No tuve que convencer a las FARC, ellos me convencieron a mí: Olga Cecilia Vega

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Mujer menudita, amable, con el acento colombiano a pesar de vivir en Buenos Aires. Olga Cecilia Vega deja ver en su rostro las secuelas de los momentos difíciles que vivió con la guerrilla de las FARC. Polémica en su país, con amenazas de uno y otro bando, lo cierto es que cumplió con una misión periodística que ahora nos explica.

Platíqueme de usted, de su historia en Colombia.

Me siento muy feliz de estar aceptando tu invitación en este espacio que me estás dedicando y acá, por primera vez, visito la Feria Internacional de Guadalajara.

Me siento complacida, soy la única periodista escritora colombiana invitada a esta Feria, soy Corresponsal de Guerra, la única mujer corresponsal de guerra que tiene y que ha tenido mi país.

Mi libro Pluma bajo fuego es la autobiografía de Olga Cecilia Vega y la historia, también, del conflicto armado colombiano, cómo se vivió tanto derramamiento de sangre, cómo logro como periodista dejar a un lado el escritorio, los boletines de prensa, para adentrarme a la selva colombiana y lograr penetrar la segunda guerrilla más antigua del mundo, la guerrilla de las FARC.

¿Por qué?

Qué me motivó?, de que no podía basarme en una sola fuente de información, los periodistas tenemos que escuchar las dos fuentes, no solamente los malos, los buenos, los ricos o los pobres, tenemos que saber qué es la realidad de una noticia.

Entonces lograr ganar  esa confianza de los líderes de las FARC, para mí fue un triunfo, porque mi trabajo fue imparcial, muy objetivo y totalmente investigativo.

Eso me permitió hasta el día de hoy tener las exclusivas periodísticas más grandes de América Latina, no solamente de Colombia, porque la guerra colombiana involucró los países de América Latina, o sea traspasó fronteras.

Esos secretos que se pretendieron ocultar en la selva colombiana soy los que ahora estoy contando en Pluma bajo fuego, de la editorial La Oveja Negra.

¿Midió los riesgos o no le importaron?

No, no me importaron.

Cuando estás midiendo los riesgos no te paras de tu escritorio, pero cuando dices quiero investigar la verdad, no te importa los bombardeos, el fuego cruzado, aguantar hambre, traspasar basureros a la una, dos, tres de la mañana, sola, como me tocó a mí, sola por la selva transitando, pero consiguiendo la verdad y esa verdad la empecé a escribir.

Ahora, visto y platicado se siente bonito, pero en el principio cómo lograr convencer a la guerrilla de esa verdad y de esa imparcialidad.

No, no tuve que convencer a la guerrilla, la guerrilla me tuvo que convencer a mí que yo era una periodista por excelencia para ellos bienvenida en el campamento.

Las FARC, todo grupo al margen de la ley, llámese como se llame, en cualquier lugar del mundo, cuando ellos escuchan todos los medios de comunicación, todos los periodistas, ellos veían atentos a los informadores, pero cuando se da cuenta que el periodista es imparcial, objetivo, serio en sus declaraciones, en sus escritos, eso fue lo que me ayudó para la que las FARC me contactara a través de Raúl Reyes, el segundo mando de esta organización.

Entonces no era convencerlos a ellos, era que ellos lograron contactarme a mí, luego, logré penetrar hasta lo más profundo de ellos, pero gracias a la imparcialidad, al trabajo objetivo, no un mercader de la información.

Porque hoy en día y esto es un mensaje para los periodistas, para aquellos chicos que se van formando, hoy en día los jóvenes se forman con mucho facilismo periodístico, los medios se convirtieron en mercaderes de la información.

Ese es mi mensaje, podemos hacer un periodismo investigativo, limpio, sin ser parte de ninguna fuente, sin vender nuestra verdad, porque nuestra verdad nunca tiene un precio.

Y las mujeres, soy una defensora de ellas y vengo acá, a México, defendiendo la postura de mujer, que no necesitamos intimar con nadie para tener una exclusiva periodística.

Eso es bueno, hablar bien de la mujer y de la periodista.

Eso habla bien de un trabajo impecable, porque permite que tú cubras las informaciones más grandes, pero que te mantengas con vida -sin importar que estuviste secuestrada- como en mi caso, sin importar que pasaron días aguantando hambre, sin importar que estabas en medio de fuegos cruzados.

Muchas veces mi agua no era botellitas de agua cristal, era el agua de los choquiales del barro, hacía lo siguiente para poderme mantener con vida sacar mis medias sudorosas y colar esa agua y tomarla, luego la vomitaba y las defecaba porque estaba deshidratada, porque eso me mantenía con vida.

Por eso estoy contando esta verdad.

¿Ahora, por qué secuestrada?

Lamentablemente había el celo periodística de mis propios colegas, cómo Olga Cecilia Vega podía sacar exclusivas periodísticas, en un momento pensaron esta mujer se está acostando con los altos mandos de las FARC.

Entonces llegó a los oídos de los líderes de las FARC, o era una supuesta espía que trabajaba para el gobierno norteamericano y ahí es cuando dan la orden que me secuestren y que me fusilen.

¿Qué la salvó?

Dios me salvó, salí de allí, de la selva colombiana con vida, dos días antes del fusilamiento que me iban a hacer, volvía a enfrentarlos, decirles ustedes iban a cometer un grave error y acá estoy.

Aparte de Dios cómo se dieron cuenta, qué cosa los convenció.

Raúl Reyes el segundo mando de las FARC en ese entonces se puso a recapacitar, dijo esta mujer si yo la contacté por su imparcialidad, yo estoy recibiendo informes falsos y voy a cometer un error.

Él mismo creó una estrategia, porque no podía revertir la orden de fusilamiento, como mando de las FARC no podía quedar en ridículo, pero creó una estrategia para que con unos supuestos desertores de éstas, me sacaran de una vez con una diferencia.

Esos supuestos desertores que salvaron mi vida, dio la orden que luego los asesinaran, pero me dejaron con vida.

¿Qué sintió usted al saber que mañana, tal vez horas, iba a morir?

Impotencia, miedo, bronca. Mucha tristeza, porque cuando sabes que tus horas de vida están contadas, haces un rápido resumen de tu vida, el dolor por saber que dejas tus hijos y que no van a saber que tú moriste, el dolor de saber de una madre que te está llorando y no saber si su hija está viva o está muerta.

Es la impotencia, la bronca, de saber que tú le diste todo tu trabajo periodístico a un grupo y el agradecimiento es fusilarte, es una bronca de impotencia, sobre todo la decepción, eso fue lo que sentí.

No hubo alguna consecuencia física, un infarto, algo.

No, sí mi salud después de tanto tiempo, con los años cobra impuestos, como decimos en mi país, en Colombia. Con los años me doy cuenta que hay afecciones cardiovasculares, hacia la fibromialgia, una enfermedad que después de tanta tensión nerviosa, con los años, se viene a manifestar y eso se manifestó en mí.

Es una buena pregunta, nunca me la habían hecho, hoy lo puedo decir, mi fibromialgia es la consecuencia de tanto dolor, tanto miedo reprimido.

¿Salvo la vida, cómo reaccionó en su trabajo, es decir, ya no la fusilaron?

Normalmente cualquier ser humano cómo reacciona: se va, huye y se esconde. Empieza una nueva vida en otro lado.

Me recuperé después de estar varios días hospitalizada y de alimentarme, de cuidados, cuando tuve fuerzas fui y encaré nuevamente a las FARC, dije, ustedes me iban a asesinar, iban a matarme y eso fue lo que dio más confianza a ellas y darse cuenta que iban a cometer un gravísimo error.

Desde ese momento, me convierto en una mediadora para la liberación de los secuestrados que estaban en su poder y darle tanta dicha a tanta gente, a tantas familias colombianas, no sólo tenían sus seres queridos, no sólo colombianas, tenían tres agentes del gobierno norteamericano secuestrados.

A tal punto que el gobierno de los Estados Unidos me contactan y con sus agencias CIA y FBI logran que acepte un proceso netamente humanitario para mediar en la liberación de estos secuestrados hasta el día de la operación Jaque, donde queda en libertad la ex candidata presidencial francesa, Ingrid Betancourt, los tres agentes norteamericanos que estaban en poder de las FARC y diez policías que ese día se liberaron.

¿Cómo lograba enviar la comunicación a su medio, el periódico?

Cuando estaba secuestrada no pude nada. No sabía ni siquiera mi familia que estaba viva, pero cuando salgo de esto, cuando estoy cubriendo antes de mi secuestro, mandaba las informaciones exclusivas, miraba la manera, pero las sacaba.

Son etapas en mi vida, el pre, el secuestro y el pos, en esta etapa es cuando estoy en un proceso de mediación y cubriendo informaciones, pero hay una etapa en que todo el mundo me perseguía para asesinarme.

Los de la izquierda empezaron a dudar en muchas maneras de que de pronto era una agente encubierta del gobierno norteamericano; los del gobierno norteamericano pensaron que era una aliada de las FARC, con los grupos de extrema derecha, el propio estado colombiano empezó a seguirme.

Eso hizo que me exiliara de Colombia en el año 2006, desde ese año estoy exiliada y vivo actualmente en Argentina, desde ahí empecé a contar mi verdad.

Anteriormente con mi libro Raúl Reyessi la montaña hablara y hoy con Pluma bajo fuego.

¿Cómo han ido las ventas, cómo ha sido la reacción?

Las ventas han sido extraordinarias. Raúl Reyes, si la montaña hablara, Best Seller; Pluma bajo fuego, salió al mercado en abril del 2018 con la Feria Internacional del Libro en Colombia, hoy en día es un Best Seller, próximamente sale un seriado friccionado en televisión y película con mi historia, pienso que ha sido positivo.

¿Cómo ha sido su vida en Argentina?

Hermosamente bella, felizmente casada con un hombre maravilloso, con mis hijos, muy feliz.

¿No extraña a Colombia?

Siempre la tierrita, jala, nunca uno puede olvidar sus raíces. Soy colombiana, no al uno por ciento, soy colombiana al 101 por ciento, cada día amo a mi país, creo que lo mejor que puedo hacer por él es divulgar la verdad, pero no lo negativo, también lo lindo.

Colombia pese a ser un país que duró tantos años en conflicto, en guerra, tanto derramamiento de sangre, los colombianos somos gente amable, cálida, gente que siempre tenemos una sonrisa, siempre abrimos las puertas de nuestros hogares para decir bienvenidos, no sólo a los mexicanos, a cualquier persona, el colombiano es tan cálido como los mexicanos.

¿Puede volver a Colombia o no?

Claro! estoy yendo a Colombia con mis recaudos pero voy, creo que en mi vejez moriré ahí.

¿Fue perdonada, ya no vale el exilio?

Actualmente hay una orden de muerte que pesa sobre mis hombros, orden de fusilamiento de las FARC, pero sólo le temo a Dios.

Qué sigue desde el punto de escribir.

Seguiré escribiendo, ahora viene otra etapa de Pluma bajo fuego II, está cargada de elementos, porque esta novela no es una novela ficcionado, es una novela al cien por ciento real.

Qué encuentran allí, que la periodista cuando tenía 17 años, queda embarazada y el hombre que la embarazó desaparece como un fantasma, al transcurrir los años, cuando es toda una periodista y cuando está cubriendo el conflicto armado de Colombia el proceso de paz, se encuentra que uno de los jefes de las FARC, ella ya lo conocía, era el mismo hombre que la había dejado embarazada a los 17 años.

Me lo encuentro como uno de los jefes del estado mayor y reencontrarlo fue un impacto grande, porque eso nada más se ve en las novelas mexicanas, pero ahora lo estoy contando en la realidad.

El impacto para el tipo verme a mí; el impacto para mí, verlo a él y luego este señor es asesinado en el año 2008, lo mata su mismo guardia de seguridad y al matarlo le cercenan su mano derecha y la entregan al Estado.

Fue una noticia mundial, traspasó las fronteras, porque se acababa de presentar la muerte de Raúl Reyes en Sucumbios, en el Ecuador, el primero de marzo de 2008, donde lastimosamente murieron cuatro estudiantes universitarios mexicanos en ese campamento y sobrevivió una.

A los tres días matan al segundo jefe de las FARCIván Ríos quien era el padre de mi hijo, fueron las muertes muy seguidas y en el mismo mes, muere el líder de las FARCMarulanda, el hombre que daban cientos de millones de dólares por la cabeza de él y nunca lo lograron capturar, pero muere de un infarto.

Fueron tres muertes muy fuertes en la organización, fueron noticia que traspasó hasta el día de hoy, las fronteras.

¿Cómo era Raúl Reyes?

Era un tipo estratega, un tipo que se formó y murió por su casa, su revolución, por su lucha armada, a él le importaba su grupo armado, no le importó decir, más allá hago esto mandar fusilar, mandar secuestrar, pero también él tenía su parte humana como todos los seres.

Era un padre de familia, un hombre que quiso exponer su vida por una causa, que valió o no valió la pena, pero era su causa y es respetable, tenía su lado humano y era defender lo que él amaba, que eran sus hijos, su grupo armado, la gente que la apreciaba y quería, daba su vida por eso.

Él me apreció y eso lo valoro altamente, independiente a su ideología, me afectó la muerte de Raúl Reyes y lo he dicho públicamente, sin ser parte de ese grupo armado, me afectó porque fue un hombre que me trató amablemente y salvó mi vida.

¿Cómo era Tiro fijo?

Era un hombre admirable, empezó a conformar en 1964 la segunda guerrilla más antigua del mundo, que empezó su lucha con palos, escopetas de fisto, eran doce, sus primos.

Cuando decide en la década de los 60, cuando la etapa más dura de violencia en Colombia, donde era la lucha entre los conservadores y liberales; los conservadores mandaban asesinar a los liberales.

Toda la familia de Tiro Fijo era familia liberal, le asesinan a toda su familia y él era apenas un niño, un jovencito y ese dolor, esa bronca, esa rabia, fue lo que lo hizo luchar por su causa por todo ese derramamiento de sangre familiar.

Ahí es cuando Manuel Marulanda VélezPedro Antonio Marín, su mundo de pila, Tiro Fijo, crea su guerrilla.

El tipo no era el indio aquel, el analfabeta, el estúpido de la selva, no, era el hombre que le gustaba formarse, su compañera sentimental hasta el día de su muerte, Sandra, tenía y sus compañeras sentimentales anteriores le leían dos horas diarias, las noticias de la prensa, los libros.

Era un tipo muy culto, un hombre sagaz, estratega, una persona que decía, tenía este dicho: hay que comer hoy, porque no sabemos si para mañana haya qué comer y no hay que quedarse dormido, cuando el enemigo se queda callado es porque está planeando una segunda estrategia; cuando el amigo te alaba tanto, es porque no es tu amigo.

¿Por qué la guerrilla en Cuba con Fidel Castro y tipos similares a los que usted me menciona triunfa y por qué las FARC, no?

Las FARC tenía una gran estrategia y hasta el día de hoy sigue en una gran aleación con Cuba, su gran formación ideológica militar que en sus líderes guerrilleros lo hicieron en Cuba.

No podemos decir que las FARC no triunfó, acá no se trata de quién triunfa o quién pierde, acá se trata que esa guerrilla es la segunda más antigua del mundo, que se han mantenido con errores, aciertos, se firmó un proceso de paz, pero la guerrilla de ella no se ha terminado como se ha dicho.

La guerrilla de las FARC hasta el día de hoy se están rearmando, unos firmaron el proceso de paz y están en el Senado de la República Colombiana, mientras otros no se desmovilizaron y se están rearmando, eso no quiere decir que están exterminados y que perdieron.

Acá no estamos hablando de perdedores o ganadores.

¿Cómo reaccionó cuando ve al hombre que la abandonó?

Cómo reacciono cuando veo a Iván Ríos, cuando lo conocí era Manuel de Jesús Ortiz y cuando lo vuelvo a ver, era uno de los jefes de las FARCIván Ríos, fue un impacto terrible, era como si hubiera visto un espanto, un impacto muy fuerte.

¿De odio?

Se mezclaron todos los sentimientos en ese momento, no odio, pero si la bronca de saber que esa persona te llegó a tu corazón y te desechó como un papel, eso duele.

Me siento feliz de estar en México, me reuniré con los familiares, los padres y compañeros de Universidad, de estos universitarios mexicanos que murieron en Sucumbios, Ecuador, en el campamento de Raúl Reyes.

Hasta el día de hoy esta muerte ha pasado como si hubiera muerto cualquier animal y allá fueron cinco nacionales mexicanos, son hermanos para los colombianos y que ahora voy a hablar, a decirle a los padres muchas cosas que ellos no saben.