ENTREVISTA A DÁMASO MANUEL MARTÍNEZ

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Escritor, poeta, miembro del Movimiento Poético Mundial. Buenos Aires, Argentina.

Recuerdo el día en que conocí a Dámaso, en el Encuentro Internacional de Poetas de Zamora, él y sus lenguajes físicos, distinguida manera de portar su boina y sus libros.

Nutrida mañana de verso. Su palabra se escucha, se lee, emprende hacia  la ruta del sabor, ruta de sonidos para emerger en amor y sus lenguajes.

 

 

  1. ¿Cuál es Tu palabra favorita?

Uff! así de golpe es difícil, habría muchas, me llevaría un sesudo tiempo de estudio para encontrar la exacta. Pero para salir del apuro, se me ocurre, AMOR. Es quizás el motor de todo mi trabajo. No solamente literario. Uno, cocina por amor. Sí, creo que amor sería una de mis palabras favoritas.

 

  1. ¿Cómo te describes en dos adjetivos?

Dos adjetivos… El primero inquieto y el segundo curioso. Soy de los que camina armando historias, sobre una reja, una vieja puerta de madera verde. Hay gente que camina sin pisar las uniones de las baldosas y contando barrotes de balcones.

 

  1. ¿Cuál es tu tema de conversación predilecto?

No hay un tema único. Además ser monotemático encierra algún problema psicológico. Como si siempre uno terminara hablando de sexo, esconde en si el sexo. Ahora si busco un tema en mi archivo. Tengo que descubrirme como analista o filosofo de la vida. Las famosas preguntas, donde, como y cuando. Qué son en fin, los disparadores de un cuento. Y cada uno escribimos nuestro propio cuento.

 

  1. ¿Prefieres leer ficción o no ficción?

Me gusta leer historia. Y dicen que la historia la escriben los que ganan. Entonces leo ficción. Pero la historia para ser real, sería no ficción, gran dilema, terrible juego de palabras. La poesía como conclusión, una ficción no ficción.

 

  1. ¿Qué sobra o qué hace falta en el mundo?

Tema difícil. Moral. No la moral religiosa, la del sentido común, la de entre casa, la que nos hace ser humanos, cooperativos y respetuosos del espacio ajeno y propio. Creo que es lo que nos falta. Y lo que sobra, lo llevo pensado hace mucho tiempo, es soberbia. Nos creemos más de lo insignificante que somos en la inmensidad del cosmos.

 

  1. Actualmente hay un semillero de escritores, jóvenes creadores, escritores de amplias semblanzas y/o reconocimientos, importa que los lectores hablen de sus poesías ¿Cómo lograrlo?

Gran tema, hay un gran semillero de jóvenes escritores, es un renacer de la poesía. Y lo noto a nivel mundial. Es como encontrar una nueva causa, un motivo, una idea de revolución, de existencialismo palpable. Producto de la globalización, la universalidad del arte. Y allí el meollo. Dejamos de escribir a los iguales, al barrio, a nuestra aldea.

La masificación crea un entretenimiento, no arte. Y allí la clave, la llave desde mi punto de vista, lo auténtico, la identidad, el nombre y apellido del escritor. Y otro tema sería definir los lectores, muchos poetas leemos poetas… en una búsqueda constante de estilos y definiciones. El lector de a pie, la calle, busca su norte, encuentra en la poesía la brújula de su destino.

Y creo que es más importante el debate entre lectores sobre el poeta, que lo que escucha el poeta. No descontemos un ego competitivo en el poeta. Escuchar comentarios es fundamental. Cuando uno sale de un recital, es más importante una persona que nos quiere saludar que las palmadas de los colegas. Cómo lograrlo? Gran pregunta y traicionera pregunta. Uno escribe para ser famoso, para triunfar en la vida.

Creo que uno busca respuestas a la existencia. Y lo logra con autenticidad, ser fiel a las ideas entre el hacer y el decir. Un gran maestro una vez me dijo. El creador tiene que dar de qué hablar. Estar en la boca de todos.

 

  1. Quien lee se involucra con el mundo social ¿Qué les dirías a los adultos lectores?  ¿Y a los no lectores?

 

Si estoy seguro que uno se involucra siempre con el mundo social, el lector y el escritor, pertenezco a una generación en retirada, por cuestiones generacionales. Los escritores de mi época fuimos marcados por las revoluciones sociales: Cuba, Argelia. La guerra de Vietnam, el rock, los pelilargos, el rock nacional, la conciencia de las luchas populares y nacionales. El Che Guevara… la carrera tecnológica,  llegue a mi pubertad con teléfono de disco y me despide con un celular que me avisa a qué hora tomo la pastilla de la memoria.

El lector es un receptor inteligente, un buscador de misterios, un comprometido con su tiempo, lea el material que lea. A los lectores mayores mucho no les puedo aconsejar, los escritores jóvenes tejen historias psicoanalíticas casi de manual, las sazonan con algo de filosofía académica sin digerir, algo de sexo truculento, y siempre toman partido por los débiles y las victimas, un trabajo de golpe bajo, nadie siente empatía por los criminales. Y la verdad que en toda América hay más monumentos de Colón que de Atahualpa.

Y a los lectores jóvenes, que lean, devoren, y no se dejen llevar por los academicistas, las editoriales ($) pagan y bien a los comentaristas a los y periodistas literarios para vender sus libros. Y formar opinión. Esos mismas editoriales que, en catálogo, tienen libros de cocina y filosofía.

 

  1. ¿Cómo viviste tu infancia?

Ohhhhhhhhhhhhh mi infancia! de sobresaltos y mudanzas. Descubriendo tesoros que mi abuelo ocultaba con esmero, El Príncipe Valiente, Sandokan el Tigre de la Malasia, Los Miserables, La Guerra y la Paz, De los Apeninos a los Andes… y mil títulos más.

Largos veranos, eternos veranos de mucho calor, leyendo a la sombra de los árboles. Y descubriendo que Sandokan no era pirata, era un libertador luchando contra los ingleses colonialistas. Feliz y seguro uno, es la infancia que viví.

 

  1. Cuéntanos ¿Cómo aprendiste a leer, cómo a escribir y cómo te descubres como autor?

 

Aprendí a leer de muy chico, antes de la escuela. Mi padre, mi abuela. Los diarios, los suplementos. Esa cosa que apasionaba a los adultos y parecían un secreto de grandes. En Buenos Aires, Argentina, hace mucho calor, y las costumbres hogareñas eran escapar del calor a la siesta. Dormir para mí era perder el tiempo, entonces tenía un trato no escrito.

Leer a la siesta. Esto me trajo problemas al entrar a la escuela, yo me aburría con los palotes, lo mío eran las historias de caballería, San Martin desde su corcel blanco sobre el pizarrón un ejemplo a seguir y distraerme de dos manzanas más dos manzanas. Después, mi fuerte, las composiciones, las lecturas en los actos escolares, escribir sobre los gauchos, el ombú y las montañas…y  discutir…

A los nueve años, editaba mi propia revista de aventuras, dibujada y con textos propios…

Nunca paré, tuve altibajos… pero siempre retomé. Escribir es clarificar mi mañana y agradecer mi hoy.

 

  1. ¿Cómo es tu manera de ser y de vivir?

Nací un 16 de enero, cabra, capricornio, cabeza dura, si digo subo, subo, joder…

Paciente y esforzado, estuve bien economicamente , estuve mal… la historia de un país con vocación de grandeza, pero dominado por el capitalismo salvaje. Historias de muertes, muchas y salvajes muertes. País sufrido, nostálgico. Ciudad de inmigrantes escapados del hambre y de las guerras.

 Esto me formó, no soy conformista. Soy contestatario. Algo de mal genio desgraciadamente con un sentido extra que me anticipan el engaño y la traición, Inflexible. Duro. Confiado de mis fuerzas. Amante de la vida, de la familia, la gente su alegría, la música, apasionado cocinero, y creador. Siempre estuve emparentado con el hacer, constructor, diseñador de parques y jardines y siempre poeta. Hay una novela en los cajones y alguna por escribir.

 

  1. ¿Comparte una experiencia en tu trayectoria como escritor qué haya transformado tu vida y cómo lo resuelves ahora?

Si hay varias. Y son paradigmas. Extraños fenómenos que algo, alguien máquina. Escribo un poema llamado mi dueña, algo así como un montón de avatares que se acumulan… hace muchos años escuchando música, viejos discos  descubro a un poeta peruano, Nicomedes Santa Cruz, afroperuano, me interesa su poesía . Y en unas de sus letras escucho la palabra carimba.

 Diccionario, marca de los esclavos y el hierro que se calienta al rojo para marcarlos. Pasan 50 años, me enamoro de una niña peruana (mi dueña) y asocio Perú con carimba, metáfora de beso. Y escribo el poema, un poco también desafiando a mucho erudito colega que se manejan con muy pocas palabras. Este poema lo incorporo a mi libro Manifiesto de Amor en 2010. En 2012 viajo al festival de poesía de la Habana, Cuba. Regalo mi libro a muchos escritores, poetas de todas partes del mundo.

Y este libro viaja llega a muchos países de centroamérica.  Alguien toma mi poema y asocia mi nombre Dámaso como cubano por Dámaso Perez Prado (supongo) y negro por utilizar la palabra carimba. Me llovieron invitaciones a festivales en toda Latinoamérica. Ahora es dejar fluir. La poesía es una llave mágica.

  1. ¿Por qué razones escribes?

Creo que más arriba algo digo. Escribir es como dibujar el futuro. Hay gente que lleva agendas de su vida y pueden volver atrás  y saber que hicieron tal día a tal hora. Yo se que pienso hoy para afirmarme mañana.

 

  1. ¿Qué ha sido tu éxito y como llegas a él?

Éxito, si… no ha sido dinero y si ha sido dinero. Mil invitaciones y llegar con la poesía a lugares que con todo el dinero del mundo no hubiera llegado con gente querida e irremplazable en mi vida. Llegar a un lugar donde no me conoce nadie, donde nunca me vieron ni escucharon de mí y gente de pueblo se acerque tímidamente a pedir un autógrafo a darme la mano. Me han dado premios increíbles, escuchar la palabra sumercé. Estoy hecho, tengo 8 libros de poemas por publicar… y no tengo tiempo por escribir poesía.

 

  1. Actualmente, ¿Qué lees y qué escribes?

Estoy leyendo al escritor mexicano Vicente Leñero, a Antonio Machado, a Oliverio Girondo…

Y estoy escribiendo una novela en capítulos, con varios personajes, dibujando mi aldea.

 

Algo más que deseas agregar:

Gracias, me gustaría saber dónde esto termine, un gran beso querida Mar Barrientos, amigaza.