Fijaciones de la memoria de Isael Pérez

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Todo lo que vemos no es sino

un sueño dentro de un sueño

Edgar Allan Poe

El sueño se impone en la mente Independientemente de la voluntad, las imágenes, las fotografías sobre el papel, imágenes químicas creadas alternativamente por el inconsciente. De su definición podemos decir que la fijación es un concepto utilizado en psicoanálisis para denominar cómo se liga el inconsciente a determinadas personas, imágenes o representaciones psíquicas de los objetos.

La fijación puede ser manifiesta y actual o constituir una virtualidad prevalente que abre al sujeto el camino hacia una regresión. Un estar siempre ahí, universo con un pie en la realidad que parece irreal, sin tocar la ensoñación o el sueño fisiológico.

El sueño más profundo, el de la muerte, quinto y último para Francisco de Quevedo, se encuentra persistentemente en estos poemas y relatos:  El de la voz se coloca en el lugar de la vida y de la muerte:

Recuerda como me hablabas esa noche parda, me aludías, me imaginabas hermosa e inevitable, pronunciabas muerte como vida y vida como muerte… Yo la muerte.

Literatura de los bordes oníricos, Fijaciones de la Memoria de Isael Pérez (Ed.Cofradía de Coyotes,México,2018) es un libro joven del que se puede hablar como si se le hubiera leído desde siempre, próximo, empático, lleno de guiños a los grandes poetas y narradores, sin duda un volumen bien ejercitado por su autor, quien lo presenta como Ópera prima.

Fijaciones de la memoria es ante todo  un acto que rechaza  el exponerse en una biografía, pero nos arroja suficiente información sobre el que escribe, su entorno, sus preocupaciones y ésa particular manera de transitar de la luz a la oscuridad del día a la noche, de la objetividad a lo espiritual.

No hay poema rítmico sino en imágines reconstrucción de un espacio interior, imagen interna, aquella representación de lo que más se ama y que incluso, tras perderlo  permanece vivo en la psique, eternamente en La lógica para amarnos:

Así pretendía mirarte, no supe cómo manejarlo y cada vez te sueño menos. Me enseñé que después de retenerte en la memoria, tengo que reposar los minutos y acabar; soñar despierto, aclarar que recordarte inconscientemente no me lleva a ningún lugar excepto a preguntarme quién soy.