LA MEJOR CRÍTICA ES LA ACADÉMICA, DICE EL ESCRITOR PERUANO ALFREDO BYRCE ECHENIQUE

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El tango dice que veinte años no es nada y en el caso del autor peruano Alfredo Bryce Echenique, es acertivo. Hace más de treinta años que nos conocimos y el sigue igual, con esos lentes redondos de carey, la diferencia es que hoy, son bifocales, casi sin canas, el mismo estilo de vestir, sport y el mismo humor para escribir.

Nos encontramos en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara.

Pactamos la entrevista. Ambos coincidimos, en el lobby del hotel sede, que es por demás precioso, café de por medio, en el caso del peruano, con cigarrillo añadido.

Quizá la edad lo delata cuando camina, enjuto, lerdo, como perdonando al tiempo en letra de Mi viejo. Esto fue lo que platicamos.

¿Qué magia encuentra Bryce Echenique para realizar su literatura?

La magia para mí es encontrar fundamentalmente un título y el nombre de uno o dos personajes que van a ser los centrales, a partir del momento parece que todo estuviera contenido en ese par de nombres y en ese título.

Cuando hay título y hay personajes, hay cuento, hay novela, eso ha sido siempre fundamental para mí.

¿Es fácil encontrar ese título y esos nombres?

No. A veces vienen de la forma más increíble del mundo, estaba terminando de escribir una de mis novelas La vida exagerada de Martín Romaña, mientras escribo leo mucho, mucha literatura y oigo mucha música mientras redacto, pero de noche, me contagio de entusiasmo que desemboca la literatura, que genera.

Por ejemplo, estaba leyendo las memorias de Pablo Neruda mientras escribía La vida exagerada de Martín Romaña y entonces Neruda hace una descripción de Federico García Lorca, en algún momento de su juventud, en la célebre Residencia de estudiantes de Madrid, en donde se Salvador DalíLuis Buñuel y Federico García LorcaNeruda los vio, los retrata y dice su persona era morena, delgada, traía la felicidad.

Yo dije, este es un personaje femenino, Martín Romaña estaba pidiendo a una mujer que lo amara con pasión, pero que era puro materialismo, digamos así, me atrapaba su inquietud literaria, su deseo de convertirse en escritor, etcétera y nace Octavia de Cádiz, delgada, morena y le trae la felicidad en otro libro, que se llamó El hombre que hablaba de Octavia de Cádiz, donde Martín Romaña conoce a la mujer opuesta y se enamora de ambas.

¿Qué fue lo que encontró en Perú cuando decidió regresar, después de 30 años?

Creo que encontré, desde el punto de vista afectivo, que sí estaban mis amigos, muy deteriorado el país desde mi punto de vista, económico, etcétera, pero afecto encontré muchísimo, me convertí en una especie de persona que congregaba, ya no se veían como antes, fui una especie de lazo de unión que se convirtió y me dedicaba mucho tiempo a reunirlos, ellos decían: nosotros somos nosotros, cuando estás tú.

Entonces eso sí fue muy hermoso, pero claro en concreto estertores de la dictadura de Alberto Fujimori, de ahí un ambiente podrido, inmoral, en un país horroroso, la gente que vivía ahí no apreciaba, no veía, la gente busca sobrevivir.

Vivía asqueado, indignado por los canallas que se habían vuelto todo, la televisión, el periódico, los regímenes, etcétera, no importaba nada la mentira, la calumnia, el insulto, nada, nada, nada; y la soberbia deFujimori y el desorden de la ciudad, el que nada importaba ni nada valía, eso me asustó mucho.

A la inversa, ¿qué lo motivó a irse antes a Europa, especialmente a Francia?

El deseo de salir de mi medio ambiente, porque era, mi padre sobre todo, se opuso radicalmente a que yo pudiese ser escritor, entonces entendía esto bien, porque tenía un hijo mayor enfermo, retrasado mental, sufría por ese hijo, era su heredero, su hijo mayor, merecía todos los cuidados y se le dieron todos los amores.

Mi segundo hermano tampoco quería, era un holgazán, muy vago, no estudió, no terminó el colegio siquiera, entonces yo alumno, muchacho dócil, tenía buenas notas, etcétera, entonces todas las esperanzas las puso en mí y cuando me oyó decir que quería ser escritor, casi me mata.

El concepto lo tenía ser de la burguesía, pero ser escritor y claro, yo ya lo había observado y lo quería mucho y veía que era un hombre que deseaba el bien a la manera que él lo entendía, le di gusto, estudié Derecho, me gradué de abogado y cuando terminé todo eso, le di ese gusto y él me dejó irme, por mis propios medios, eso sí no me ayudó en nada, pero él quería que volviera y no volví hasta que no fui un escrito.

No lo volví a ver más, murió muy poco tiempo después viviendo fuera y mi madre que me había apoyado siempre, una gran lectora, incluso tuvo la valentía de ocultarme la enfermedad y la gravedad, hasta que me dijo Alfredo regresa se acaba de ir, entonces se va a sentir culpable, responsable y se va a hundir, tratando de ser lo que no es.

La única pena para mí fue que mi padre no llegó a verme en mi primer libro publicado, lo publiqué como Alfredo Bryce nada más, luego mi madre reclamó y me dijo, no puede ser, yo he sido la que te he apoyado, tienes que poner Echenique, entonces en el segundo libro me convertí en Alfredo Bryce Echenique, publiqué entonces mi primera novela que fue Un mundo para Julius.

¿No se ha arrepentido de ser escritor?

No, aunque no hubiese logrado escribir o publicar un libro, la literatura me ha dado tanto, no soy de esos escritores que se sienten acreedores, soy un eterno deudor, le debo tanto a todos los libros bellos que he leído, o sea, que realmente me siento pagado, muy bien pagado.

¿Por qué ese cambio de España por Francia?

Porque ya Francia me cansó y Francia para mí fue maravillosa, estuve trabajando en la Universidad, en la cual daba clases que me imponían leer mucho, que no era solamente literatura sino sobre todo, la Revolución Mexicana, imponía una bibliografía importantísima, que también entendía, estudie las migraciones campesinas hacia las ciudades, como el DF o Lima, que se convierten en grandes caos, y hacía cursos de militarismo y dictadura en América Latina, por ejemplo.

Entonces fui descubriendo América Latina ahí, y paralelamente puede ser un ganapando, tenía un ingreso suficiente, no peleaba por ascender, peleaba siempre por estar en un rincón, pero que de ahí me vira y hacer buenas clases, que los alumnos estuvieran contentos, era muy joven, tenía mucha energía y llegado el momento, perdí esa juventud y de París me fui a Montevideo.

El cambio no fue positivo y ahí dije, me voy a vivir de lo que escribo, la gente decía, pero estás loco, cómo puedes dejar un trabajo que es una ganga, esto te obliga casi a nada, hay que renovarse.

Empecé a destruir el periodo y ahora voy a dictar conferencias, me dediqué casi al cien por ciento a ser escritor y me fui a vivir a España, además siempre había tenido un profundo amor por este país, me había guardado para el fin de fiestas.

¿Cómo observa esta etapa de violencia que se vive en Francia?

Una quiebra total del modelo social francés, eso es indudable, aparte de que Francia está muy mal en lo económico, tienen unos líderes políticos de una medianía, una mediocridad sin nombre, su agricultura ha bajado notablemente, su industria está pésima y esta ciudad es dormitorio, que ya la tuvieron aislada, se ha convertido en un problema y el peligro de Alguien como Marion Lepen esté, haya pasado fue un gran golpe en las elecciones presidenciales, creo que en el 2017 ahí se renueva todo con Emmanuel Macron esto va a ser nada más que una especie de pequeño ensayo del horror que va a pasar.

Francia está muy mal, país en quiebra moral, ya se ve que hasta los restaurantes le están quitando estrellas, no se han renovado ni en la cocina, es el único país que vive con la nostalgia de 1930, la nostalgia de los años 30 es un horror.

Mira el pasado y de ahí quieres sacar todo, es un país en grave peligro de descomposición.

¿Esto puede pasar a otros países europeos?

No puede, por la aferrada de los chicos por querer salir quemando automóviles, pero como es la marginación, pero no, eso es una cosa que es francesa, no hay 68 o una cosa mundial, no, esto es francés, es un mal francés.

¿Cómo ve el panorama de la literatura peruana en estos 19 años del siglo XXI?

Aquí en esta feria hay muchos jóvenes escritores peruanos, Alonso CuetoSantiago Rafael Roncagliolo Lohmann, (lo cita con su nombre completo) Jorge Eduardo Benavides, estupendos, muy jóvenes y tienen mucho que dar y lo que han dado es de excelente calidad.

Creo que la narrativa peruana está en un excelente momento, lo mejor que tiene el Perú, son sus escritores.

¿Cómo ve la producción de libros, frente al surgimiento de la internet?

No tengo temor a esto, siempre se ha hablado del final de la literatura y final de la novela, nunca se acaba, internet como todas las cosas, se toma. Se dijo que iba a suprimir el analfabetismo y el analfabetismo sigue ahí, creo que la única manera de leer un libro es estar solo, leyéndolo, una novela, todo lo demás está condicionado por la publicidad.

Si se inventase un libro después de internet, ahí dirían que hemos dado el paso más grande que el hombre ha imaginado.

Después del surgimiento del Boom latinoamericano hace falta un renuevo?

Creo que lo nuevo está ahí, está viniendo de Julio Cortázar, su sentido del humor, hablaba de otros mundos, que hablaba en París como si fuera un parisino y eso también era francesista, como decía Jorge Luis Borges, el afrancesamiento es tan típico como la Fanta, también de Manuel Puig, muy olvidado, pero bajo la H mayúscula y la h de hombre, de historia y empezó a hablar del tango, del bolero, de la ranchera, de la cursilería y de los sueños de la clase media, ahí entró una estructura irónica y del sentimiento.

Entonces parece el hombre con H, pero el individuo como persona, caminando por la calle, esa es la etapa de la gran madurez de toda literatura.

Ayer platicaba con Mario Vargas Llosa y le pregunta que si hace falta crítica como la que en su momento ejercieron Ángel Rama y Emir Rodríguez Monegal.

Creo que sí, creo que el crítico es un faro, es la guía que nos facilita el terreno, creo que sí, lo que pasa es que a veces los críticos se apoderan de una parcela de poder y lo ejercen contra, no trabajan a favor de todos, sino favorecen, los descréditos de famosos, esto es el peligro.

Me parece que eso sí, la mejor crítica es la académica, hoy en día todos lo sabemos, el crítico de un diario por ejemplo, no puede hacer una seria, por más serio que sea, por más crítico que sea, tiene que hacer una reseña de la actualidad literaria.

La buena crítica queda para el medio académico.

¿En qué está trabajando en este momento Bryce Echenique?

Estoy empezando una novela, justamente ya tengo el título y el nombre del personaje. Se llama Las obras infames de Pancho Marampio, ya Pancho Marampio nació, ya tiene nombre.

¿Qué personaje es éste?

Va, el que creo Dios, el que me estafó.

¿Debe haber desesperanza en el hombre para hacer novela?

Sí, creo que el escritor, uno de los tantos, contra el destino humano, lo que veo es muchos meses libros maravillosos de gran importancia que me parecen escritos hoy, de 1948 Un hombres rebelde, se llama El ensayo de una juventud, es el karma esencial.

Allá por qué los escritores cuentan mentiras, por qué la gente se pone a leer cosas que sabe que no es verdad, porque las grandes novelas nos muestran el destino humano, nosotros nunca conocemos nuestro destino, el día que nos morimos, se cumple nuestro destino, ese día nunca nos enteramos.

Una forma de revelarse es escribir, hacer una competencia desleal a Dios, de deicidio como dijo muy bien Mario Vargas Llosa, se trata de un deicidio.

¿Cómo ha visto esta Feria del Libro?

He conversado con varios, ayer y hoy temprano, desayunamos juntos y hemos conversado mucho, estaba Rosa Montero que es una escritora y periodista del diario El País en Madrid y Juan Cruz que también es buen periodista y escritor de ese mismo diario, creo que es la serie más completa que hay de nuestra lengua, todas las demás ya han pasado a segundo lugar y es la más completa.

La de Frankfurt por ejemplo también tiene a los escritores por completo, de editores y de agentes literarios, pero esto es de todo y la más grande, se puede decir que la lengua española es la primera que hay en el mundo.

¿Hay similitud entre en el momento actual entre el Perú y México, situación política?

Conozco poco la situación política mexicana, pero me dice un amigo de acá de Guadalajara, que estudió en la Universidad de Montpelier y fue mi alumno, decía en aquella Universidad estamos gobernados por gente muy mediocre; en el caso de acá por gente de derecha, pero esa es su opinión y yo la escucho.

Creo que no hay una gran similitud, Perú tiene más riesgo, porque ya no es Sendero Luminoso, ahora parece que encabeza las encuestas un racista espantoso y militar, lo cual va a ser aterrador, un militarismo.

La otra alternativa, está entre el SIDA y el cáncer terminal, no hay opción.

¿Quiere decir que esa frase del propio Vargas Llosa de que los pueblos tienen los gobiernos que se merecen, es cierta?

En cierta forma sí, diría que sí, porque elegimos a la persona, no necesitamos caudillos salvadores, siempre han sido un horror, pasa por un presidente que por lo menos ha hecho una buena gestión, no se ha vuelto loco ni nada, lo han odiado y ahora viene el salvador, un salvador, que sólo Alan García, tan peligroso.

El hubiera no existe, pero qué hubiese pasado en Perú si gana las elecciones Vargas Llosa.

Hubiéramos entrado en etapa de, por lo menos, de que no hubiera habido corrupción, ya que no haya corrupción en el Perú es un gran paso adelante, Mario hubiera luchado intenso por elevar el nivel de cultura de la vida de los peruanos, es un político, el ejemplo de cultura democrática que hubiera significado él, hubiera sido extraordinario.

¿Sigue teniendo vigencia la revista Caretas de Enrique Sileri?

Tiene vigencia siempre, es el único semanario independiente que sigue habiendo, aunque no se vende tanto, esta corrupción del pueblo por los tabloides que creó Fujimori, creo que sigue siendo una revista importante.

Agradecer las preguntas que me ha hecho y el hecho de estar bien contento en esta feria y ver que la representación peruana es realmente variada y buena, muy escogida.

Sin duda un buen recorrido por varios países, europeos y americanos, por los amigos comunes, como el caso del escritor argentino Manuel Puig, o de Vargas Llosa, muy cercano a Bryce y obviamente, una inmejorable charla.

Este es Alfredo Bryce Echenique.