FIEBRE DEL NUEVO ORO NEGRO

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La toxicidad que es atribuida a las redes sociales e internet, como herramientas neutras, también eventualmente puede asociarse a los insumos o entradas y las salidas de dichos mecanismos.

Desde esta perspectiva, uno de los principales insumos en la era tecnológica son los datos personales, por lo que hay quienes también le atribuyen un carácter tóxico a dichos activos, como  Bruce Schneier en una colaboración en cnn.com de hace un par de años, derivado de los riesgos y vulnerabilidades asociados a su uso tales como el robo, la suplantación de identidad, estafas y fraudes, venta ilícita, espionaje, así como tráfico de datos.

California forma parte de un nuevo fenómeno febril “la fiebre del nuevo oro negro” representada principalmente por Silicon Valley como la capital tecnológica, la cual busca ser emulada por otras iniciativas y corporaciones en el mundo.

Ello, debido a que la explotación de los datos personales ha rebasado las expectativas en torno a su uso y no se limita únicamente al ámbito de las empresas tecnológicas sino a cualquier industria, en el entendido que la economía digital, en principio, vincula relaciones tradicionales entre gobiernos, empresas y ciudadanos, los cuales son identificables dentro del entorno virtual, y por ende, susceptibles de ser recolectados.

En consecuencia los datos personales entrañan un valor económico presente en el entorno digital, lo cual, desde una perspectiva negativa genera la toxicidad en torno a su uso debido a la voracidad y ambición relacionados con su apropiamiento y procesamiento, así como la competencia vinculada a los actores que lograrán un mayor beneficio asociado a sus propias estrategias.

Recuerdo vívidamente como en el último curso de Protección de Datos Personales en la Economía Digital en la MDTIC, una de las principales inquietudes fue el cómo fijar el valor de los datos, tema que además del ámbito académico, cada vez adquiere una mayor importancia puesto que la virtualización de la economía, eventualmente también podrá desaparecer el uso del dinero como lo conocemos, para dar paso únicamente a transacciones virtuales, tal como hoy en día acontece en China con los aplicativos de pago de la aplicación WeChat.

Supuestos que resulta importante identificar, para poder atisbar esa analogía con la fiebre del oro, dado el valor potencial de este insumo, entre los cuales quisiera simplemente enunciar:

Primer supuesto: Identidad digital y seguridad. En este caso el valor de los datos personales depende de las actividades de las personas, relativas con el uso de plataformas y redes sociales con el uso de firmas electrónicas, sin embargo, el primer valor de los datos se asocia con las necesidades de seguridad y el valor que los usuarios otorgan a dichas plataformas. De manera particular, destacan los riesgos relacionados con la usurpación de identidad, extorsión y secuestro de información.

Segundo supuesto: Autenticación de carácter patrimonial. Se considera importante distinguir este apartado del primero, puesto que constituyen los principales riesgos del entorno financiero el cual constituye el principal blanco de los ciberataques para obtener datos de cuentas bancarias, tarjetas de crédito, sistemas de pagos y similares, puesto que a través del acceso a estas cuentas los atacantes pueden transferir dinero y fondos de una cuenta a otra, obteniendo un beneficio financiero concreto a partir de accesos no autorizados o de uso apócrifo de autenticación. Aquí la suplantación de identidad, estafas y fraudes constituyen los principales riesgos asociados al uso de los datos.

Tercer supuesto: Bases de datos como activos intangibles. Entre los cuales se destaca el uso no estructurado de la información que permite determinar un fin específico por parte de las empresas y a partir de su procesamiento fijar el valor de su uso, como en el caso del software, bases de datos de correos electrónicos para publicidad. En este caso, los principales riesgos se asocian con la integridad y disponibilidad de los datos, así como los procesos de protección de secretos industriales.

Cuarto supuesto: Espionaje, vigilancia y sustracción activa de información. En este caso el valor de los datos varía en función de la persona de la que se trate ya que a través de las vulnerabilidades asociadas al perfil de las personas, un ataque dirigido hacia ellas podría variar en función de los beneficios a obtener, los cuales pueden ser tan simples como para corroborar una infidelidad, hasta para obtener secretos empresariales o de nación a través de acciones de inteligencia y contrainteligencia.

Quinto supuesto: Soluciones tecnológicas basadas en datos personales. Aquí es dónde me gustaría colocar a las principales tecnologías de nuestro entorno digital, tales como Big data, Minería de Datos, Machine Learning, Inteligencia Artificial, en los cuales el valor de la información encuentra dos vertientes, por una parte, los datos como insumos de dichos sistemas, y por otra, las diversas soluciones tecnológicas derivadas del procesamiento de los datos tales como perfiles, patrones predictivos de consumo, e incluso, consumidores recurrentes con consumos cíclicos.

Sexto supuesto ¿la reputación digital como moneda de cambio? Pareciera por momento la prospectiva en el uso de nuestros datos personales, ya que así como el dinero virtualizó los recursos económicos y las transacciones electrónicas empiezan a sustituir al dinero, nuestra reputación digital podría resultar crítica en el nuevo modelo financiero.

Entre los supuestos señalados previamente podríamos identificar adicionales, sin embargo, por la extensión de esta colaboración considero que se ejemplifica que el uso de nuestra información genera tentaciones en el ámbito digital.

Por ello, existe la preocupación latente de que todo lo que nosotros subimos a internet sale de nuestro control, puesto que las empresas empiezan a identificar en nuestros datos personales los insumos para su supervivencia, puesto que el modelo inicial en el que los datos personales fueron utilizados para perfeccionar modelos de publicidad dirigida, el día de hoy, es posible predecir las tendencias en el comportamiento de la economía en general a partir de los datos presentes en internet, su procesamiento masivo y segmentación.

Fiebre que puede ser síntoma de una enfermedad y que en efecto puede dotar de toxicidad a los datos derivado de la falta de previsiones éticas en torno a su manejo, tal como sucede con la doctrina del fruto envenenado, que sugiere que todo lo que derive de un fruto viciado estará, y, si nuestras relaciones se basan en datos tóxicos, relaciones tóxicas tendremos entre usuarios, empresas y gobiernos.

Hasta la próxima.