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Rodrigo Sánchez Arce

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LOS UTILITARIOS Y LA PROPAGANDA ELECTORAL COMO OBJETOS DE MUSEO

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jueves, 24 de mayo de 2018
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rodrigo.pynv@hotmail.com ; Facebook: Rodrigo Sánchez;

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La propaganda y los utilitarios que regalan los candidatos en campaña, a menos que en verdad sean útiles, por lo regular terminan en la basura o arrumbados en algún lugar de la casa.

Aunque también hay quien los atesora. Yo, por ejemplo, guardo un lápiz viejo de la campaña a gobernador de Salvador Sánchez Colín (1951), así como un comal de Peña Nieto (2005).

En la Ciudad de México hay una instancia que recopila utilitarios y propaganda, volviéndolos piezas de museo antes de que terminen en la casa del perro: es el MODO, el Museo del Objeto, que estos días presenta la exposición “Ciudadanía, Democracia y Propaganda Electoral en México, 1910-2018”.

No es la primera vez que el MODO presenta una exposición de este tipo. Su antecedente es la muestra “De Porfirio Díaz a Vicente Fox”, montada entre los meses de abril y julio de 2012, la cual contó con más de dos mil objetos de campaña.

La diferencia con la nueva exposición, de acuerdo a un empleado del MODO, es que aquella fue de pura propaganda y la actual incluye una especie de marco conceptual sobre la democracia, las elecciones, los partidos políticos y, en general, la ciudadanía, por lo que la considera más completa.

La exposición se divide en 13 apartados incluyendo la introducción. El segundo apartado es “Botones de una historia”, dos vitrinas que muestran prendedores o pines con la imagen de candidatos y partidos desde Porfirio Díaz hasta Peña.

El tercero y el cuarto son “El presidencialismo y su crisis” y “Del país de un solo partido a la nación plural”, en los cuales destaca una gráfica llamada “Del México monocromo al México multicolor” que enseña, año por año a partir de 1980 y para cada uno de los estados del país, el cambio de colores de los partidos que han gobernado cada entidad, desde el apabullante rojo del PRI en la década de 1980, pasando por la irrupción del azul PAN a partir de 1989, hasta la diversidad de colores: amarillos (PRD, Convergencia), verdes (PVEM) y grisáceos (PANAL e independientes) en el año 2017.

Una sección pequeña pero interesante es “El Tapado”. Explica el tema de aquel político que era (¿es?) elegido por el presidente priista en turno como su sucesor, pero que debía permanecer a la sombra hasta recibir la designación del “dedo” presidencial, a través del personaje creado en sus tiras cómicas por el monero Abel Quezada.

Aquí se representa al “Tapado” en un maniquí vestido con saco y corbata y la cabeza cubierta con capucha blanca de ojos negros, así como en un “dedal” creado por el artista Hugo Corripio.

“La larga marcha hacia la democracia” expone cantidad inmensa de artículos de propaganda y utilitarios desde 1917 a la fecha: ropa (playeras, calzado, gorras), trastos (platos, vasos, tazas, botellas, ceniceros), impresos (carteles, calendarios, juegos, cuadernos, pendones) y audiovisuales (documentales, spots de campaña).

Esta se subdivide, a su vez, en cuatro partes: “La época turbulenta (1917-1929)”; “La era estable (1934-1976)”; “La transición a la democracia (1982-2000)”; y “Comicios competidos (2006-2012)”.

Al recorrer esta sección desecho mi idea de que fue hasta el siglo XXI cuando las campañas innovaron la propaganda y los utilitarios pues durante el siglo XX se hicieron cosas interesantes.

Me llamaron la atención los aretes con la efigie de Madero (¿1910?); boletos de camión con propaganda de Miguel Alemán (1946); baraja y cajetilla de cigarros con el rostro de López Mateos (1964); lotería de Miguel de la Madrid (1982); calcetines y tortillero de Salinas (1988); botellas de agua de Colosio y de refresco de Zedillo (1994); historieta de Labastida (2000); comal y copete de plástico de Peña (2012).

Y no podían faltar los de la oposición y del PAN en el gobierno: billete de 20 mil pesos con la leyenda “Recuerda el fraude electoral” (Chihuahua, 1986); destapador del “Maquío” Clouthier (1988); casete de música de Cuauhtémoc Cárdenas, aretes del PRD, corbata y cilindro del Jefe Diego (1994); botella de tequila y hebilla de Fox (2000); bolsa de mandado de Calderón (2006); bigotes y lentes de Gabriel Quadri, tenis de Josefina Vázquez Mota, muñeco y placa de AMLO (2012).

A continuación las secciones “La autoridad electoral”, “La credencial de elector” y “Papelería y material electoral”, muestran objetos que apoyan la organización de las elecciones: padrones electorales de 1942 a la fecha; la evolución de la credencial de elector de 1946 a nuestros días; y material para que la gente emita su voto (urnas, boletas, sellos, marcadores, tinta indeleble).

Los siguientes apartados abordan temas como “Las redes digitales y la política” a través de dispositivos electrónicos y digitales de uso común; “El voto para las mujeres” con fotografías de la primera vez que pudieron votar en 1955 y una mampara que informa el número de hombres y mujeres en el Congreso, desde la legislatura de 1949 que no contó con ninguna mujer, a la de 2015 cuya cifra representó el 42.6%; y “Los movimientos sociales”, gran collage de imágenes desde el movimiento estudiantil de 1968, pasando por el neozapatismo de 1994, hasta el #YoSoy132 de 2012.

Y por último la sección “Ciudadanía”, en la cual mediante encuestas se valora el conocimiento que los visitantes tienen respecto a los principales conceptos de la democracia.

Cabe señalar que la exposición contó con el apoyo del INE; un sinnúmero de personajes entre los que destaca José Woldenberg; diversos medios: Televisa, Animal Político, SinEmbargo.tv, Canal 6 de Julio; el Centro de Estudios del Movimiento Obrero; las Fundaciones “Abel Quezada” y “Rafael Preciado Hernández”; la Universidad Iberoamericana; la Filmoteca de la UNAM; Zimat Consultores; Verificado.mx; y empresas como Google, Sony y Comex.

En suma, la exposición es única e irrepetible y no se la pueden perder.

Además provocará que los artículos generados por las campañas políticas adquieran un valor documental y testimonial y dejen de considerarse un gasto innecesario.

Sólo tengo un pero: la carta histórica de las “Campañas del General Porfirio Díaz” (1855-1867) elaborada por el eminente historiador y geógrafo mexicano Antonio García Cubas en el siglo XIX, en realidad es una joyita, pero considero que está fuera de lugar dentro de la exposición, pues si bien fue su carrera militar la que impulsó a Díaz al estrellato de la política en sus primeros años, para 1910 ya no eran sus glorias militares sino el control político que había adquirido lo que lo mantuvo en el poder y le permitió sucesivas reelecciones.

 

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Perfil del Autor

Investigador de la Paz y no Violencia con énfasis en las diversas manifestaciones  artísticas y culturales.
Apuntes sobre Cultura y Artes de un no experto.