Los Súper Ricos

Views: 369

El escritor –sin saber usar la computadora– escribe a mano. Los conceptos fluyen, lentamente de su pluma fuente. Primero brota la reflexión personal que luego se va a reforzar por el dato. Enciende el radio y la estación de la UNAM deja salir un concierto de clavecín. El escritor escribe:

La crisis no se circunscribe a determinada rama del humano saber, está en todo: salud, religión, psicología, arte, economía… pero tal vez más en la misma esencia de la naturaleza humana: unos –poquísimos, casi nada en número súper ricos otros, todos los demás, casi viviendo a duras penas.

Por ejemplo, ¿qué te dice la religión al respecto de esta desigualdad? Y alguno te responderá con otra interrogante ¿en qué país y en qué época?

Porque por ejemplo en México y en el virreinato, que el español peninsular sancionado por un cura que iba a desayunar con el patrón…

El escritor revisa lo escrito y asiente. Luego se levanta de golpe, casi sin pensar y llevado por lo escrito, en lugar de seguir oyendo el dulzón concierto de clavecín, coloca un cassette de música cubana para enervar los sentidos y poner más punch en lo escrito, se dirá interiormente. Al comenzar Benny Moré a cantar La culebra nuestro buen escritor sigue escribiendo:

El desigual reparto de la riqueza ha producido más de una guerra. Alguien apuntó que las revoluciones las hacían los estómagos vacíos. ¿Cuál es la razón de las quejas más sentidas?: El ver morir de hambre a un ser humano.

Unos tienen mucho, demasiado, imposible saber cuántos y otros –los más, ni lo estricto. Hablando de países, los siete grandes, que representan 20% de la humanidad poseen el 70% de la riqueza y caminan al planeta en un 80%…

El escritor dejó un momento la pluma y reflexionó. ¿Qué no son datos muy generales?… y en números redondos. Si, está bien, son para que sea entendido: pero ahora debe aterrizar en México. Y presto fue a buscar en el montón de periódicos. ¿En dónde está el dato? Se preguntó mientras Acerina interpretando Nereidas invadía su estudio. Apartó papeles, buscó y rebuscó hasta que apareció el dato. ¡Aquí está! Y con el periódico en mano, volvió a su escritorio a seguir hilando conceptos.

Estoy en junio del 2019 y el inequitativo reparto de la riqueza con AMLO, parece que ahí va… ¿será? Tengo que comparar con el pasado. Y escritor con la magia de los eficaces buscadores tecnológicos se regresó más de 20 años:

¿Y en México como está el reparto económico? Tome usted una bocanada de aire antes de leer: El periódico mexicano La Jornada del día 23 de Mayo de 1999 en su sección ECONOMÍA, página 20, nos da estos datos:

Equivalen a 53% del P.I.B. los activos empresariales de los cien principales hombres de negocios del país alcanzó DOS BILLONES 76 mil 400 millones de pesos.

Para que se entienda, estos cien respetables caballeros tienen poco más de la mitad del total de bienes cuantificables en dinero del país llamado México. El más rico. Carlos Slim Helú, dice la revista “FORBES” posee una fortuna de 7 mil 200 MILLONES DE DÓLARES, que lo convierte en el hombre más acaudalado de América Latina.

¡Fiuu! Dejó salir nuestro amigo escritor. El cassette, caminando solo, dando de vueltas como rueda de la fortuna, tocaba ahora el Mambo No. 8 de Pérez Prado. Revisó bien los datos pues hablando de millones de dólares, cuidado.

Siguió copiando:

Se trata de los cien hombre que mueven a México como los calificó el grupo Editorial Expansión, autor del estudio.

Las ganancias generadas por las empresas de esos cien hombres fueron el año pasado de 65 mil 181.8 millones de pesos, similar a las entradas totales del 28.8% de los hogares que existen en el país. Según INEGI en el país existen 20 millones 467 mil 38 hogares que generan ingreso corriente total de 226 mil 260.5 millones de pesos al año. De tal forma, las ganancias de los cien equivales además del anotado 28.8%, a la entrada total de más de 7 millones de hogares de medianos recursos, porque ni todos los indígenas de Chiapas tendrán un ápice de oportunidad de competir con Carlos Slim o Lorenzo Zambrano o Roberto Hernández.

¿Qué no hay nada bueno? Se preguntó el escritor, ahora ya enojado. Y hurgando halló lo aparentemente bueno.

El listado elaborado por Expansión establece que las empresas de estos cien generan un millón 350 mil empleos, cantidad que equivale a una décima parte de los puestos de trabajo que existen en el sector formal de la economía y también, en términos comparativos significa la mitad de las plazas laborales en el gobierno federal, el sector paraestatal y el personal federalizado de la salud y educación, que juntos suman dos millones 730 mil plazas.

Nuestro amigo escritor antes de dar oportunidad al artículo recortó a los diez hombres con mayores ganancias y se levantó a quitar el cassette que a estas alturas ya nomás daba vueltas sin dejarse oír… casi casi como este pobre país de millones de miserables y uno que otro súper-riquísimo señor y todo sigue igual…