No lo puedes tocar sin reírte es tan dulce, es de madera, símbolo del respeto hacia la tierra y la naturaleza

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En esta ocasión mis estimados lectores contaremos de la música que está más allá de las bandas, los estilos o géneros musicales y no siempre se habla de esas temáticas salvo por aquellos que se dedican a la música seriamente. Sin embargo, es parte de ésta, fundamental, aunque en muchas ocasiones es obviado, pero también tiene su origen y sus historias. Me refiero a los instrumentos que sin duda son la herramienta –incluyendo la voz– de grandes talentos en la creación de este arte dionisiaco. En esta ocasión vamos a hablar del Ukelele o Ukulele, para algunos que le tomaron más cariño el Uku.

 

Al escuchar sobre este invitado de hoy, sólo tal vez, lo primero que venga a la mente es que hay una gran tradición, pero también está inmiscuido en el tema de la migración y el multiculturalismo. Además hay que mencionar que este instrumento de cuatro cuerdas ha hipnotizado a músicos y estudiosos de la belleza de diversos países y sobre todo de la diversidad de tradiciones. Por si fuera poco se trata de un instrumento sumamente versátil que se ha logrado consagrar en diversos géneros musicales. Inclusive podríamos decir que su mismo nombre es vibrante como la música en sí, que se genera en un gran contexto festivo. Su nombre nos hace referencia, casi inmediata a la isla de Honolulu.

 

Cuenta la historia que este instrumento saltarín inmigra en el año de 1879, al lado de cientos de portugueses que llegaban de la Isla de Madeira en Portugal. Se dice que entre ellos se encontraba un músico llamado Joao Fernández, quien de manera inmediata aprovecha el ánimo y ambiente de celebración que había entre los inmigrantes, que después de cuatro meses en altamar volvían a pisar tierra firme, así que comenzó a tocar con algo que parecía  ser una pequeña guitarra, pero que sólo contenía cuatro cuerdas al que él mismo llamaba cavaquinho. Fue de gran impacto, pues tenía un sonido cálido, demasiado vibrante lo cual parecía hipnotizar a los hawaianos.

 

Ahora sería interesante mencionar también el origen etimológico del nuevo instrumento cálido y vibrante que apenas había bautizado la gente de la isla como Ukulele. Al parecer lo más aceptado es que Uku y Lele significa pulga saltarina, pero este tema parece ir más allá de lo puramente etimológico ya que cuando los marineros portugueses llegaron a Hawái sus pobladores alucinaron por la rapidez que movían los dedos a través del traste. Pero también hay la teoría del historiador Jim Beloff, quien afirmaría que la reina Lili’uokalani le dio un toque poético a la palabra, de tal suerte que Uku sería regalo y Lele significaría viene, así es que podríamos pensar que se trata de un regalo que vino de muy lejos. Pero sea como sea lo relevante es que siempre serán las cuatro cuerdas llenas de alegría.

 

Sin duda. una vez que fue bautizado el Ukelele. se convierte en parte de la historia nacional de la isla. El buen Joao con su talento propaga el sonido sabiendo que aún los instrumentos de cuerda no eran familiares para los lugareños, pero caminando por las calles de Honolulu toca sus folclóricas melodías de su isla en las que evocaba a su patria con un dulce sonido de la melancolía isleña, lo cual sí era compartido por ambas culturas. Tan es así que bastaron diez años para que el Ukulele se convirtiera en el instrumento más famoso de Hawai. Además aprovecharon la amabilidad y versatilidad del instrumento para irse poco a poco convirtiéndose en alumnos. Así se fue propagando y siguiendo el mismo esquema de las olas gigantes que caracterizan a la isla podemos platicar, sólo tal vez, de aquella ola que en los años noventas, ya con el apoyo de internet, generó la euforia del Uku cuando en un documental que recordaba a The Beatles, George Harrison y Paul McCartney declaraban ser unos fans del Ukelele. Se dice que el mismo Harrison es uno de los personajes más importantes en la historia del alegre instrumento, fue un gran defensor de la creatividad de estas cuatro cuerdas.

 

Él mismo señaló en un escrito de su puño y letra: cualquiera debería tener y tocar un Uke es tan simple de cargar contigo y es un instrumento que no puedes tocar sin reírte es tan dulce y también es muy viejo algunos están hechos de madera, y hay otros hechos de armadillos. Los amo, más en el espejo. Todos los que conozco que están dentro del Ukelele son crakers, entonces consíguete uno y disfrútalo contigo mismo. Así rápidamente ganó mucha popularidad.

 

Valdría la pena contarles que en su nueva patria nuestro invitado sufre algunas modificaciones. Una de ellas fue el cambio de cuerdas de metal a tripas, así como su afinación. A este último respecto habría que decir que este no se afina igual que la guitarra, en contraste se usa la afinación reentrante, esto es que las cuerdas no están afinadas hacia arriba continuamente como en otros instrumentos de cuerda, este detalle es el que permite el encantador sonido de nuestro invitado. Inclusive la afinación Low-G que permite un sonido más lleno y que han adaptado algunos guitarristas y solistas, pero se aleja del típico y alucinante sonido del Ukelele.

 

Así es que para los iniciados y me atrevería decir que también para las expertas manos talentosas se sorprenderá por el Uke cada vez que lo tomen en los brazos y toquen un par de acordes. Pues en pocos días se puede comprobar que con unos pocos acordes se adentran en este fascinante mundo de sonidos altos, dulces y precisos que se producen con estas cuatro sonrientes cuerdas. Pero la realidad de nuestro invitado fue posible en un comienzo quizá por el hecho de estar ligado a la realeza, por la ferviente pasión por el Uke del rey Kalākaua, como a su sucesora y última monarca hawaiana, la reina Lili‘uokalani autora del conocido Aloha ‘oe y además hay que decir que era construido con madera de Koa autóctona de Hawái y símbolo del respeto hacia la tierra y la naturaleza –aloha‘aina-, así mismo se convirtió en símbolo indiscutible de Hawái, muy popular entre los kanaka‘oiwi siendo parte de la lucha a favor de su identidad cultural. También cabe mencionar la ferviente pasión del rey Kalākaua por el instrumento, como principal promotor del instrumento en sus orígenes y la posterior asociación del ‘ukulele’ con la cultura hawaiana.