlo con todo consenso de todos los partidos políticos.