Las Olimpiadas de 1968: La mejor cara de nuestro país

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Tengo en mis manos la “Memoria Oficial de los Juegos de la XIX Olimpiada”, libros conmemorativos de los Juegos Olímpicos México 68, publicados en 1969 por el Comité Organizador. Son cuatro tomos de diverso grosor en pasta gruesa (el segundo tiene complemento en pasta blanda) de color blanco, con diseño sobrio pues predomina este color y la portada, en la parte inferior, sólo contiene el típico logo con la conocida tipografía de arte cinético “MEXICO68” elaborada por Lance Wyman (con la colaboración de Eduardo Terrazas y Manuel Villazón), con la “E” sin acento y el “68” cruzado por los cinco aros olímpicos y sus respectivos colores, y en la parte superior el número correspondiente al tomo con la misma tipografía; mientras que el lomo contiene en la parte inferior una paloma de la paz y se repite el número del tomo.

 

La impresión estuvo a cargo de Miguel Galas y la encuadernación de editorial Anthony. La edición es cuatrilingüe: español, alemán, francés e inglés. Todos los tomos contienen en la tercera página el logo completo elaborado por Wyman. En la quinta página todos contienen una frase del entonces presidente Gustavo Díaz Ordaz, quien a la vez fungía como Patrono de los Juegos de la XIX Olimpiada: “OFRECEMOS Y DESEAMOS LA AMISTAD CON TODOS LOS PUEBLOS DE LA TIERRA”. Paradójica cita impresa al año siguiente de la masacre de estudiantes en Tlatelolco el día 2 de octubre.

 

Quiero reseñar brevemente estos libros pues contienen el testimonio de la mejor cara de nuestro país en ese año: el rostro de los millones de mexicanos que se empeñaron en organizar unos Juegos que representan la paz deportiva, la concordia entre países, la solidaridad entre los pueblos. Mexicanos que no tuvieron que ver con el movimiento estudiantil de 1968 (ojo: ésta no es una crítica al movimiento) y estuvieron alejados de las decisiones gubernamentales que llevaron a reprimir y masacrar jóvenes el 2 de octubre. En suma, mexicanos pacíficos que mostraron su esencia y dieron lo mejor de sí.

 

Como sabemos, el arquitecto de fama mundial Pedro Ramírez Vázquez fue el presidente del Comité Organizador. Los libros fueron hechos bajo la Dirección de Beatrice Trueblood, la segunda de a bordo en el Comité, contando con la Dirección Artística del arquitecto Eduardo Terrazas de la Peña; textos de José Rogelio Álvarez (coordinador de la famosa Enciclopedia de México cuyos tomos son cruzados por una serpiente impresa en los lomos); pies de foto de Juan Vicente Melo; asistencia de Rosario Castellanos; y archivo fotográfico de Manuel Álvarez Bravo, Casasola, Artes de México, Cervecería Modelo, CFE, Ruth Lechuga, Armando Salas Portugal, Edward Weston, entre otros.

 

Las siguientes instituciones y personas tuvieron destacada participación en la edición de los libros conmemorativos:

 

  • Empresas: Altos Hornos de México (AHMSA), Aeroméxico, Bolsa Mexicana de Valores, Banamex, Celanese, Cementos Tolteca, Modelo, Condumex, Novaro Editores, Porrúa y Tabacalera Mexicana.
  • Dependencias federales: Secretarías de Comunicaciones y Transportes (SCT), Educación Pública (SEP), Hacienda y Crédito Público (SHCP) y Relaciones Exteriores (SRE); Petróleos Mexicanos (PEMEX), Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Archivo General de la Nación (AGN), Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y el viejo Departamento del Distrito Federal (DDF).
  • Culturales: Hospicio Cabañas; Museos de Arte Moderno (MAM), Arte Popular (MAP), Antropología (MNA), de Historia-Castillo de Chapultepec, de Historia Natural, del Virreinato, Acolman y Huejotzingo; así como las zonas arqueológicas de Cholula y Uxmal; y la Orquesta Sinfónica Nacional (OSN).
  • Instituciones educativas: el Politécnico Nacional (IPN), UNAM (Hemeroteca Nacional), Chapingo y Conservatorio Nacional de Música.
  • Particulares: arquitectos Teodoro González de León y Luis Barragán, y el artista José Luis Cuevas.

 

El tomo 1 describe las características del territorio nacional y la estructura política y gubernamental del país; la división del trabajo y la economía en ese momento; y las características de la población del país, poniendo énfasis en el sector mayoritario: los jóvenes. También habla del rescate de las culturas prehispánicas; así como de la cultura, las artes, las costumbres y tradiciones.

 

El tomo 2 habla de la organización de los Juegos Olímpicos, desde cómo se obtuvo la sede en 1962 hasta la estructura de comunicaciones utilizada para difundirlos al mundo, pasando por la conformación del Comité Organizador; las reuniones y congresos internacionales; la construcción, remodelación y rehabilitación de instalaciones deportivas y de las Villas Olímpicas; los servicios para participantes y asistentes; la técnica deportiva y el fuego olímpico.

 

El tomo 3 habla de lo importante: los deportes. Comienza con la inauguración de los Juegos y termina con la Clausura y resultados (datos sobre las federaciones en cada rama, rol de juegos, medallero por día, fase, país y atletas participantes y ganadores) en sus diferentes ramas de aquel momento: Atletismo, Remo, Canotaje, Ciclismo, Basquetbol, Box, Esgrima, Fútbol, Gimnasia, Levantamiento de Pesas, Hockey, Lucha, Natación y Clavados, Ecuestres, Pentatlón Moderno, Tiro, Voleibol, Waterpolo, Vela y Frontón.

 

El tomo 4 está dedicado exclusivamente a la Olimpiada Cultural, en la que se resalta el papel de los jóvenes y se reseñan eventos: festivales de arte, pintura infantil y folklore; exposiciones de obras selectas de arte mundial, artesanías populares, filatelia olímpica, historia y arte de los juegos olímpicos, el espacio y la aplicación de la energía nuclear al bienestar de la humanidad; encuentros de escultores, poetas, ballet de los cinco continentes y jóvenes arquitectos; campamento olímpico de la juventud, espacios para deporte y cultura, programa de genética y biología y recepción del fuego olímpico en Teotihuacan; así como muestras de publicidad al servicio de la paz, reseñas cinematográficas y la proyección de los juegos en cine y televisión

 

Haría falta un libro entero para reseñar estos libros conmemorativos que difícilmente se encuentran en las bibliotecas…