LA RELIGIOSIDAD POPULAR SIGUE Y GENERA IDENTIDAD

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El libro Santos, devociones e identidades en el centro de México, siglos xvi-xx, coordinado por los historiadores María Teresa Jarquín Ortega y Gerardo Reyes González y publicado por El Colegio Mexiquense, A. C., abre el repertorio sobre la historia social de la Iglesia católica en México y permite dialogar sobre la temática de las devociones y su relación con la sociedad; no es una historia institucional de la Iglesia, sino un registro de cómo la sociedad se va adueñando de los mensajes de la Iglesia católica, en que las devociones son un intermediario.

Así lo dijo el historiador Rafael Castañeda García, investigador del Instituto de Investigaciones sobre la Universidad y la Educación de la Universidad Nacional Autónoma de México (unam), al comentar la obra referida, que viene a enriquecer el catálogo editorial de El Colegio Mexiquense, A. C., el cual suma más de seiscientos títulos a lo largo de casi treinta y dos años de vida de la institución, dedicada a la investigación y la docencia de alta calidad en Ciencias Sociales y Humanidades.

El libro incluye una selección de las ponencias que se presentaron en el seminario «Santos, devociones e identidades», en el cual participaron investigadores de diversas instituciones, y está dividido en dos grandes apartados, el primero dedicado a «Los santos: apropiación, adaptación y reelaboración desde el ámbito de la religiosidad popular» y el segundo a «Las devociones: difusión, promoción e impulso desde el ámbito de la religión institucional».

Así, se incluyen catorce textos que cubren desde el siglo xvi hasta el xx, resultado del trabajo de investigación histórica de quince estudiosos, entre los que se cuenta el doctor Manuel Olimón Nolasco, fallecido a principios de agosto, que fue integrante de la Sociedad Mexicana de Historia y de cuya autoría es el artículo «Una devoción integrada en el ambiente liberal: el Inmaculado Corazón de María».

Los doctores María Teresa Jarquín Ortega y Gerardo González Reyes relataron por su parte el proceso que siguieron tanto el seminario como el libro, y enfatizaron la importancia de la religiosidad popular como generadora de identidad a partir de las veneraciones y las adoraciones de santos y advocaciones de la Virgen, respectivamente.

El libro propone el estudio de las prácticas religiosas en un mundo globalizado para buscar una explicación esquematizada de la permanencia de ciertos usos y costumbres, y comprender el fenómeno de la identidad a partir de la devoción a santos en ciertas localidades y comunidades.

Pese a los esfuerzos oficiales por crear una identidad mexiquense, se han dejado de lado las visiones de las distintas regiones que conforman al Estado de México, pero el estudio de la religiosidad popular arroja luz sobre la conformación de las identidades, apuntaron.