Humânus

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Médicos levantándose de la cama para atender una emergencia en medio de la pandemia mientras otros, ni siquiera escuchan al paciente o recetan por recetar.

Esta semana se dio a conocer que mientras un médico convalecía en el hospital, en la cama de al lado, atendían a un hombre en condiciones de peligro, a lo que el médico no pudo evitar levantarse de la cama y ayudar. Fue la nota de la semana ya que fue reconocida la vocación de servicio del médico, pero quién se acuerda de todos los demás que, de igual manera, con vocación, arriesgan sus vidas en la primera línea de atención en los hospitales ante la pandemia.

Este médico nos mostró ese rostro humano de la ciencia que probablemente hace tiempo no veíamos, cuando él no sólo era médico sino también guía y consultor como dice Ignacio Chavez, médico fundador de la Sociedad Mexicana de Cardiología, quien en 1958 dio una ponencia en Bruselas para hablar de la Aspiración a un nuevo humanismo, ponencia que el Colegio Nacional publicó en 2017.

En ese mensaje que dio, hablaba de la importancia de que los médicos no se perdieran en el camino de la especialización, pues él decía que en ella, sufre la cultura general (de quien se especializa) y que el sacrificio de la cultura constituye un sacrificio de los valores que deberían fijar las normas de su vida.

Además, en esta aseveración precisa cuán importante es el método de estudio de la ciencia, las ciencias en general y cómo la visión fragmentada y parcial de la especialización limita los alcances o entorpece el conocimiento y advierte el surgimiento de la superespecialización que amenaza con romper el criterio de unidad en la ciencia y que haría inminente el divorcio con el humanismo y sentencia No hay peor forma de mutilación espiritual de un médico que la falta de cultura humanística.

Y me parece que no sólo en los médicos, creo que en general, a cualquiera puede llegar esta forma de mutilación espiritual, cuando perdemos de vista la visión humanista en nuestra vida cotidiana; Chávez nombra al humanismo: cultura, comprensión del hombre en sus aspiraciones y miserias; valoración de lo que es bueno, lo que es bello y lo que es justo en la vida… y aquí querido y aguzado lector, quisiera poner en relieve que de esta visión humanista estamos careciendo cuando la cultura ya no parece algo relevante, cuando parece innecesario ignorar menos como decía Sor Juana, cuando pensar, preguntar, cuestionarnos e investigar parece un proceso irrelevante cuando nos dejamos llevar por el impulso, tal vez, o la ignorancia, la conveniencia, sin pensar más allá de lo inmediato; como dice Chávez, pasamos por alto la comprensión del hombre, individualmente y colectivamente e incluso los propias aspiraciones y miserias. 

Esto de la comprensión del hombre, cuántos problemas no nos ha traído, cómo ha resultado difícil sobrellevar las aspiraciones y miserias de todos, sin perder de vista lo que es bueno y justo en la vida, como dice el médico Ignacio Chávez, pero creo que en esa especialización de uno mismo, en ese crecer y ser es que nos hemos perdido y por ello llegaron las discordias, la violencia, la intolerancia, la discriminación, la corrupción, la injusticia, como entre otros males que nos aquejan, por olvidar que Hombre soy; nada de lo humano me es ajeno, cita Chávez a Terencio.

Y aquí, fino lector, probablemente usted se estará preguntando en qué momento nos perdimos o separamos del pensamiento humanista.

el orden intelectual nos lanzó a la búsqueda de la verdad, interrogando la naturaleza misma, y en el aspecto artístico nos inculcó el amor a la belleza, libre de pecado; el que en el orden espiritual nos infundió la aspiración de ser hombres universales y el que reivindicó, en el orden moral, nuestra dignidad superior de hombres.

El intelecto, será que tenemos algún problema con él, el cultivo de las ciencias y el entendimiento; el cuestionarnos, será que estamos ante una automatización, una inconsciencia o de alguna forma de silenciamiento o anestesia del intelecto.

Nuestra dignidad superior de hombres, que bello se lee, pero cómo cuesta entenderla en un mundo de injusticias, omisiones y violencia.

Dignidad superior de hombres que hay que creer y recordar cada día, que no debemos perder pese las dificultades y que debemos ser conscientes de que todos somos dignos de llamarnos hombres y que lo humanista, se va construyendo pues como dice el cardiólogo lo importante no es saber, sino comprender, comprender al hombre, comprender el mundo, comprender su posición en la vida. ¿Qué tanto hemos ejercitado esto último?

Me parece que la vida misma, el mundo, nos lo ha hecho reflexionar esto en últimos días; días en los que hemos visto que la madre tierra tiene sus propios ritmos y procesos de renovación y que nosotros al alterarla, sufrimos las consecuencias.

Termina aseverando que el humanismo proyectado en la ciencia invita al hombre a huir del aislamiento egoísta y le empuja a trabajar noblemente en colaboración, como lo hiciera el médico que poníamos de ejemplo al principio de este texto. A colaborar, compartiendo lo bueno y bello, pues el humanismo no es un lujo ni un refinamiento de estudiosos que tienen tiempo para gastarlo en frivolidades disfrazadas de satisfacciones espirituales

Texto citado: Chvez, I. (2017). Aspiración a un nuevo humanismo. Grandeza y miseria de especialización médica. México. El Colegio Nacional.