Los problemas del Real Madrid

Views: 409

En la historia del legendario y afamado Club Real Madrid han existido leyendas, épocas muy buenas, regulares y declives. Al respecto, llama la atención la etapa desequilibrada en que se encuentra ahora el equipo, temporalmente conducido por Santiago Solari, después de la decadente participación de Lopetegui como entrenador, quien dio un vuelco a los éxitos obtenidos por Zinedine Zidane durante más de un lustro.

 

Con Zi Zou, el equipo merengue logró bastantes títulos en Europa. Ello se debió, además de la experiencia como jugador y entrenador, a que el francés de origen argelino observó con minuciosidad características particulares de jugadores, las potencializó y capitalizó en lo individual y lo colectivo.

 

Desarrolló el talento de Cristiano Ronaldo como delantero con la mancuerna del mediocampista Luka Modric, Karim Benzema, Marcelo y el arquero, entre otros futbolistas que practicaron una y otra vez jugadas diversas para engañar a rivales, a los muy conocidos del Barcelona, Inter de Milán y Juventus, entre otros clubes de relevancia en Europa.

 

Zidane impulsó a Marcelo a defender  e ir al ataque a un tiempo, así como insistió a Luka Modric en ser un mediocampista capaz de realizar múltiples pases con precisión, velocidad, elegancia, evadir a marcadores (centrocampistas y defensas contrarios) y tirar a gol de media y un cuarto de distancia. Zidane fomentó un futbol de equipo vertiginoso, exacto, versátil y, sobre todo, colectivo; siempre de alta calidad.

 

Sin embargo, con la salida de Ronaldo (CR7), de quien se rumora fue  sacrificado para dar realice a otros elementos, como Gareth Bale; Zinedine se despidió del equipo merengue con el argumento de haberlo logrado todo lo que se puede obtener en títulos europeos y rendimiento para el Real Madrid. Salió contrariado,  con clara incomodidad en conferencia de prensa con Florentino  Pérez.

 

El entrenador franco-argelino expresaba en su rostro malestar, tristeza y una intuición respecto de lo que pasaría y ahora es una realidad en el Real Madrid: un desastre futbolístico interno, con repercusiones sicológicas y económicas para los deportistas y el club merengue.  Mejor retirarse antes, como el gran entrenador que fue Zidane, a pesar de la melancolía y el enojo.

 

La llegada de Lopetegui como director técnico generó una época oscura porque no logró que  Gareth Bale se acoplara con todo el equipo.  Lopetegui cambió posiciones que disminuyeron el rendimiento de Karim Benzema, ocasionaron problemas a Sergio Ramos, que a la fecha –con Solari como entrenador– han llegado a la desesperación hasta agredir y hacer sangrar a un jugador del Viktoria Plzen.

 

Lopetegui acentuó en Luka Modric el cansancio acumulado por el Mundial Rusia 2018, lo fastidió al desviarlo de centrocampista a lateral encajonado que no logró integrarse con sus compañeros ni consigo mismo, pues el croata tiene problemas en cascada: 1)  fatiga post Mundial Rusia 2018, 2) asuntos legales financieros que está subsanando, 3) deterioro emocional y físico tras la salida de Zidane, Cristiano Ronaldo, 4) el no claro entendimiento con jugadores como Bale ni con los entrenadores como Lopetegui (en su etapa desastroza) ni con Solari, quien lo coloca en la banca recientemente, 5) la constante bomba de tiempo que es saber si el croata continuará o no el Real Madrid en los fichajes de 2019, 6) las ofertas que Modric ha tenido del Inter de Milán, 7) las especulaciones sobre jugar en Estados Unidos, 8) el peso de saberse ganador de varios torneos en Europa, ser subcampeón mundial con Croacia, ganar el Balón de Oro en Rusia 2018, ser declarado el mejor jugador en Europa 2018, al romper la hegemonía de Ronaldo y Messi, 9) la compleja relación con Florentino Pérez y los desórdenes que éste ha generado o autorizado en 2018 al interior del Real Madrid y 10) en conclusión,  el gran estrés que lo anterior genera en Modric para no jugar bien con los diversos cambios futbolísticos, situaciones legales, no saber si resistir o no en el Real Madrid; a pesar de sentirse desde hace más de un lustro muy madridista, como ha referido su amigo croata  Rakitik, quien juega para el Barcelona.  A estas alturas, tal vez de lo poco claro que tiene Modric es que nunca jugará con Messi ni con el Barcelona y que hasta ahora  soporta en  misterio y cansancio  la caída en que está.

 

¿De qué sirve cambiar de entrenador –el inoperante Lopetegui– para ganar hace muy poco con Santiago Solari ante un equipo como el Viktoria Plzen, si  Sergio Ramos cae en agresiones y  algunos futbolistas merengues hacen juegos fallidos producto de la inestabilidad y falta de integración entre sí por el lastre que dejó Lopetegui y se percibe aún con el estratega argentino? ¿Quién podrá estar al nivel humano y futbolístico que logró como entrenador Zinedine Zidane en el Real Madrid, además de su gran carrera como delantero que lo llevó alzar la copa mundial en Francia 1998?

 

Esperemos que Luka Modric y sus compañeros madridistas (tal vez próximos ex compañeros)  mejoren en todos los aspectos, vean la luz y retomen un buen camino futbolístico y humano, lo mismo que el Real Madrid en su totalidad; que se tomen y apliquen las decisiones más adecuadas para el presente inmediato y a mediano plazo.