Minimalias

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Pintura al pastel
Le encargaron una pintura al pastel; un imprevisto lo detuvo, y cuando el pintor
llegó a la fiesta, ya lo habían repartido sin el paisaje pactado.
Paragón
Ulises García escuchó el canto de las sirenas dos veces: cuando aceptó trasportar
coca y las de las patrullas de la federal de caminos. Hoy vive con su esposa Circe
García en las míticas Islas Marías.
Hasta que cayó en cuenta
Vio al plátano con manchas negras, propias de los cadáveres: los plátanos con
manchas negras, la sandía hasta olía mal, el zapote con signos de putrefacción…
hasta que cayó en cuenta: era una naturaleza muerta.
Lúdico
A las siete de la noche, con el sol, sin querer morir por seguir viéndolos y
corriendo detrás de una pelota de esponja, los niños le exprimen al día las últimas
gotas de juego, o los últimos jugos a la luz.
El ojillo de la luz
El ojillo de la luz lo invitó a mirar: vio a un hombre pegando su ojo a otro ojillo de
luz. Se retiró. Nunca supo que el hombre que vio, a su vez miraba a otro hombre
que veía por otro ojillo de luz, y éste a otro… y así hasta el infinito.