Las finales más curiosas de la historia

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Una final es un momento único tanto para un club, como para la afición o incluso para un jugador, pero hay pocas ocasiones en las que estas finales son curiosas y algo fuera de lo normal.

La final de FA Cup en la que el protagonista fue un caballo.

¿Ha entrado usted, alguna vez, a un estadio vacío? Haga la prueba. Párese en medio de la cancha y escuche. No hay nada más vacío. No hay nada más mudo que las gradas sin nadie. En Wembley suena todavía el griterío del Mundial del 66, que ganó Inglaterra, pero aguzando el oído puede usted escuchar gemidos que vienen del 53, cuando los húngaros golearon a la selección inglesa (Eduardo Galeano, en El fútbol a sol y sombra). Wembley es el estadio más icónico del mundo junto con Maracaná y el Estadio Azteca, y el primer partido de su historia fue un reflejo de lo que sería ese estadio para este deporte.

El 28 de Abril de 1923, se enfrentan en Wembley el Bolton Wanderers y el West Ham United, que esa temporada estaba en segunda división. La final de FA Cup era el partido idóneo para inaugurar el estadio más emblemático del fútbol inglés. Con capacidad para 125,000 personas, las autoridades no esperaban que el campo se llenara. El motivo, en parte, era que en los últimos años la asistencia a Stamford Bridge no había sido del todo buena. Por esa razón hicieron una gran campaña para intentar llenar el campo en el día de su inauguración. La apertura del estadio sin embargo estaba prevista para el año siguiente.

Llego el día del partido, el estadio se llena y se cierran las puertas, pero afuera hay miles de aficionados que quieren entrar, algunos de ellos consiguen derribar las puertas y colarse. Para evitar quedar aplastados, muchos de los asistentes que ya están en sus asientos tienen que saltar al terreno de juego. Aun así sigue entrando gente, son cada vez más aficionados que se juntan en el campo. La policía empieza a actuar. Varios agentes a caballo hacen un cerco para echar a las personas hacia atrás y, aunque estén aglomeradas, que dejen libre el rectángulo de juego.

La imagen del día siguiente en todos los periódicos es la de un jinete montando un caballo blanco tratando de restaurar el orden. Aquel día había más caballos en el campo, pero ninguno resaltó como aquel. A aquella final se le bautizó como La final del caballo blanco. Entre la labor policiaca y la entrada de Jorge V al inmueble, calmó a los aficionados y la situación se logró controlar. El partido comenzó 45 minutos después, el Bolton que era el favorito se llevó el encuentro por 2-0 con goles de David Jack y Jack Smith.

Se preguntarán que pasó con el jinete de aquel caballo, por su labor, lo invitaron a ir a las siguientes finales de FA Cup de forma gratuita, pero él no era fanático del futbol. Treinta años después declaró que nunca más volvió a entrar a un estadio de futbol. Se estima que entre 150,000 y 300,000 personas asistieron dentro o fuera del campo, para evitar eso se implementó la venta de boletos anticipada para las siguientes finales. Aunque la primera en Wembley ya tenía protagonista y era nada más y nada menos que un caballo.

La final de “COPPA” de la vergüenza.

Lleno total en el Stadio Olímpico de Roma. Se va a disputar la final de la Coppa Italia de la temporada 2013/14. Una grada teñida de morado y la otra de azul dan color al estadio, pero la tensión es demasiada. Saltan los jugadores y la primera pitada del partido. Los silbidos aumentan cuando suena el himno italiano. Los aficionados de Fiorentina y Napoli se empiezan a alterar. Termina el himno y se lanzan bengalas y botes de humo al campo, el partido no puede comenzar.

Los hinchas napolitanos son los más violentos, no quieren que la final comience. La tensión que se vive en el campo es fruto de los altercados durante esa tarde en la capital italiana. Los de Nápoles se desplazaron en masa para apoyar a su equipo en la final. Un reducido grupo de ellos se cruzó con uno de los líderes de los ultras de la Roma, quien los recibió con insultos y petardos. Estos contestaron y lo persiguieron. Acorralado el hincha romanista disparó cuatro veces, hiriendo de gravedad a Ciro Esposito, de 32 años. El ultra de la Roma huyó de ahí aunque poco después hinchas del Napoli le dieron una paliza.

El estado de Ciro era muy grave cuando el partido está a punto de comenzar y los ultras, que son los dueños del fútbol en Italia, no querían que se diera el pitazo inicial. Genny El Carroña, jefe de los ultras del Napoli, habló con Hamsik, el capitán del equipo para encontrar una solución. Un jefe de los ultras estaba decidiendo cuándo y cómo se jugaba la final de copa. Finalmente llegaron a un acuerdo y la final comienza 45 minutos más tarde de lo previsto. Quedaba demostrado quien manda en el futbol italiano. Dos meses después fallece Ciro Esposito, una muerte relacionada con delincuentes que usan como excusa el futbol para cometer fechorías.

La final de Heysel

La final de Copa de Europa que enfrentó al Liverpool y Juventus en Heysel en 1985 es una de las más conocidas del mundo del fútbol. Sobre todo porque el juego se disputo con varios fallecidos en las gradas. Antes del inicio del partido los hooligans ingleses atacaron a un sector de aficionados de la Juventus que habían sido ubicados entre hinchas del Liverpool. 39 personas fallecieron aplastadas, pero se tomó la decisión de jugar la final para evitar más muertes. Lo malo fue que se jugara un partido con fallecidos tapados por mantas en las gradas. Siempre se le criticó a Platini por celebrar con tanta alegría, debido a las circunstancias, el único gol de la final. La Juventus celebró su primera Copa de Europa, en un día que fue de todo menos alegre.

 

Chapecoense-Atlético Nacional

La final de la Copa Sudamericana 2016 es otra recordada por ser trágica. Chapecoense, un humilde club brasileño, hizo historia al meterse en la final de la Copa Sudamericana. Eliminó a clubes míticos como San Lorenzo o Independiente de Avellaneda. Un día que se supone tendría que ser de fiesta para Chapecó se tiñó de negro cuando, camino a Medellín para disputar la final ante Atlético Nacional, el avión que transportaba al equipo se estrelló. Fallecieron 71 personas y únicamente sobrevivieron 4 jugadores. Tras la tragedia, el mundo del fútbol se volcó en ayudar al club brasileño, aunque el gesto más bonito fue del Atlético Nacional, que pidió a la Conmebol que diera el título al Chapecoense sin la necesidad de jugar. La confederación de Sudamérica accedió y proclamó campeones a los brasileños.

Real Madrid vs Real Madrid

En la actualidad los equipos filiales no pueden disputar la Copa del Rey, pero antiguamente no era así. Filiales como el del Mallorca llegaron a jugar los cuartos de la competencia (86-87), pero lo mejor se lo llevó el Real Madrid Castilla, que jugó contra el Real Madrid en la final de 1980. Era la primera vez que un filial llegaba a la final, eliminando al Extremadura, Alcorcón, Rácing, Hércules, Athletic, Real Sociedad y Sporting. Clubes con historia que hablan del mérito del RM Castilla. De cara a la Final, no había dudas de que equipo ganaría la copa. El resultado lo dice todo: Real Madrid 6-1 Real Madrid Castilla. El premio, eso sí, llegaría para el Castilla disputando la Recopa de Europa. En primera ronda cayó ante el West Ham, pero el mérito de jugar en Upton Park nadie se lo quita.

La final de los penaltis.

Pocas finales le pueden ganar en suspenso a la final Liverpool Vs Alavés en 2001, con un resultado final de 5-4 con gol de oro incluido, pero hay una que le puede ganar: la final de la Copa de Grecia de 2009. Para comenzar se enfrentaban los acérrimos rivales Olympiacos y AEK. El escenario: el Olímpico de Atenas. El AEK se puso por delante 2-0, pero el Olympiacos empató. En el minuto 90, el AEK volvía a tomar ventaja; todo estaba definido pero… el fútbol es impredecible. En el 96 en la última jugada, el Olympiacos empató a 3. En la prórroga, Galletti metería el cuarto para Olympiacos, pero el AEK consiguió empatar 4-4 y mandar el partido a los penales. Si crees que eso ha sido todo, llegó lo mejor. Se lanzaron 34 tiros desde el manchón penal. El último de ellos lo tiró el portero del Olympiacos Nikopolidis, que lanzó dos penaltis en esa tanda, dando el título al equipo Pireo.

Después de la final, caminé solo por el césped del Estadio Olímpico. ¿Por qué? No lo sé explicar. En ese momento me acordé de un sueñoFranz Beckenbauer, después de ganar la final del Mundial 74.

Atentamente

Un aficionado cualquiera.