La catedral de Toluca Parte I

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Se localiza en el número 303, poniente, de la Avenida Independencia, en el lado sur de la Plaza de los Mártires y exactamente enfrente de Palacio del Poder Ejecutivo.

La idea de construir una Catedral se debió en gran parte a José Francisco de Paula, mejor conocido como Cura Merlín.  De Paula nació en Oaxaca en el primer cuarto del siglo XIX. Al profesar  como religioso adoptó el nombre de Buenaventura Merlín. Este hombre polémico se impuso la tarea de construir en Toluca un nuevo templo que fuese la catedral.

El 12 de mayo de 1867 se colocó la primera piedra de lo que sería la actual catedral en terrenos de lo que fue el Convento Franciscano de la Asunción de Toluca, desaparecido el mismo año. Los planos fueron ejecutados por el Ing. Agustín Carrillo. El sueño del Cura Merlín nunca lo vio realizado ya que murió el 30 de abril de 1890.

Hacia 1870 se encargó al Arq. Ramón Rodríguez Arangoiti proyectar la Catedral de Toluca. Rodríguez Arangoiti fue alumno del Heroico Colegio Militar de Chapultepec, habiendo combatido durante la invasión de 1847. Posteriormente fue alumno distinguido de la Academia de San Carlos, por lo que obtuvo una pensión para ir a perfeccionarse en Italia. Regreso de Europa en 1864 y Maximiliano le encargó la dirección de obras de palacios y otros trabajos.

Tiempo después se dedicó a obras particulares y fue solicitado por la sociedad de Toluca de aquella época para la construcción de residencias. El diseño del proyecto de la Catedral realizado por Rodríguez Arangoiti mostró la influencia que éste tenía de las antiguas basílicas romanas. Quizás por esto la concibió con una planta de cruz latina y ábside semicircular.

Una crujía paralela a la fachada serviría de nátex para dar entrada a una nave central  y dos laterales. Estas naves se comunicarían con una perpendicular, para formar el crucero, abierto con una línea semicircular de columnas en torno del ábside. La nave central y las laterales serían de bóveda de cañón seguido.   Las capillas laterales se iluminarían con ventanas de arco de medio punto.

La cúpula que se levantaría sobre el crucero fue proyectado semiesférica sobre linterna, tomando como modelo la célebre cúpula del Panteón de París. La fachada tenía semejanza también con el citado Panteón, con la diferencia de que en lugar de tener un pórtico de seis columnas que sostuviese un  frontón rectilíneo, tendría tres intercolumnios de columnas paradas, una  puerta central y nichos a los lados. Además contraía con otros dos intercolumnios de cada lado: una puerta de acceso a las naves laterales y un nicho respectivamente, el proyecto no contemplaba torres.

El Arquitecto Rodríguez Arangoiti falleció en 1884. El proyecto poco a poco se fue modificando, sobre todo la fachada; se le aumentó un cuerpo superior, tomando como modelo la Iglesia de Jesús en Roma.

La obra de catedral fue lenta y durante casi ochenta años no mostró avance alguno. Es hasta el inicio de la década de los años cincuenta cuando el arquitecto Vicente Mendiola Quesada, hombre nacido en el Estado de México junto con el siglo, se le encomienda la continuación de la obra de catedral, en la que se trabajó con gran ahínco hasta su consagración el 11 de abril de 1978.

La Catedral es de cantera gris en sobrio estilo neoclásico. Las dimensiones son de 90 metros de largo por 45 de ancho. La altura máxima desde el nivel de la calle hasta la cúpula es de 60 metros. Desprovista de atrio, la catedral presenta cuatro pilones con remates que forman tres entradas simbólicas con rejas. La herrería del centro tiene en su parte superior el escudo del Excelentísimo Señor Obispo doctor Arturo Vélez Martínez bajo cuyo pontificado fue consagrada la catedral.