+ Lucha Encarnizada en Morena por Pase Automático a Cargos

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La frase

Por poco, el Toluca cumple con la tradición de levantar a…

LOS MUERTOS

OTRO DECESO: Además de la muerte del inolvidable José José, este domingo murió la primera actriz Beatriz Aguirre, dueña de una gran personalidad y a quien conocí durante la filmación de la película “El sol en llamas” en 1962, filmada en la Hacienda de La Gavia, en ese entonces propiedad del “Chope” Albarrán.

En la cinta intervinieron además de la actriz, Antonio Aguilar, Fernando Soler, Maricruz Olivier, Héctor Godoy, Domingo Soler y Antonio Raxel, dirigidos por Alfredo B.Crevenna.

Todos ellos se hospedaron en el Hotel Rex, en la esquina de Hidalgo y Matamoros, cuando el lobby del hotel daba a Hidalgo. Ahí causaron expectación e iban a cenar al Café Liho, que estaba a unos pasos de donde ellos se hospedaban.

Descanse en paz doña Beatriz Aguirre.

 

CON EL TOLUCA: La Volpe dice que falta un poco de transición en la media cancha. Difiero de ello, lo que le faltó al Toluca en el puerto, fue la profundidad que le estaba dando Rigonato, como no jugó, no hubo quién hiciera las funciones y el Toluca ni tuvo posesión, ni tuvo opción real de gol en el primer tiempo, salvo el tiro de Pardo.

El maleficio de que el Toluca, históricamente, levanta muertos, por poco se hace y no por la eficiencia del Veracruz, sino por la deficiencia en la defensiva, en donde Tobio y Hernández, fallaron, éste último al realizar una jugada peligrosa y levantar mucho la pierna, para que se marcara el penal que no vio el “Tribilín” Santander.

Hubo momentos en que los jugadores la volvieron a toluquear, al no hilar un pase. Chalá hecho una desgracia, por eso lo cambó La Volpe.

Castañeda, quien ya había anotado en la Copa ante Alebrijes, debutó con un gol en la Liga y dio el empate al Toluca, un buen disparo. Ojalá siga recibiendo oportunidades, madera la tiene.

Y el miércoles hay juego de copa entre Toluca y Veracruz con el estelar de la Selección ante Trinidad y Tobago. Pero el domingo viene el vencedor de gigantes, el Puebla, con Juan Reynoso al frente del equipo. ¡Aguas!

Lucha Encarnizada en Morena por Pase Automático a Cargos

Toda vez que la mayor parte de los actuales cargos de elección popular, postulados por el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) fueron obtenidos de manera automática por el “efecto Andrés Manuel López Obrador”, aun siendo personajes totalmente desconocidos, sin trabajo ni arraigo en donde obtuvieron los triunfos, ahora se ha desatado una lucha encarnizada en Morena por lo que consideran el pase automático a cargos de gubernaturas, ayuntamientos y diputaciones en el 2021.

Esa es la razón principal por la que se está registrando el fenómeno de migración de políticos de todos los signos, ideologías y colores hacia Morena, pero también la causa por la que la secretaria general del partido, Yeidkol Polevnski quiere construir su propio muro partidista para evitar el arribo masivo de oportunistas en busca de ese pase automático a los cargos de elección popular.

Y ese muro, a diferencia del de Trump, si no lo suspende la investigación de los demócratas, no es para dividir una nación de otra sino de evitar oportunistas y de paso consolidarse en la presidencia del partido, sin competidores que la superen o tengan mayor arraigo que ella.

Los integrantes del partido político del Presidente de la República, ya vieron que Morena logró imponer el pase automático para que los maestros obtengan su plaza laboral de manera directa al egresar de las escuelas normales, sin importar el nivel y la calidad de preparación que posean, aunque hay que recordarlo, eso ya se hacía durante la vigencia del partido hegemónico. Y ahora confían en que las candidaturas de Morena podrán seguir dando a sus abanderados ese mismo pase automático que les generó AMLO en la elección presidencial del 2018, sobre todo si logra imponer su nombre y foto en la boleta electoral del 2021 con el pretexto de la revocación del mandato.

Lo que más alienta la migración de políticos oportunistas y “chapulines” hacia Morena, es la alta popularidad que sigue manteniendo el presidente Andrés Manuel López Obrador, a pesar de sus nulos resultados en los principales indicadores en que fundamentó sus promesas de campaña: seguridad, empleo, inversión, productividad y erradicación de la impunidad.

La creciente popularidad presidencial, contra viento y marea, está fundamentada en su discurso machacón de “lucha contra los corruptos neoliberales que saquearon las arcas del país aún más que en la época de la Colonia”, y a quienes culpa no sólo de los rezagos del país sino también de la falta de resultados de su gobierno que ya va para el año de gestión y lejos de mejorar, empeora los indicadores.

El problema se va a sentir o a resentir a fin de año, entre la falta de los aguinaldos de quienes perdieron su empleo y la aprobación de la miscelánea fiscal, ahora con otro nombre, que lleva por único fin, incrementar la recaudación de impuestos.

Los partidos políticos de oposición a Morena, todos sin excepción, se encuentran en auténticas guerras intestinas, donde los grupos que tienen el poder defienden con uñas y dientes mantenerse con el control para no quedar en total desamparo del presupuesto público, lo cual agudiza la migración a Morena por la marginación que sufren los grupos políticos y la inmovilidad en sus institutos políticos, que por naturaleza deberían estar abiertos a la participación de las nuevas generaciones.

En ese aspecto quizá el más activo sea el PAN, que lleva un objetivo especial que ya comentó el ex presidente Vicente Foxde darle en un diez de mayo al régimen actual. Pero los demás siguen con sus mismas prácticas y otros con el cambio de nombre como el caso del PRD con refuerzos poco pensados en otros tiempos.

Pero en fin, cada quien sus cálculos y sus ambiciones personales o de grupo.

Lo que no han calculado, seguramente, esos políticos golondrinos, chapulines y migrantes, es que se pueden topar con el muro que ya levanta Yeidkol Polevnski a las puertas de Morena para evitar la invasión, o con la realidad de que si bien la popularidad del presidente López Obrador sigue en las nubes, la de Morena va en picada, y por lo tanto nada puede asegurar el pase automático de los candidatos morenistas a los cargos de elección popular en el 2021, ¿no le parece a usted, estimado lector?