¿Es la familia un refugio? Primera parte

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Se supone que la familia es nuestro refugio seguro. A veces, sin embargo, es el lugar donde encontramos el dolor. Tener familiares tóxicos suelen traernos problemas más profundos. Dejar ir (o romper con) a un amigo, novio o novia tóxico es una cosa, y hay muchos consejos para hacerlo, pero ¿cómo dejar ir a un miembro tóxico de la familia?

La mayoría de nosotros no podemos alejarnos, ni sentimos que queremos hacerlo, o que es lo correcto. Entonces, ¿qué hacemos cuando un miembro de la familia literalmente está arruinando nuestras vidas con su toxicidad? ¿Cómo lidiamos con nuestros sentimientos de obligación, confusión, traición y angustia?

En primer lugar, debes aceptar el hecho de que no todos los miembros de la familia están sanos o disponibles para apoyarse, llamar o regresar a su hogar. No todos los vínculos familiares se basan en la premisa del respeto mutuo, el amor y el apoyo. A veces, familia simplemente significa que comparten una línea de sangre. Eso es todo. Algunos miembros nos construyen y otros nos destruyen.

En segundo lugar, debes comprender que tener familiares tóxicos puede significar que están pasando por una etapa difícil en sus vidas. Pueden estar enfermos, tener una preocupación crónica o carecer de lo que necesitan en términos de amor y apoyo emocional. Estas personas necesitan ser escuchadas, apoyadas y atendidas (aunque sea cual sea la causa de sus problemas, es posible que debas protegerte a veces de su comportamiento tóxico).

Familiares tóxicos y 10 maneras de lidiar con ellos

La clave a tener en cuenta es que cada caso de tratar con un miembro tóxico de la familia es un poco diferente, pero en cualquier caso hay algunos principios universales que debemos recordar, por nuestro propio bien:

  1. Toma distancia

Puede que no sean una persona intrínsecamente mala, pero no es la adecuada para pasar el tiempo todos los días. No todas las relaciones familiares tóxicas son agonizantes e indiferentes a propósito. Algunos de ellos involucran personas que se preocupan por ti, personas que tienen buenas intenciones, pero son tóxicas porque sus necesidades y su forma de existir en el mundo te obligan a comprometerte a ti mismo y a tu felicidad. Y a pesar de lo difícil que es, tenemos que distanciarnos lo suficiente como para darnos espacio para vivir. Simplemente no puedes arruinarte diariamente por el bien de alguien más. Tienes que hacer que tu bienestar sea una prioridad. Ya sea que eso signifique pasar menos tiempo con alguien, amar a un miembro de la familia desde la distancia, soltarlo por completo o alejarse temporalmente de una situación que te duele, tienes todo el derecho de salir y crear un espacio saludable.

  1. Deja clara tu postura

Las personas tóxicas a menudo se esconden inteligentemente detrás de la agresión pasiva. El comportamiento agresivo pasivo adopta muchas formas, pero generalmente se puede describir como una agresión no verbal que se manifiesta en un comportamiento negativo. En lugar de expresar abiertamente cómo se sienten, alguien hace gestos sutiles y molestos dirigidos a ti. En lugar de decir qué es lo que realmente les molesta, encuentran formas pequeñas y mezquinas de abofetearte hasta que prestas atención y te enojas.

Esta es obviamente una situación de relación tóxica. Muestra que esta persona está configurada para no comunicarse abierta y claramente contigo. Ten en cuenta que la mayoría de los seres humanos no sentirán ninguna razón para ser pasivos agresivos contigo si se sienten seguros al expresarse. En otras palabras, no sentirán la necesidad de esconderse detrás de la agresión pasiva si sienten que no serán juzgados o criticados por lo que están pensando.

Entonces, deja en claro a los miembros de tu familia que los aceptas por lo que son, y que no son necesariamente responsables ni están obligados a sus ideas y opiniones, pero que te encantaría contar con su apoyo. Si se preocupan por ti, es probable que accedan, o al menos se comprometan de alguna manera. Y si se niegan y continúan su agresión pasiva, es posible que no tengan más remedio que crear parte de ese espacio discutido en el punto anterior.

  1. Aprende a enfrentarlos

Tratarán de intimidarte para que te sometas si lo permites. Siempre escuchamos sobre matones en el patio de la escuela, pero los matones más grandes son a menudo miembros tóxicos de la familia. Y la intimidación nunca está bien. ¡Punto! No hay libertad en la Tierra que otorgue a alguien el derecho de atacar a quien eres como persona. Lamentablemente, algunas simplemente no serán felices hasta que hayan empujado a tu ego al suelo y lo pisoteen.

Lo que tienes que hacer es tener el valor para defenderte. No les des margen. Nadie tiene el poder de hacerte sentir pequeño a menos que les des ese poder. Se necesita una gran cantidad de coraje para hacer frente a tus enemigos, pero lo mismo para hacer frente a tus familiares y amigos. A veces el acoso proviene de los lugares más improbables. Se consciente de cómo las personas más cercanas a ti te tratan, y cuídate de los golpes sutiles que arrojan. Cuando sea necesario, enfréntalos, haz lo que sea necesario para darte la oportunidad de convertirte en lo que realmente eres.

  1. No te dejes influir sólo porque son familia

Pretender que su comportamiento tóxico está bien, no está bien. – Si no tienes cuidado, los miembros de tu familia que son tóxicos pueden usar tu comportamiento temperamental para obtener un tratamiento preferencial, porque, bueno, parece más fácil calmarlos que escuchar su retórica malhumorada. No te dejes engañar La facilidad a corto plazo equivale a un dolor a largo plazo para ti en una situación como esta. Las personas tóxicas no cambian si están siendo recompensadas por no cambiar.

Decide este minuto para no ser influido por su comportamiento. Deja de andar de puntillas a su alrededor o de hacer perdones especiales por tu continua belicosidad. El drama constante y la negatividad nunca vale la pena soportarlo. Si alguien en tu familia mayor de 21 años no puede ser un adulto razonable, confiable y respetuoso con regularidad, es hora de hablar y defender tu posición.

  1. Cuida tu salud emocional y física

No tienes porqué descuidarte solo porque ellos lo hacen. Practica el cuidado personal todos los días. En serio, si te obligan a vivir o trabajar con una persona tóxica, asegúrate de tener suficiente tiempo a solas para descansar y recuperarte. Tener que desempeñar el papel de un adulto enfocado y racional frente al malhumor tóxico puede ser agotador, y si no tienes cuidado, la toxicidad puede infectarte. Miembros de una familia tóxica pueden mantenerte despierto por la noche mientras te preguntas constantemente: ¿Estoy haciendo lo correcto? ¿Soy realmente tan terrible que me desprecian tanto? ¡No puedo CREER que me haya hecho eso! ¡Estoy tan herido!

Pensamientos como estos pueden hacer que te agotes por semanas, meses o incluso años. A veces este es el objetivo de un miembro tóxico de la familia, volverte loco y convertirte en el loco. Porque a menudo no tienen idea de por qué se sienten de la manera en que lo hacen, y no pueden ver más allá de sus propias necesidades emocionales, de ahí su implacable comunicación y acciones tóxicas. Como no puedes controlar lo que hacen, es importante cuidarte a ti mismo para que puedas mantenerte centrado, sintiéndote sano y listo para vivir positivamente frente a la negatividad cuando debas: la atención plena, la meditación, la oración y el ejercicio regular hacen maravillas.