Por: Rosalba Flores Vargas
Indicó que en 1968 se tenía un sistema autoritario, con un presidente de la república mexicana “muy cerrado al diálogo”, por tanto, no hay punto de comparación.
En el caso del movimiento estudiantil que se inició en este 2012, el especialista indicó que ahora tienen una participación en la política que antes se pensaba que no iban a conseguir ni a tener, por tanto, reiteró que son contextos diferentes.
Asimismo, aclaró que no es toda la juventud mexicana la que tiene una participación activa, sino un sector juvenil, “es importante matizarlo, no estoy diciendo que no es importante, es importante, es un sector universitario, inclusive las demandas están más abajo”.
Explicó que las demandas que ahora se presentan tienen que ver más con las expectativas laborales que tiene el sector juvenil, ya que su mercado laboral no es el mejor, es decir, se han preparado académicamente y no hay mercado laboral que los absorba.
Alertó que puede ocurrir lo de países europeos como en España, Grecia y otros, donde los jóvenes están sobrecalificados porque tienen estudios de doctorado.
Indicó que en ese sentido, los jóvenes están cuestionando una parte de la política, pero no es que el movimiento vaya a cambiar al país, pues es importante lo que están diciendo, pero sólo es un sector.



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