Guillermo Arriaga y Kyzza Terrazas en la FILEM

Views: 288

Los escritores y cineastas Guillermo Arriaga y Kyzza Terrazas compartieron su experiencia sobre la escritura de guiones cinematográficos y adaptaciones de obras literarias al séptimo arte, en la Cuarta Feria Internacional del Libro Estado de México, organizada por el Gobierno del Estado de México, la Universidad Autónoma del Estado de México y el Ayuntamiento de Toluca.

En el Centro Cultural Toluca, Guillermo Arriaga consideró que en la mayoría de los casos, es complicado adaptar al cine las novelas y cuentos, como consecuencia de las figuras retóricas utilizadas en la literatura, así como los juegos que existen en el lenguaje.

“Las obras literarias deben quedarse en los libros. Debemos generar dramaturgia para el cine. Hay suficientes historias para escribir y llevar a la pantalla, en lugar de comprar los derechos que algún libro para adaptarlo al séptimo arte”.

Sostuvo que el peso de obras como Cien años de soledad o El sonido y la furia es enorme. En su traducción a imágenes pierden sentido. “Si se adapta un libro que escribí quiero que se respete la esencia y no que se siga al pie de la letra, porque esa es una tarea aún más difícil”.

Arriaga aseveró que cuando dirige las historias que escribe su compromiso no es con el director o el productor y sí con la historia. “En la traducción de la escritura al cine lo importante es extraer el alma de la obra”. 

Por su parte, Kyzza Terrazas indicó que algunas de las obras literarias importantes adaptadas al cine han sido fallidas. “Algunas producciones resolvieron cómo contar una historia que proviene de la literatura con gran destreza y resultados formidables”.

Al retomar el dicho “de novelas malas pueden salir buenas películas”, Terrazas mencionó que de cualquier historia puede surgir un producto audiovisual notable, que “puede funcionar de forma increíble. No es la obra literaria, no es superior, es una nueva versión de ella”.

Terrazas consideró que en la coyuntura actual, el cine y el lenguaje audiovisual son parte de la vida cotidiana de la población. “Casi hay una dictadura de ese lenguaje, lo cual puede ser una herramienta para retomar las obras literarias y hacer que las generaciones nuevas lean a partir del cine”.