Horrores Educativos

 

 

David Díaz 

+11
Votos
Nota Aburrida
Nota Interesante
CHANTAJES BARATOS

jueves, 3 de mayo de 2018
Comparte esto en Facebook
Comparte esto en Twitter
Comparte esto en Digg
Enlarge Font
Decrease Font

Versa el adagio, cada quien cosecha lo que siembra. En muchos sentidos esto es una verdad incuestionable.

Esto a razón de un comentario que escuché en torno a un viejito que estaba pidiendo limosna en un crucero de la Ciudad de México.

La primera reacción es “pobre viejito, en esa situación de “pobreza”.

En muchos de los casos, la gente opta por la fácil, sentir lástima, pero la realidad es que nadie sabe en realidad cuál es la historia de vida de ese personaje.

El análisis tiene que ser mucho más profundo que eso, porque justo por esas “verdades a medias” es que estamos como estamos.

Si hemos de ser objetivos, es claro que esa persona dejo de hacer “algo” en su historia de vida.

Cuando hacemos lo que se debe hacer, con los hijos, con la pareja, necesariamente habrá alguien que nos tienda la mano; pero si vamos por la vida llenos de arrogancia y echando agua solamente para nuestro molino, las consecuencias pueden ser fatídicas.

Pienso en un “padre” que nunca estuvo con sus hijos, y por situaciones más allá del trabajo (que aunque entendibles, no justificables); aquellos que pudiendo invertir tiempo en ellos, para hacer la tarea, o simplemente para estar a la hora que duermen, optan por sus vidas sociales y prefieren ir al cine, a la cena, al antro, abandonando por completo sus responsabilidades.

Cuando el hijo va creciendo, ¿de verdad suponemos que no se da cuenta que su padre o madre prefiere estar en donde sea, menos con ellos? ¿Cómo esperamos que crezcan?, ¿llenos de amor y agradecimiento? Mucho me temo que no; lo “gacho” del asunto es que estos padres luego “exigen” que los hijos los vean y les atiendan cuando ellos jamás lo hicieron.

¿Dígame usted cómo?

Pienso también en aquellos que, por si fuera poco, delegan en sus retoños responsabilidades adicionales a las de un estudiante, como por ejemplo obligarlos a hacer la comida o “tener” que pasar todos los días por los hermanos menores.

Usted dirá, “deben ser responsables y ayudar”, de acuerdo, pero en muchos casos ni siquiera les dejan dinero para cumplir con esos “compromisos”.

¿Qué esperamos?, ¿respeto?, ¿solidaridad?, ¿compromiso? De nuevo, la respuesta es NO. ¿Así, cómo esperamos respeto y dedicación en el largo plazo?

Dicen los clásicos que si los hijos salen del seno familiar y no regresan, habremos cumplido como padres; pero si acaban por estar bajo nuestras enaguas tras sus fracasos, habremos fallado monumentalmente en la tarea.

No, esos “viejitos” en la calle, en su enorme mayoría algo dejaron de hacer, eso es una realidad; porque incluso, si los hijos resultaron “gandallas” y los echaron, también es porque como padres algo hicimos mal que no les inculcamos valores como la gratitud y el respeto.

Dejemos los chantajes baratos a un lado, ¿no lo cree?

horroreseducativos@hotmail.com

 

Opina sobre este artículo

PODEREDOMEX agradece cada una de las opiniones vertidas en este sitio. Gracias a la entusiasta participación de lectores como usted que hace valer su voz este portal informativo tiene un valor preponderante. Estamos seguros que el Internet es una herramienta formidable para ejercitar la libertad de expresión y servir como medio de legítima denuncia, crítica y opinión. Por el respeto a esta encomienda debemos informarle que PODEREDOMEX no se hace responsable de los comentarios expresados en el portal ya que son total y absoluta responsabilidad de quien los emite.

Nombre   Email  
Título
Opinion

Columnas Anteriores