+Gazapo económico orilla a renuncia de Carlos Urzúa

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La frase

No es célebre la frase de Carlos Manuel Urzúa Macías en Hacienda de “no puedo trabajar junto a tanto pendejo”, sino que tiene peso porque hizo lo que muchos…

PRIISTAS NO HICIERON

 

VACANTE: Se busca Secretario de Hacienda. Se ofrece sueldo menor a 100 mil pesos mensuales, sin seguro de Gastos Médicos Mayores, sujeto a no poder trabajar por espacio de 10 años en el sector privado.

Trabajo sencillo que no requiere iniciativa.

Requisito indispensable: Debe aceptar órdenes y al equipo que se le imponga desde arriba.

No se requieren conocimientos previos de economía y finanzas, ya que las decisiones son tomadas sin fundamento alguno.

Interesados enviar correo a:

[email protected]

 

GAZAPO: De acuerdo a los economistas avezados, no hay políticas económicas de derecha o de izquierda, solo hay correctas e incorrectas. Gastar sin pensar en el largo placo, es siempre incorrecto y hacerlo sin pensar en los ingresos lo es más.

La carta de Carlos Urzúa coincide con la de Germán Martínez, en el sentido de que hay intromisión de terceros en las decisiones sobre las finanzas del país. ¿Quiénes son esos terceros que por lo visto, nada saben de economía?

La salida de un secretario de Hacienda, no es buena noticia. El nuevo secretario lució en su presentación, peor que un estudiante en un examen recepcional, sin haber estudiado. Esto puede terminar de derrumbar la calificación que los especialistas financieros le otorgan a Méxicoademás echa por tierra la ilusión de los mexicanos de que en el gobierno de AMLO no hay corrupción ni intereses.

 

EL DETALLE: Con Carlos Urzúa Macías, quien renunció  ser titular de la Secretaría de Hacienda en el gobierno de Andrés Manuel López Obrador por un “patente conflicto de interés”, pues le mandaron a varios inútiles a cobrar que no trabajar en dicha dependencia (lástima que no dijo los nombres), suman 7 renuncias, prácticamente una por mes, a saber:

Josefa González Blanco, quien renunció a la titularidad en la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, por detener por sus pistolas la salida de un avión a fin de poderlo tomar.

Germán Martínez Cazares, supuestamente presionado por el sistema y el mismísimo Carlos Urzúa, por tanto recorte en el IMSS.

Tonatiuh Guillén, renunció a la Dirección del Instituto Nacional de Migración, en plena crisis migratoria, no aguanto la presión.

Clara Torres Armendáriz, renunció a su responsabilidad en el Programa de Estancias Infantiles, por estar en desacuerdo con los caprichos lopezobradoristas.

Patricia Bugarín Gutiérrez, renunció a la Subsecretaría de Seguridad, por “atender asuntos personales que no podían postergarse”.

Simón Levy, dejó la Subsecretaría de Planeación y Política Turística, por motivos personales. Curioso antes era por motivos de salud.

Más los que se acumulen esta semana, como en Pronósticos Deportivos.

Ya no es lo mismo

Los nombres han cambiado, las perspectivas también. Antes era considerada una carrera menor o intermedia que permitía ganar dinero pronto sin necesidad de tantos años de estudio. Hoy la carrera que podríamos llamar de cultor o cultora de belleza ha sufrido diversas denominaciones y al igual que en ciertas escuelas fifí,  en las academias, oficiales o particulares en donde se estudia o se practica les dicen que van a comerse el mundo.

Por esta razón las peluquerías de antaño o salones de belleza para las damas han ido desapareciendo, no solo para cambiar de nombre sino también de tarifa y de modus vivendi.

De las peluquerías toluqueñas que llegaron a ser famosas y que sobreviven al paso del tiempo, algunas tienen un año o más en espera del estilista que permite dar mayor celeridad en la atención a la clientela.

Pero ese estilista, hombre o mujer ya no aparece, por las siguientes razones.

Hay personas que al egresar de sus estudios, ponen una estética y dan diversos servicios cual más caro y además complementan con la venta de cremas o menjurjes caros que aseguran la belleza eterna.

Otros y otras egresadas que no quieren depender de un trabajo en que hay que cumplir horario y que además les implica pagar pasaje, ya que viven en pueblos o rancherías alejadas, deciden poner su estética en su propia casa y hacer publicidad entre los vecinos y estos a su vez hacen lo mismo de boca en boca.

Otros deciden jugársela, rentar un local y ser sus propios patrones, esto ha originado que en muchas colonias haya hasta dos o más estéticas por cuadra.

Los más inteligentes, aparentemente, deciden ofrecer sus servicios casa por casa y aplican sus conocimientos a domicilio, lo que da comodidad al usuario y a veces una menor tarifa, con tal de conquistar al cliente.

Lo cierto es que, en todos los casos, el cliente, cuando es nuevo, sufre las consecuencias, porque a veces su corte de cabello queda como mordida de burro, aunque le pueden dar el sesgo de modernista para subsanar los errores de cálculo del esteticista.

Es lo que sucede a nivel peluquerías o salones de belleza, en donde lo caro son los tintes y otras minucias.