LAS SAZONES DE ESTA VIDA

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La sazón que adquiere la tierra con la lluvia enriquece la semilla, que en poco da madurez y consistencia al fruto por cosechar.

 

La semilla que cae en buena tierra germina, al germinar, absorbe agua y se hincha para dar paso a una nueva planta, que al echar raíz fuerte crece, madura y da un buen fruto, fruto sabroso, atractivo a la vista y al tacto.

 

Conocemos bien la fruta, poco la semilla y mucho menos el campo de donde esta haya salido, pero sin duda alguna esperamos un buen sabor, deleite y frescura al paladar.

 

Así es la vida, si es que se me permite el símil. Una semilla en busca de buena tierra, que permita un buen germinado y entonces una raíz fuerte que crezca sana y de un buen fruto por cosechar.

 

La tierra que se prepara a tiempo, con dedicación y esmero será por supuesto buena tierra, la que no, en tierra árida, seca y carente de vida se tornará.

 

Nuestra vida, espera en muchas formas ser bien alimentada, fortalecida y tratada, en tantos y tantos momentos el agua escasea, nos parece eterna la noche y tan poco el remanso, pero aquí estamos, a lado nuestro siempre habrá quien nos de aliento y fortaleza, no estamos solos y tan poco acabados.

 

Si es verdad, el cansancio en ocasiones nos pesa tanto, como dando el paso a cuesta con el pie descalzo.

 

Cuando la noche es más oscura, el sol está por despuntar, nunca es permanente la noche, la oscuridad se disipa cuando el sol con su brillo aparece, entonces nuestra vida cual buena semilla tiene oportunidad de crecer fortalecida hasta dar un buen fruto que cosechar.

 

Es mejor ver al horizonte, buscar el punto más lejano y echar a caminar, paso a paso, como dice el bardo, se hará el camino, lo mejor de nuestra vida está por llegar.

 

Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.

 

Cuando caminas por fe y con esperanza, los obstáculos desaparecen de tu vista, cuando dejas de ver los problemas de frente, tu mirada puede situarse en la esperanza y de esta forma encontrar con mayor facilidad la respuesta que buscabas, concentrarte todo el tiempo en las cosas difíciles o que te causan problemas te hace flaquear, lo mejor es concentrar tu mente y tu corazón en las cosas que te dan paz y estabilidad, ver tu vida desde otra perspectiva, desde la perspectiva de la fe.

 

Tendrás opciones, clarificaras las cosas y podrás cambiar el rumbo del camino cuantas veces sea necesario.

 

Justamente ahora, en este tiempo que nos toco vivir, ha quedado expuesto lo mejor y lo peor de la humanidad, se hace sencillo decidir entonces el rumbo a seguir: para bien y mejor, nunca hacia atrás.

 

Recuerda; lo mejor, aún está por venir.

 

 

Permítanme compartirles el poema que dio nombre a nuestro tema.

 

De mi autoría.

 

Las sazones de esta vida

Aarón Dávila

 

 

Las sazones de esta vida.

De alegría esta mi alma es henchida.

 

La razón y el sentimiento.

Alterno descontento.

 

Cordura y transigencia a puños.

Regar deseo en mis terruños.

 

De frente van mis sentimientos,

uno a uno hace cimientos.

 

Nada es fácil. Todo aquí me compromete.

Si fracaso una vez, sean dos sin brete.

 

He de cometer torpezas.

Mirar atrás no puedo; ya no hay sorpresas.

 

Victoria y fracaso divergen.

Líneas dispersas, distantes que emergen.

 

Tantos sabores.

Plenitud de versos y de amores.

 

Esta vida; sus sazones.

Tantos colores y razones.

 

 

 

 

 

Muchas gracias.