Hijo de un fundador de la OSEM, Luis Manuel García Peña nos platica su historia y del Conservatorio

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Luis Manuel García Peña heredó la vena musical de su padre, el maestro Manuel García, quien fue fundador de la Orquesta Sinfónica del Estado de México. Aunque originario del estado de Jalisco, se formó y ha desarrollado su carrera, como músico, en la entidad mexiquense, es por eso que considera una enorme responsabilidad, pero también un gran honor, su reciente nombramiento como director del Conservatorio Musical del Estado de México (COMEM), al que aseguró, quiere llevar a la excelencia académica.

En una amena conversación en la que se hizo evidente la pasión que siente por su profesión, García Peña compartió interesantes detalles de sus inicios en la música, así como su visión en la labor que está por emprender al frente del COMEM.

EL VIOLÍN ME ESCOGIÓ A MÍ

Cuando llegó a suelo mexiquense, Luis Manuel García Peña tenía 2 años de edad. Su familia se mudó desde Jalisco por la invitación del maestro Enrique Bátiz al patriarca, flautista, para sumarse a la Orquesta Sinfónica del Estado de México.

De niño, realizaba la tarea en el estudio de su padre mientras éste, ensayaba, hasta que a los 5 años de edad le expresó papá, yo quiero tocarEntonces él tenía un piccolo, un instrumento más pequeño que la flauta y ahí empecé.  A los seis años ya tocaba ciertas cosas en el piccolo.

Pero entonces, ¿cómo es que terminó eligiendo el violín?

El maestro García Peña recordó: Afortunadamente vino un maestro de violín que se llamó Henrik Szeryng, se hizo mexicano, era de nacionalidad polaca, vino a México después de la Segunda Guerra Mundial. Lo escuché tocar y quedé maravillado del instrumento del violín. O sea, en mis piensos no estaba el violín porque veía a mi papá y quería ser como él, pero al escuchar el violín, fue la primera vez en mi vida que me he quedado impávido. Entonces le dije a mi papáYo quiero estudiar violín.

El maestro Manuel García lo vio con buenos ojos: Recuerdo que mi papá me dijo, Muy bien, porque en las flautas en una orquesta nada más ocupan tres, pero con violín tienes muchas más oportunidad, son 15 violines primeros y 15 violines segundos, tendrías más cabida, quizás penando en que si me dedicaba a eso, iba a tener futuro.

Sobre su primer encuentro con el violín, recordó que lo que le cautivó fue el sonido, la belleza de ese instrumento y su versatilidad. No sé si era el instrumento del maestro lo que me enamoró porque él estaba tocando un Guarneri, que era un constructor de violines de la época de Stradivari, pero lo que producía, lo que pude percibir, me impactó. Y aquí como dicen, el violín fue el que me escogió a mí. Venía estudiando música, había asistido a los conciertos y ensayos de la orquesta, pero nunca lo había visto en el plano solista, y cuando lo escuche dijo: éste.

Cabe señalar que aunque los 10 hijos –cinco mujeres y cinco hombres– recibieron  instrucción musical, sólo dos continuaron su camino en la música.

Por mi papá todos estudiamos música. A todos nos pasó por el proceso: unos estudiaron piano, dos de mis hermanas flauta, uno violonchelo y los demás violín y viola. Pero profesionalmente, con el paso del tiempo nada más mi hermano (Jesús Raymundo García Peña), quien es asistente de principal en la Filarmónica de Acapulco y yo, seguimos, relató.

Quizás porque sí es una vida un poco tediosa en el sentido de que hay que estudiar y estudiar y estudiar; pero todos tuvimos instrucción musical, todos tuvieron un instrumento en la mano, y creo que fue una gran cosa que mi papá nos dio, algo que, a la postre, nos hizo también sensibles, porque la música ayuda a muchas cosas, explicó.

SU TRAYECTORIA

Con el apoyo de su padre, Luis Manuel García Peña tuvo excelentes maestros. Primero, estuvo tres años bajo la tutela del maestro uruguayo Nelson Govea; después pasó a ser alumno de Enrique Gustavo Espín Yepes, quien a su vez, había sido alumno del gran Henrik Szeryng.

Desde los 7 años entré a la Escuela de Iniciación y por espacio, casi de 8 años, hice todo lo pertinente. Me salí ahí cuando tenía 14 años porque no me podía dar ningún título porque era menor de edad; acabé todo el pensum que había y las materias, pero no me podían dar nada, señaló.

También tomó clases particulares con la maestra Rasma Lielmane, originaria de Letonia y naturalizada mexicana.

Por esa época, en 1979, que fue declarado Año Internacional del Niño, recordó haber participado en un concurso organizado por el programa Siempre en Domingo, representando al Estado de México. Sí puedo decir que representé a mi Estado. No nací aquí, pero como decía Chabela Vargas y guardando las proporciones, los mexiquenses nacemos donde nos pega la gana, entonces me siento muy honrado de que este Estado nos haya acogido y nos haya dado todo lo que nos dio, subrayó.

También tomó clases con el maestro Manuel Suárez, quien fue director de la OSEM después de la primera etapa del maestro Bátiz, y con Szymsia Bajour, violinista polaco-argentino que fue concertino de la propia orquesta.

Mi papá me buscaba maestros porque en ese momento aquí, en Toluca, lo máximo a que se aspiraba, era a tener una carrera técnica; en música no había licenciaturas como ahora, como lo que oferta el Conservatorio. En esa época inclusive las grandes escuelas sólo daban diplomados, o sea no existía de verdad la carrera como músico, señaló.

Con el visto bueno de Manuel Suárez, comenzó a asistir a los ensayos de la Orquesta para hacer prácticas durante las vacaciones a los 17 años de edad. Me sentaba atrás en los segundos a practicar y hacer música. No tocaba en los conciertos sino simplemente en los ensayos.

Fue en el año de 1986, cuando el maestro Eduardo Díaz Muñoz le hizo la invitación a integrarse a la Orquesta. Confesó que fue una invitación que lo tomó por sorpresa pues a pesar de su formación como músico, en su mente estaba convertirse en físico matemático.

Cuando me voy a despedir de él, como le dijeron buenas cosas de mí, me invitó y me dijo ¿no te gustaría quedarte con nosotros? Me espanté un poco, pensando en la escuela y todo, pero mi papá dijo . Yo sí quería ser músico, me gustaba, pero tenía un sueño. Quería ser físico matemático, es a lo que aspiraba porque veía y escuchaba a Carl Sagan. Pero la vida lo lleva a uno por diversos caminos y bueno, finalmente era menor y mi papá dijo que sí.

Fue así como en de septiembre de 1986 a 31 de diciembre de 1986, aún como menor de edad, ya formaba parte de la OSEMMe pagaban -entre comillas-, como extra; mi papá tenía que firmar porque era menor de edad. Entonces entré a la orquesta el 1º de enero de 1987 y a la fecha.

Siguió asistiendo a cursos hasta que, a partir de 2002, tuvo la experiencia de dirigir una orquesta: No tenía conocimiento anterior, vi muchos directores; entonces el maestro Bátiz me empezó a invitar a los cursos que él impartía y empecé a ir periódicamente. De alguna forma me empezó a dar oportunidad en la Orquesta Sinfónica Juvenil, lo que ahora es la Filarmónica Mexiquense, y ahí empecé a hacer mis pininos en la dirección de orquesta, mientras seguía laborando en la Sinfónica.

En 1994, ganó por oposición, el puesto de principal de violines segundos, aunque también ha actuado como concertinoaunque en los países de Latinoamérica no se estila que el principal de violines segundo en las orquestas sea concertino. En México el concertino solamente es uno, que es el jefe de los violines primeros y digamos, es el representante máximo dentro de los músicos, el más experimentado, el que conoce; es el líder dentro de lo que es la Orquesta, sería el de la voz hacia con el director.

He actuado de concertino en otras orquestas que me han invitado. En la Orquesta de Cámara de la Universidad; en la Orquesta de Cámara de Toluca, con la Orquesta Sinfónica de la Universidad de Guanajuato y la Orquesta Filarmónica Mexiquense sí he fungido algunas veces como concertino, pero me he desarrollado totalmente como principal de los violines segundos, explicó.

En 2018, por invitación del maestro Rodrigo Macías, se convirtió en subdirector de la OSEMPuedo decir que ha sido como un cuento de hadas porque de ahí hicieron el favor y el honor, de verdad que lo considero así, de invitarme a ser el director del Conservatorio de Música del Estado de México, expresó.

SU VISIÓN AL FRENTE DEL COMEM

Sobre su encomienda como director del Conservatorio de Música del Estado de MéxicoLuis Manuel García Peña aseguró que la ve como una responsabilidad, pero también como una gran oportunidad de hacer algo por lo mucho que me ha dado el Estado. Agradezco sobremanera al señor gobernador (Alfredo del Mazo Maza) que me haya invitado a esta nueva etapa del Conservatorio. Es muy importante tener unas instalaciones espectaculares, y con un renovado brío, porque no se puede decir de otra forma. Sí es un gran compromiso porque en las manos de uno va a estar la juventud mexiquense y creo que tendremos que dar resultados, refirió.

De acuerdo con García Peña, alcanzar la excelencia académica es prioritario, ofrecer una formación integral y lograr un sentido de identidadAsí como está el equipo Toluca y todo el mundo Yo sí le voy, le voy al Toluca, que la gente se sienta identificada con su Conservatorio.

Actualmente, el COMEM tiene una matrícula de entre 885 y mil alumnos. Esto tiene que crecer y tanto el administrativo, como el académico y los docentes, tenemos que ofertar lo mejor que tengamos para producir hombres de bien, músicos de bien, porque eso nos va a ayudar a tener una mejor sociedad. Si nosotros tenemos gente preparada y podemos aportar ese granito, esto se va a expandir, manifestó.

Para lograrlo, aseguró el primer paso, y el más importante es revisar los planes de estudio. Revisaremos cada rubro, cada materia para saber si estamos realmente a la vanguardia; debemos tener bien definidos los perfiles de maestros y de académicos, para poder darles a los alumnos las mejores posibilidades y con eso proyectar la nueva visión, proyectar al nuevo pensum del tiraje de materias que vamos que ofertar. Tenemos que ir a la vanguardia de muchas cosas, detalló.

También destacó la importancia de ofrecer a los futuros músicos una educación integral: No podemos tocar muy bien y comportarnos mal. Tenemos que tener conocimiento de historia, de cómo escribir, cómo relacionarnos, cómo comunicarnos. El músico tiene que ser una persona culta; tenemos que buscar músicos completos.

El director del COMEM destacó que el Estado de México vive una etapa muy prolífica en cuanto a oferta cultural y musical, al contar con el Centro Cultural Mexiquense y el Centro Cultural Bicentenario TexcocoTenemos la Orquesta Sinfónica del Estado de México, el Coro Sinfónico y próximamente la Filarmónica Mexiquense se va a ir a Texcoco”.

Ha habido un Boom de orquestas, también está la Orquesta Filarmónica de Toluca, y creo que hasta podríamos decir que es la Ciudad de la Música, porque tenemos mucha oferta. Está la Escuela de Música Sacra, la Escuela de Iniciación. Cada una en su respectivo rubro, pero ha habido un gran apoyo a esto.

Pero también destacó: No tienen idea del potencial y del talento que tenemos en el Estado de México; en Texcoco y toda la zona oriente del Estado hay un potencial impresionante, por ejemplo, en instrumentos de aliento; es increíble, entonces el reto es captar todos esos talentosdarles la formación que se necesita y proyectarlos al mundo.

En este sentido, explicó será fundamental evitar la fuga de talentosQuiero que ofertemos la mejor educación musical para que de aquí salgan al mundo, porque hay ocasiones en que primero son reconocidos en otros lados y luego los reconocemos aquí y eso no lo podemos permitir. Tenemos que buscar captar todos esos talentos y proporcionar lo mejor que podamos para que ellos digan: soy hecho en el Estado de México y lo hecho en el Estado de México está bien hecho, ese es el punto a donde queremos y aspiraremos a llegar.

Así, García Peña pidió a los jóvenes que estén atentos a las convocatorias, conciertos y diferentes actividades que se programarán en el COMEM, y tener presente que tienen una oportunidad en la música, que vengan y prueben. A veces la gente dice no, yo no tengo aptitudes, y luego nos llevamos sorpresas.

Es importante que realmente vean la música también como una carrera normal, como si estudiaran Ingeniería, Medicina, también de la música se puede vivir. Queremos invitarlos a que estén aquí, que vengan, que conozcan las nuevas instalaciones, que esto es para ellos. Lo que se ha construido con mucho esfuerzo, con la visión del señor gobernador está puesto aquí y ya se hizo realidad, tenemos que darle el mejor uso, manifestó.

Finalmente, explicó que en la antigua edificación del COMEM, ubicada en la calle de Morelos, quedará instalado el Centro de Iniciación Musical Infantil, para niños de entre 8 a 11 años de edad.

Digamos que va a ser el semillero y la intención es que esos niños después pasen con nosotros, y nosotros de alguna manera podamos ser los que alimentan al coro, los que alimentan a la Orquesta Filarmónica Mexiquense y también llegar a la Orquesta Sinfónica del Estado de México. Es el camino que tenemos pensado que se trace y que sean pasos naturales unos con otros, que nos retroalimentemos. Creo que la unión hace la fuerza y la suma de voluntades va a hacer que eso se pueda cumplir, manifestó.

En tanto, el primer día de clases en las nuevas instalaciones del Conservatorio de Música del Estado de México será hoy, martes 17 de septiembre.