HEMOS CAMBIADO COVID 19

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Estamos el momento de máxima transmisión del coronavirus, el primero de junio no piense que el volveremos a la normalidad, no va a ser así, lo que va a ocurrir es que, en cada estado, en cada ciudad, se van a ir abriendo paulatinamente las actividades según las condiciones sean pertinentes.

Al día de hoy la Secretaría de Salud federal (Ssa) informó que el número de casos confirmados de la nueva cepa de coronavirus Covid-19 aumentó a 51,633 en México. Mientras que los casos confirmados activos de Covid-19 se ubican en 11,300  y  los sospechosos acumulados en 26,933.

Desde que la pandemia COVID-19 se expandió por todo el mundo, todo ha cambiado. Ya no hay reuniones, sino videoconferencias. Las risas no resuenan, sino que tienen forma de emoji y los abrazos se han convertido en palabras de ánimo, en apoyo enviado con todas nuestras fuerzas y el símbolo del cubre bocas y el emoji de me importa son lo que vemos invadiendo las redes sociales.

Si bien es cierto hemos cambiado, pero también hemos sacado nuestro lado más humano, aunque pareciera todo es más frío y difícil, a veces nos desmotivamos o la incertidumbre nos crea cierta ansiedad, pero esta crisis también ha sacado nuestro lado más humano. Seguimos denunciando injusticias y presionando a los gobiernos para mejorar la vida de las personas. Pero en el orden del día de nuestras reuniones, ahora siempre hay un punto extra: ¿cómo estamos? ¿necesitamos algo? Al inicio o al final de cada videoconferencia, siempre hay espacio para contar si el/la peque hoy se está portando bien, cómo está ese familiar enfermo, qué lecturas recomendamos para hacer el confinamiento más llevadero… En las reuniones, ya sean pequeñas o multitudinarias, ocurre lo mismo. Casi siempre, todo termina con la misma frase: “cuenta conmigo para lo que necesites. Dios nos de salud y protección”.

Y es que, aunque casi todos/as estamos bien por ahora, hemos tenido y tenemos a personas cercanas y/o fallecidos diagnosticadas con síntomas. Lo que más duele es que algunas de esas personas son gente que dedica su vida por los Derechos Humanos y por el Medio Ambiente, sin duda los luchadores sociales y la buena gente no está exenta de estas situaciones, cada pequeña mejoría es un soplo de esperanza. Todo va a ir bien. Saldremos de esta. Si bien es cierto en municipios más pequeños o por la falta de información aun no conocemos del todo el número de contagios, lo que no nos hace ajenos a que algo realmente este sucediendo, por el contrario, no debemos de dejar que el virus de la ignorancia nos haga ser imprudentes y descuidados.

También al puro estilo mexicano hay espacios para las bromas, los memes y los gestos de solidaridad. Como esos videos de los países europeos a que se paran a las 20h en punto para salir a aplaudir a la sanidad pública y que se retoman cuando terminan los aplausos como si fuera la cosa más natural del mundo. Como si lo hubiéramos hecho de toda la vida. Pero se llama madurez de sociedad y de conciencia de valorar también el esfuerzo de los cuidan y nos protegen en el sector salud, héroes sin capa y algunos lamentablemente discriminados y violentados.

Hemos cambiado, pero nuestro compromiso humano y ecológico no. ¿Tiene sentido seguir trabajando por los derechos humanos cuando hay una pandemia? ¿Tiene sentido hacer política y promover le medio ambiente?  Me lo preguntan mucho en las redes sociales y la respuesta es contundente: ¡Sí! Ahora más que nunca es necesario trabajar por los derechos humanos, buscar vías creativas aprovechando las redes y ver la forma de apoyarnos para consumir lo local o brindar una mano de solidaridad y evidentemente generar buena política y una extrema conciencia ecológica.  Poner el foco en las personas más vulnerables: las familias que han perdido sus empleos, las personas que viven en campamentos de refugiados en condiciones insalubres, las que se hacinan en las cárceles, el personal sanitario, que trabaja a contrarreloj y a menudo sin la protección adecuada… Nuestro objetivo es que, en esta crisis sanitaria en todo el Estado de México, se respeten los derechos de todas las personas. De todas, sin excepción. Porque eso es lo que hemos hecho siempre: recordar a las personas más olvidadas, y luchar por la justicia.

Como tú y como todas las organizaciones y el gobierno, también nos hemos tenido que adaptarnos a la pandemia en tiempo récord, y nuestros compañeros/as comunicadores de todo el país han trabajado como nunca para que nuestra labor siga. En lo personal he realizado propuestas para reforzar el económico familiar, fortalecer el medio ambiente y no debilitar los derechos de las personas, como ciudadanos y líderes debemos estar más activos/as que nunca para recordar que Dios mediante todo saldrá bien.

Hemos cambiado, y cuando todo termine seremos mejores personas ¿Cómo será el mundo después de la pandemia? Lo que sí sabe es que, cuando salgamos de esta crisis, tendremos la oportunidad de elegir: ¿volver a la misma trayectoria o aprender de la experiencia para tomar decisiones diferentes? Tenemos la responsabilidad de construir un país más justo y más libre que el que teníamos, un México más humano en el que cuidemos los unos de los otros y los Gobiernos defiendan los derechos humanos de todas las personas y el cambio climático sea una emergencia a tender. Es por lo que se dedica el servicio.