MÉXICO ANTE EL CAMBIO CLIMATICO PARTE 1

Views: 1221

El cambio climático es un tema de interés ya no sólo de la comunidad científica, cada vez más, la sociedad en su conjunto reciente sus impactos. En nuestro país, más del 70% de la población somos vulnerables al cambio climático y lamentablemente el 78 % de los ciudadanos son eco indiferentes con esta situación, es por eso estimado lector que le daremos un vistazo a la problemática en nuestro país en dos partes, comenzando por esta y el próximo martes con algunas recomendaciones.

A inicios de este 2020 nos encontramos en un punto de quiebre como nación en varias cuestiones sociales, políticas, económicas y sobre todo ambientales en donde impera la incertidumbre y muchas veces la poca acción de la ciudadanía para la inclusión en la resolución de los problemas, sobre todo de los que nos afectan directamente en la salud e incluso pueden ser generadores de muerte, la contaminación es una asechanza diaria que no se resuelve simplemente dando like o aplaudiendo a lo que hacen los demás o los actores o gente activista famosa como Greta Thunberg, además de que nuestro país es mega diversos y existen varios contextos nacionales en las diversas regiones del territorio.

En este sentido para enfrentar una amenaza debemos entenderla,  con una amplia visión de los impactos, vulnerabilidad y adaptación, para  ayudarnos a comprender cómo este fenómeno, que hasta hace algún tiempo parecía lejano y ajeno a nuestra realidad, ahora forma parte de nuestro día a día.

Aunque el cambio climático es un proceso normal en nuestro planeta, el problema es que se ha incrementado rápidamente por la acumulación en la atmósfera de gases de efecto invernadero (GEI), emitidos por actividades humanas. El Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC) ha indicado que no hay duda alguna de que los incrementos en la temperatura global del planeta tienen su origen en actividades antropogénicas, particularmente en aquellas relacionadas con la combustión de los energéticos fósiles y con la deforestación, así como en aquellos procesos que consumen energía donde se emiten enormes cantidades de bióxido de carbono, uno de los principales gases de efecto invernadero.

Los más recientes descubrimientos científicos muestran cómo el cambio climático se está produciendo de forma mucho más acelerada de lo previsto por los expertos de Naciones Unidas (ONU) en su Cuarto Informe de Evaluación sobre el cambio climático, de 2007, y cómo sus efectos están presentes ya en todo el mundo. México no es una excepción. Su situación geográfica, condiciones climáticas, orográficas e hidrológicas, entre otros factores, contribuyen a que el país sea una de las zonas más vulnerables del mundo por el cambio climático, ubicando a este fenómeno como un asunto de seguridad mundial.

Hoy en día ya se dan cita en nuestro territorio gran variedad de alteraciones provocadas por este fenómeno que, en muchos casos, no son más que el inicio de una tendencia de impactos que se verán exacerbados a lo largo del siglo si no adoptamos las medidas necesarias. Podría enumerar cada uno de los casos a los que nos enfrentamos pero no terminaría en el espacio del día de hoy, pero si quiero mencionar el tema de la basura y de los plasticos que ya se ha venido abordando anteriormente , más bien hay situaciones precarias como la de los ecosistemas que son los que al final son los mas importantes en esta lucha de preservación.

El gobierno y la sociedad civil en México tenemos que trabajar en varios frentes y en forma simultánea para hacer frente a la crisis climatica, sobre todo a la contaminación atmosférica y a la escasez de agua que ya se está padeciendo en algunas regiones del país, y que todo parece indicar, el fenómeno del cambio climático tenderá a agudizar aún más.

No es posible ser optimista sobre el futuro de los mares y las costas de México en la perspectiva del cambio climático global. En muchos casos, el daño ya está ocurriendo; lentamente, casi imperceptiblemente, pero está avanzando a cada hora. Necesitamos urgentemente desarrollar una agenda de conservación para nuestros mares, con particular énfasis en los ecosistemas más frágiles: arrecifes coralinos, lagunas costeras y manglares, montes submarinos, y zonas de agregaciones reproductivas. Necesitamos asimismo desarrollar un programa de mitigación de impactos para las comunidades costeras que ya están sufriendo el impacto complejo del deterioro de sus pesquerías.

Necesitamos urgentemente iniciar —como país y como comunidad planetaria— un programa para reducir la emisión de gases de efecto invernadero. Finalmente, ¿por qué no?, necesitamos repensar nuestro futuro común. La vida de los océanos ha podido sobrevivir más de tres mil millones de años sin nosotros, los humanos, pero nosotros no podríamos sobrevivir sin ella. Esa es la magnitud del reto.