La sexoteca de Eugenia 

 

Eugenia Flores 

+24
Votos
Nota Aburrida
Nota Interesante
Día del niño

lunes, 1 de mayo de 2017
Comparte esto en Facebook
Comparte esto en Twitter
Comparte esto en Digg
Enlarge Font
Decrease Font
¡Hola amigos de PODER! Saludándoles esta vez desde Mazatlán Sinaloa, donde este fin de semana estuve como ponente en un Congreso Internacional de Sexología, y aproveché para quedarme unos días más, entre trabajando y descansando.

Ayer fue día del niño, hubo muchos post en las redes sociales, hubo eventos en todas las ciudades, además cayó en domingo, lo que hizo que fuera un día aún más celebrado.

Hoy no te quiero hablar de estadísticas, de números, de porcentajes.

Quiero contarte algunas cosas que podemos hacer por los niños. Esos que ayer celebraste, y que a veces se te olvidan.

Porque no importa si eres padre o no. ¡Los niños nos importan a todos! ¡Aún al que no tenga hijos! Porque son nuestros futuros vecinos cuando estemos viejos, porque quizá uno de esos niños el día de mañana te cambie el pañal en un hospital, o en un asilo, o en tu propia cama.

Hay muchos niños en albergues y orfanatos, que vienen de familias rotas, que fueron abandonados, o que sus padres murieron, o que están presos, y están ahí esperando ser adoptados.

En una ocasión, un director de un albergue me dijo: “no todos los niños tienen la suerte de ser visitados, o de ser adoptados”.

Es verdad, -pensé-. Y también pensé en tantas personas con posibilidad de postular para adoptar y no lo hacen.

O en cómo nos desconectamos, y nunca visitamos alguno solo para regalar una sonrisa o conocerlos o convivir.

Vivimos ensimismados. Olvidando a muchos.

Y ni qué decir de los niños en situación de calle. Que algunas veces he visto cómo algunos conductores les echan el carro encima, o los corren.

La gran mayoría son explotados por otros, y están en riesgo absoluto a drogas, alcohol o abuso sexual.

Quizá no pasaría nada si un día le obsequias comida a alguno de ellos.

Luego están los hijos de las adolescentes. Conozco muchas historias al respecto.

De todas y muy variadas. Desde la familia que recibe con amor a ese bebé –que dicho sea de paso, no tiene culpa de nada-, pero también conozco casos, donde la madre adolescente no toma conciencia del significado de un hijo, y sigue su vida de discotecas y novios, sin saber qué hacer “con el paquete”.

Y “el paquete”, anda rodando entre la abuela, la tía, la hermana mayor, o peor aún, con vecinas que los cuidan mientras la joven mamá sale y se divierte… No estoy en contra de divertirte cuando eres madre… pero tú sabes a lo que me refiero, me refiero a esas madres adolescentes que no asumen la responsabilidad de la maternidad.

De acuerdo, es un asunto largo de analizar y que podemos decir que es una cadenita, y que la chica también fue descuidada por su madre.

De acuerdo con eso. Pero también creo que en algún eslabón, debemos romper la cadenita, ¿no?

¿Y los hijos de familias, de esas con mamá y papá, mamá y mamá, papá y papá? Esos tampoco se salvan todos.

Porque tampoco cuidamos aspectos como: ¿Qué ejemplos les doy? ¿Me han visto decir mentiras? ¿Peleo con mi pareja, discutimos o nos descalificamos mutuamente? ¿Soy alcohólico y no hago nada al respecto? ¿Inculco valores? ¿Le he dicho te amo cada día? ¿Lo conozco? ¿Sé cómo se llama su mejor amigo? ¿Se reconocer cuando está deprimido o me oculta algo? ¿Abrazo a mi hijo? ¿Le grito en vez de hablarle? ¿Reconozco, refuerzo y estimulo sus talentos? ¿Le exijo buenas calificaciones en todas las materias, sin analizar cuáles son sus talentos? ¿Paso tiempo de calidad con ellos? ¿Comprendo lo que es “estar” con mis hijos? ¿O soy solamente padre proveedor pero ausente? Y la lista de preguntas que pueden hacer que nos caigan los veintes de lo que hacemos o dejamos de hacer puede ser muy larga.

Mi intención hoy es solamente ponernos a pensar en esos que ayer celebramos. Y decirte que todos podemos hacer algo por ellos.

Nada es poco, todo cuenta. Empieza por los que desees empezar. Si me lees y tu economía te lo permite, beca a un niño.

Cómprale un piano a un niño invidente que lo anhele. Solo un acto en tu vida, ¡solo uno! Si tienes hijos, ve y diles hoy que los amas, pero mirando a los ojos, sostenlo en tus brazos y dile que lo amas.

¡Nada hay que no pueda salvar el poder del amor! Créeme, ¡na-da!

Nos leemos la próxima semana, aquí, en “La Sexoteca de Eugenia”, y recuerda que el mayor placer… te lo da el saber.

Visita mi web y contrata una conferencia en: www.eugeniafloresoficial.com

Escríbeme a: contacto@eugeniafloresoficial.com

 

Opina sobre este artículo

PODEREDOMEX agradece cada una de las opiniones vertidas en este sitio. Gracias a la entusiasta participación de lectores como usted que hace valer su voz este portal informativo tiene un valor preponderante. Estamos seguros que el Internet es una herramienta formidable para ejercitar la libertad de expresión y servir como medio de legítima denuncia, crítica y opinión. Por el respeto a esta encomienda debemos informarle que PODEREDOMEX no se hace responsable de los comentarios expresados en el portal ya que son total y absoluta responsabilidad de quien los emite.

Nombre   Email  
Título
Opinion

Columnas Anteriores