Estado de México
14 min. ago - Analizar, comprender y generar soluciones a la situación financiera que existe en el mundo a partir de variables como la violencia, la inseguridad y el medio ambiente, que antes no eran consideradas de alto impacto en el desarrollo de los mercados, es uno de los retos que tienen los futuros economistas, afirmó el director de Estudios Avanzados de la Secretaría de Investigación de la Universidad Autónoma del Estado de México, Alfredo Mercado Velasco. Durante la inauguración del VII Seminario Dinámica Regional del Empleo Manufacturero en México, que se realizó en la Facultad de Economía, el servidor universitario señaló que “en la actualidad, la violencia es un factor que aqueja el desarrollo económico, por lo menos en México, y si a eso le agregamos los feminicidios y el deterioro ambiental la explicación de los problemas de cualquier índole se torna cada vez más compleja”. Ante los expertos participantes en este seminario, provenientes de la propia UAEM y las universidades Nacional Autónoma de México, de Colima, Coahuila y Ciudad Juárez, el director de la Facultad de Economía, Alejandro Alanís Chico, expresó que en las últimas décadas ha sido notable la dificultad del país para reactivar sus niveles de crecimiento o generar empleo. Se confiaba, precisó, en que la apertura comercial consolidaría las exportaciones, el aumento sostenido a largo plazo de la actividad económica y la generación de empleos; sin embargo, a 25 años del inicio de operaciones del TLCAN, ahora T-MEC, la evidencia arroja que el libre comercio no ha sido lo esperado en términos de crecimiento y generación de empleos, sobre todo en el sector manufacturero. El académico de la Facultad de Economía y coorganizador del evento, Leobardo de Jesús Almonte, aseveró que actividades académicas como esta son necesarias ante el bajo crecimiento que en materia económica presenta el país en los últimos años, lo que ha dificultado la generación de empleos que demanda la magnitud de la economía y el crecimiento de la población. En el marco del inicio de actividades del VII Seminario Dinámica Regional del Empleo Manufacturero en México, Gerardo Fujii Gambero, especialista e investigador de la UNAM, dictó la conferencia “Manufactura y cadenas globales de valor en México”.

La noche del sábado

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Dos sujetos se encuentran encerrados en sí mismos, tratando de proteger sus vidas. Sus corazones laten rápidamente, más que cualquier otro momento que puedan recordar en sus vidas. Ella llora del miedo que toda esta situación provocó. Él trata de estar calmado, pero siente el mismo temor. Ambos cierran sus ojos y ven pasar cada momento especial, pensando que este será su último día.

 

Retrocedamos el tiempo y hagamos de la situación que los aterroriza como nuestra. Era un sábado normal de vacaciones de verano. Día de ver películas y series, de sólo comer entre descansos, cambia de entretenimiento y ve el fútbol, refiriéndonos al lo que le sucedió a él. Ella sólo tiene una actividad importante y lo llama trabajo, es animadora de una fiesta.

 

En la noche ella lo visita y él mucho tiempo la ignora. Su excusa consiste en que está viendo el fútbol. Llega el medio tiempo, ella quiere ir a comprar antojitos para su cena. La noche puede ser peligrosa y más si eres mujer en un país de Latinoamérica, él se ofrece a acompañarla, al final la distancia es corta, son tres cuadras.

 

Las conversaciones entre ellos están distorsionadas, la situación que están viviendo los sobrepasa y por ello me limita como narrador. Ella hace su pedido que consiste en tres empanadas con crema y queso. Mientras lo completan, ambos van a una tienda cercana por un refresco de cola y dos paletas de hielo. Después de pagarlas, van por los antojitos.

 

Caminan de regreso a la cuadra donde ambos viven. En la esquina se detienen por un hecho bastante tonto: él le comenta que no sabe bailar esa canción que es tradición en cada fiesta y ella le responde que allí mismo le va a enseñar. Esperan algunos minutos en lo que inicia la canción, nunca comienza y siguen caminado por la segunda cuadra.

 

Es allí donde se escucha la tormenta provocado por un cañón. Él desfamiliarizado con el sonido piensa que son fuegos artificiales, por ello mira al cielo; ella ve la delgada línea entre la vida y la muerte, exclama: –¡Corre! –

 

Ambos corren y pronto un joven de menos de 25 años los rebasa, una patrulla lo sigue y acorrala (refiriéndome a este último). Y aquí estamos donde esta anécdota inició. El miedo los sigue dominando, no tienen a donde correr, tampoco donde resguardarse. Un buen cristiano les abre las puertas de su casa y junto con su familia les ayuda a tranquilizarse.

 

Los dos sujetos regresan a casa, el suceso de esta noche los ha marcado y les hace reflexionar en que verdaderamente la vida es un momento que se debe de disfrutar, un momento donde el orgullo, la monotonía y el enojo no debe triunfar, un momento donde se debe romper con la barreras y explotar de amor.