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Gracias a una mastografía oportuna, amor familiar y pasión por correr, Lupita Pérez, lucha contra el cáncer mama

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viernes, 19 de octubre de 2012
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Ganó concurso Internacional de P&G 'Está en tus manos' que se exhibirá, partir de hoy con su foto en Paseo de la Reforma

“Gracias a una mastografía oportuna, al amor de mi familia y a mi pasión por correr, es que tengo la fortaleza y el coraje para enfrentar y luchar contra el cáncer de mama y triunfar en la carrera de la vida", ésa, es la frase de María Guadalupe Pérez Alonso, quien nos abrió no sólo las puertas de su casa, sino de su corazón para dar un testimonio de fortaleza sobre cómo enfrentar con dignidad este padecimiento que cada día se cobra la vida de miles de mujeres.

Precisamente, con esa frase que salió de lo más profundo de su corazón, se convirtió en una de las cinco ganadoras del concurso internacional de P&G en la lucha contra el cáncer de mama denominado “Está en tus manos" y su fotografía se va exhibir a partir de hoy en Paseo de la Reforma, durante una semana.

Su historia es la siguiente: Todo comenzó el 21 de febrero de este año, lo recuerdo bien porque era el cumpleaños de mi hijo mayor, Santiago, fui a mi estudio que me hacía cada año con el ginecológico.

El doctor me mandó a hacer los estudios de rutina, entre ellos, una mastografía.

Inmediatamente, me di cuenta que algo estaba mal, porque las doctoras que me dijeron que me tenían que hacer estudios más completos.

En su cara de la doctora pude percibir que algo no estaba bien. Salí le dije a mi esposo (Santiago Velasco Monroy).

Los hombres son más escépticos y él dijo “no pasa nada, regrésate, yo pago los estudios que tengamos que hacer".

Para el jueves 23, me habló el doctor aquí a la casa, eran las nueve de la mañana, me dijo: “Lupita necesito hacerte una biopsia, vente pronto".

Le dije cuándo doctor, se atraviesa el fin de semana, “el lunes te espero aquí a las once", me dijo.

El fin de semana para mí fue largo y muy difícil, soy odontóloga y cosmetóloga, cuando me dijo biopsia, yo sí, cáncer.

Mi esposo me preguntó ¿por qué estás llorando?. Tengo que hacerme una biopsia.

“No te preocupes no pasa nada", me dijo, pero la intuición de las mujeres nunca falla.

Me presenté el lunes, me mandó con el oncólogo, yo no lo conocía, me dijo déjame confirmar tu diagnóstico, me hizo otro estudio ahí mismo en su consultorio y me dijo: “sí necesitamos hacer una biopsia, tienes unos tumores dentro de los conductos de la leche y me los mostró ya en la pantalla.

Mi esposo no entró conmigo, pero le pedí que oyera lo que decía el doctor.

Cuando escuché “tengo que operarte, me tienes confianza", sí, le tengo confianza me está mandado mi doctor con usted, obviamente le tengo confianza.

Me dice, “hay el 70 por ciento de probabilidades de que sea benigno y el 30 por ciento de que se maligno, te espero el sábado a las seis de la mañana porque primero hay que hacer un anclaje de tumores, ¿sabes lo qué es?".

Le dije que no, no sé lo que es un anclaje. Y me explica: “despierta te van a poner unos ganchos, unos arpones a través del pezón los meten y enganchamos los tumores".

En mi caso fueron once. Es muy doloroso, con un brazo con el suero, la mano doblada.

No te puedes ni te debes de mover, estás consciente y de ahí te llevan a la mastografía, ya que la doctora logró engancharlos sin anestesia sin nada.

Eso es para mí y para todas las mujeres, son estudios muy dolorosos. Lo logró como con tres ganchos, ellos dicen arponear ya te llevaba la mastografía y vuelven a hacer el estudio doloroso.

En ayunas, la angustia, el estrés, sí hizo que me sintiera mal. Después me pasó, me dijo despídete de tu esposo, de tus hijos, tengo tres hijos, 31, 28 y la más pequeña que está por cumplir 25 (Santiago, Gaviota y Violeta), me despedí de ellos.

Pasé a la cirugía, desperté, fue una cirugía ambulatoria porque a las siete de la tarde el doctor me dio de alta y me mandó a mi casa.

Me citó para el viernes 9 de marzo para retirar las puntadas y entregarme el resultado de patología.

Regresé a los ocho días. Esa semana, la viví muy difícil porque decía ¡Dios mío! tengo el 70 - 30, 70 - 30 posibilidades algunas.

Tú te quiere preparar, tengo una hermana que tiene cáncer de seno igual que yo, y a raíz de eso yo me cuidaba más, cuidaba a mis hijas.

Las llevo al ginecólogo a que las revisen, yo me revisaba diario, siempre he tenido un estilo de vida saludable hago ejercicio, compito, no fumo, no tomo, tengo una alimentación sana, una actitud de trabajo, estudio, procuro eso un estilo de vida sano, siempre fue el que elegí.

Entonces, nunca estamos preparadas para algo así, cuando llegué con el doctor, me dijo la cicatrización no está buena, no te puedo retirar los puntos, pero vamos a leer tu diagnóstico.

Me da un papelito a mí y otro a mi esposo. Empecé a leerlo y luego me dice “espérame yo termino de releerlo tienes un carcinoma adoptar in situ, grado polar tres y ya te quité tus tumores eran once, reconstruí tu seno, pero ahora necesitas 35 radiaciones, y un tratamiento por cinco años".

En ese momento por más que uno está esperando dije: cómo que del 70 por ciento, me llegó, sí, sí era mucha la posibilidad, pero él me está diciendo que tengo cáncer.

Ése, es uno de los momentos más difíciles de la vida de cualquier persona.

No lloré, cuando vi que el doctor terminó de hablar me salí y quería correr ni siquiera le dije a las señoritas si debía algo de la consulta.

Mi esposo me sigue y me dice, sabes qué no pague el ticket del estacionamiento.

Cuando vi que se fue me puse a gritar fuerte, eran como las ocho de la noche, estaba en el estacionamiento, no había nada de gente.

Yo necesitaba gritar, llorar, ¿cuánto tiempo voy a vivir?, ¿me están diciendo la verdad o me están engañando?, y luego el aceptar, ok, tengo cáncer.

Me pregunté ¿cómo se lo voy a decir a mi mamá, a mi papá, se los digo no se los digo les causo una pena a mis hijos? Ya sabían que iba por el diagnóstico y decidí sí contárselo a todos.

A mis hijos, a mis amigos a mis papás yo no lo iba a ocultar, porque es algo con lo que yo no podré, si apenas siento que voy a poder llevar este diagnóstico.

En el trayecto del camino que fue de México para acá, mi esposo muy extraño le llama a mi hija, tu mamá tiene que decirte algo, y se lo dije: Gaviota no me favorecieron los resultados y sí tengo cáncer, dice dónde están, ya voy en carretera, “ahorita nos vemos en la casa".

Le marco a mi otra hija, le digo igual que tengo cáncer, no le marque a mi hijo porque estaba trabajando dando clases.

Llegué a casa, se los comuniqué a mis papás, a mi hermano, nos abrazamos no hay palabras es una noticia fuerte y te abrazas.

Esa noche, no dormí ni esa ni muchas noches, no dormía y me levantaba, me asomaba por la ventana, veía la estrellas, todo y decía ¡ay Dios mío, cuánto tiempo lo voy a ver! Cuando estuve apoyando a mi esposo en los voluntariados, yo hice la Unidad de Trasplante de Médula Osea para los Niños del Estado de México y me acercaba a ellos, los veía tristes y les decía no te apures, Juanito, como se llamara, ve las estrellas todas esas estrellas te quieren, todas brillan están contentas te cuidan.

Ahora, yo abría la ventana en la noche y veía las estrellas, decía también a mí me quieren, también quieren estar conmigo.

Nunca me imaginé estar en esa situación, ¿qué voy a hacer? En ese momento valoras la vida porque te ves tan cerca de la muerte.

Le di gracias a Dios, nunca me revelé contra él nunca, nunca le dije por qué yo.

No estoy enojada. Soy un ser humano como todo mundo, no soy perfecta e igual me tenía de alguna manera que llegar una enfermedad y me llegó el cáncer, como le llaman el emperador de todos los males, porque la tecnología avanza, pero para el cáncer no. No hay nada escrito, no se sabe nada, no se sabe por qué se ha dado el cáncer, no hay una cura, no hay una manera de prevenirlo, es incierto y a mí se me fueron muchos niñitos cuando estaba en el voluntariado, se murieron.

Entonces, estaba en contacto con el cáncer, con mi hermana, le tengo mucho respeto, en ningún momento me enojé.

lo único que me queda es estar con dignidad. Llevar una enfermedad con dignidad, ser un ejemplo de fortaleza para mis hijos porque ¿qué otra cosa puedo darles? Si yo me hundo, ellos también.

Les dije a mis hijos no me van a ver llorar y me han visto llorar varias veces, pero son momentos que necesita uno y después me voy a levantar, entiendan que son duelos y son pérdidas, todos los duelos duelen.¿Qué perdí?, la salud.

En tres semanas yo estaba de nuevo en el quirófano, no acabas de asimilar una cosa cuando ahora es una mastectomía doble.

Me acuerdo que en la mañana, me bañé antes de llegar al hospital, teníamos que irnos muy temprano a las cinco de la mañana.

Me vi en el espejo y dije, es la última vez que me veo así, y es duro.

Dije, bueno ya no voy a tener mis bubis, ya perdí la salud, ya perdí mis bubis, pero yo tengo que resurgir con lo que tengo y tengo que ser feliz, por el tiempo que esté aquí, ahora digo como los alcoholicos: “sólo por hoy", sólo por hoy seré feliz, voy a sonreír, voy a hacer lo que me gusta, cuidar a mis mascotas, darle de comer a los gatos del Calvario y seguir corriendo, hace poco participé en un maratón y seguiré aquí, corriendo en la carrera de la vida.

A las tres semanas, a Lupita le hicieron una mastectomía porque los tumores hacían espejo, fue sometida a otra cirugía, le reconstruyeron los senos, pero aún sigue el tratamiento, ya que hay otro tumor en el esofago.

Como ella lo dice lucha con dignidad contra esta enfermedad. Sobre todo, se ha sumado a las campañas para prevenirla, porque de cada ocho mujeres a una mujer la diagnostican con cáncer de seno, cada 13 minutos se muere una mujer por esta causa.

 

Comentarios

  • un apoyo muy grande
    por jose luisaguilar bastida, 09/12/2016 12:25
    DesaprueboApruebo
    +0

    me siento conmocionado por la noticia pero dios es muy grande y espero de todo corazon que ella va a superar esta prueba porque todos vamos a rezar para que encuentre su sanacion y pueda seguir haciendo su vida normal para poder ver por toda su familia ella lo ha dicho que siempre ha sido fuerte y con esa fortaleza tiene que vencer este problema que diosito la siga apoyando nosotros estaremos rezando y pidiendo todos los dias por su salud animo señora lupita que todo va a salir bien muchos saludos para usted y toda su familia

  • ERES UN EJEMPLO DE VIDA, QUE DIOS TE BENDIGA
    por MARIA GRISELDA CASTANEIRA CARMONA, 09/11/2012 19:43
    DesaprueboApruebo
    +0

    ES VERDADERAMENTE INCREIBLE LA FORTALEZA QUE HA MOSTRADO LUPITA Y PERSONAS COMO ELLA MERECEN OTRA OPORTUNIDAD, OJALA Y DIOS TE LA REGALE.

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