Jugando con las palabras Causalidad y Casualidad

Views: 277

Si el diccionario dice de causalidad que es causa, origen, principio. Relación de causa y efecto. Ley en virtud de la cual se producen efectos. Y de casualidad combinación de circunstancias imprevisibles e inevitables. Acaso, azar, eventualidad, notamos que, aunque el sonido de ambas palabras las haga parecer similares, son tan antípodas como la ley y la suerte.

Lo causal proviene de causa, motivo, razón, origen. Y casualidad de caso fortuito, tal vez, quizá…

O sea, una -la causa- firmemente tienen un sustento y la otra –la casualidad-  esta atenida a la suerte al imprevisto.

A todo efecto corresponde una causa dice la física al referirse al disparo de una pistola. Ganó por casualidad se dice cuando un ciclista gana por que los que iban delante de él resbalaron en el pavimento húmedo y cayeron.

Dicho lo anterior y habiendo visto que causalidad y casualidad son tan distantes como el agua y el aceite, acometeré una audacia: mostraré que se parecen más de lo que se piensa, que tienen puntos de contacto que nos han pasado de largo y que no es casual que una y otra palabra se parezcan.

Por principio, el azar o la eventualidad tienen una causa.

Todo tiene una causa, un origen. Nada sale de la nada.

Nada es por generación espontánea. Si por azar alguien se saca la lotería, primero, como fundamental causa y razón tuvo que comprar el boleto. o sea, no fue al azar… al menos que quienes tienen el boleto de participación ya eximieron a quienes no participaron. Y luego hubo una combinación de circunstancias imprevisibles y nos preguntamos ¿no es que la ciencia, que representa la más elevada, la más decantada demostración del método científico, también a contado con el azar? Repasemos los inventos en los que ha intervenido el azar y no son pocos. Tienes una lejana idea hacia donde puedes llegar y sucede que llegas a otro lado. Como Cristóbal Colón, ni más ni menos.

Colón tenía la idea, de llegar a las Indias… ¿Y? Aquí la causalidad y la casualidad se dieron la mano. Igual con el invento de la penicilina, y con la vulcanización de las llantas y …

¿Y qué tal cuando el llamado azar causa un beneficio o un mal? La casualidad causa … el efecto de la causa toma rumbos diversos, en los que es dable es pensar en el dedo de Dios.

Y bien la última interrogación sería: ¿El dedo de Dios es tan justo que perdonaría a quien cometió un pecado, pero fue por mal azar? ¿O, a quien no queriendo causar daño por casualidad lo causó?

Se los dejo para reflexionar.