Los especialistas del Centro de Investigación en Recursos Bióticos (CIRB) de la Facultad de Ciencias de la UAEM, Humberto Mejía Mojica, Felipe de Jesús Rodríguez Romero y Edmundo Díaz Pardo, advirtieron que de las 19 especies reconocidas en la región, nueve de ellas no son nativas.
Tal circunstancia, señalaron, provocó sobre todo en los últimos 20 años, la disminución de la fauna nativa y cambios en la estructura de la comunidad; modificó, además, vectores de nuevas enfermedades y parásitos.
Al llevar a cabo la investigación titulada “Recurrencia histórica de peces invasores en la Reserva de la Biósfera Sierra de Huautla, Morelos”, los expertos universitarios refirieron que uno de los factores que identificaron como catalizador de dichas alteraciones ambientales fue el papel que juega el comercio de múltiples géneros de peces en la región.
La introducción de organismos vivos conlleva efectos negativos sobre la fauna nativa y el ecosistema, “evidencia la carencia de programas de registro y control biológico en la zona que, por el hecho de ser catalogada como reserva, deberían implementarse por default”, enfatizó el equipo de investigadores de la Máxima Casa de Estudios mexiquense.
La importancia de llevar a cabo estudios donde sean analizadas las características morfológicas y condiciones de la biodiversidad de los diferentes ecosistemas con los que cuenta el país recae en la posibilidad de preservar y corregir las alteraciones, concluyeron los expertos Humberto Mejía Mojica, Felipe de Jesús Rodríguez Romero y Edmundo Díaz Pardo.




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