El otro lado del fútbol

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Como en todo en la vida hay cosas buenas y malas, y el fútbol no es la excepción ya que aunque este hermoso deporte tenga pasión y una a la población entera a un mismo grito de gol, la parte negativa es como en todos los deportes, que el fútbol también constituye un negocio, y tal vez en otros países no se vea tanto, pero el futbol mexicano es uno de los más golpeados por esto ya que las televisoras y los dueños piensan en el dinero y producir ingresos a partir de un equipo de esta especialidad.

En la historia del fútbol mexicano, equipos han desaparecido por dueños que no están comprometidos con él, y lo abandonan dejándolo a la deriva, lo peor, a una afición fiel sin su pasión. Este es el caso de varios como:

Indios de Ciudad Juárez: Al principio de la temporada 2009-10 los Indios ascendieron a la primera división y en el primer torneo llegaron a semifinales de la liguilla, pero un año después terminaron, descendieron y desapareciendo por deudas con los patrocinadores.

Jaguares de Chiapas: El equipo chiapaneco que incluso participó en la Copa Libertadores en 2013 fue comprado por el club Querétaro que ese año también descendía, parecía que el Jaguares desaparecía, pero con su venta se compró al Toros Neza para no descender. En 2016 con el gol de Raúl Ruidiaz para salvar a Monarcas, Jaguares descendió a la categoría de plata y con eso se consumaba su desaparición.

Lobos BUAP: El equipo poblano en el Clausura 2019 era el principal candidato para descender y aun así un empresario invirtió para que el equipo no desapareciera pero el equipo de Juárez FC compró a la franquicia, dejando a los aficionados de los Lobos sin conjunto.

Tiburones Rojos del Veracruz: El equipo escualo después que tuviera adeudos con los jugadores y por otras deudas externas y manejos de su dueño Fidel Kuri, la Liga Mx le notificó su desafiliación y con eso la desaparición del equipo del puerto.

Monarcas Morelia: El equipo michoacano está envuelto en la polémica ya que parece casi inminente la mudanza para convertirse en el Mazatlán FC.

No acabo de entender cómo por negocios, el corporativo de una franquicia despoje a la afición de un equipo que tiene tradición en una ciudad, quitarle a la gente los Viernes en el Morelos, los buenos y los malos momentos, es muy triste que esto pase en el fútbol nacional, pero los dueños de los clubes son siempre los que tienen… “La última palabra”.

Atentamente

Un aficionado cualquiera