DE ANÁLISIS Y REFLEXIÓN
Eduardo López Sosa
“La ignorancia de la Ley no
exime su cumplimiento”.
Principio General de Derecho
El pasado viernes 2 de marzo, como cada año los mexiquenses celebramos el aniversario de la fundación del Estado de México, este año será 183 de que el Estado de México se erigió como la entidad más importante de la república mexicana; sin embargo, muy poca gente, incluso con estudios superiores, conoce el porque de este hecho trascendente que nos hace celebrar nuestro nacimiento como entidad Libre y Soberana qué paso a formar parte de la Federación y nace por disposición del Acta Constitutiva de la Federación de fecha 31 de enero de 1824, misma en la que se estableció la forma de gobierno, representativa, democrática y federal.
Es por ello que una vez más, escribo este articulo con el objeto de que todos los mexiquenses conozcamos los orígenes de la formación de nuestra historia y de nuestra pertenencia y por la cual nos sentimos profundamente Orgullosamente Mexiquenses.
El 2 de marzo de 1824, es el origen de la Organización Constitucional del Estado de México; pues fue el día, en que se instaló en ceremonia solemne, en el Salón de Cabildos del Ayuntamiento de la Ciudad de México, el primer Congreso Constituyente del Estado de México, compuesto por 21 diputados propietarios y 7 suplentes.
El coronel Melchor Múzquiz fue designado por la Legislatura Local, como primer gobernador del Estado; y por tanto aprobó el plan para la organización provisional de la entidad.
El Estado de México, era en ese entonces, el más importante de las 19 entidades que formaron la federación; disfrutaba (y aún ahora lo sigue haciendo) de una ubicación estratégica central; comprendida aproximadamente 100 mil km 2 y se extendía de la costa del Pacífico en dirección norte, atravesando el corazón del país en la región de las Huastecas; es decir, el Estado incluía en ese entonces los actuales territorios del Distrito Federal, los Estados de Guerrero, de Hidalgo, de Morelos, parte del Estado de Tlaxcala (Calpulapan), y obviamente todo el territorio de lo que es hoy el Estado de México.
El Estado de México, era en ese entonces un gran emporio minero; pues formaban parte del territorio las célebres minas de Taxco, Sultepec, Temascaltepec, El Oro, Zimapán, Pachuca, Atotonilco el Chico y Real del Monte; de tal forma que la minería era sin duda la industria más importante del Estado.
También, nuestro Estado, era en 1824 (como aún en 2007 lo es) el más poblado de los 19 estados, pues contaba con un millón 300 mil habitantes, es decir, el 21% de los seis millones 204 mil habitantes que tenía la República en este entonces.
La historia del Estado de México, como es de apreciarse, está manchada por sus tristes desprendimientos del territorio; de esta manera, se separan:
- El Distrito Federal, el 18 de noviembre de 1824, por Decreto de Congreso Constituyente de la Federación, el cual establece la Ciudad de México, como residencia de los supremos poderes de la federación, comprendiendo un círculo de lenguas de radio, partiendo del centro, y estableciéndose en el Zócalo;
- El Estado de Guerrero, que se separa en Octubre de 1849, creándose un nuevo Estado con una superficie de 47,765 km 2 ;
- El Estado de Hidalgo y el Estado de Morelos, que se separan de nuestro territorio el 1869; el primero con una superficie de 20,857 km 2 , y el segundo con 4,993 km 2 ; y
- Finalmente, la municipalidad de Calpulapan, que se anexa al Estado de Tlaxcala en 1871.
Con el pasar de los años, se dice que se dieron estas desmembraciones, en virtud de que el Estado era demasiado grande, demasiado poblado y de una riqueza excesiva; lo cual fue percibido como un detonante de un peligroso centralismo; se dice también, que estos desprendimientos se dieron, buscando igualdad y equilibrio entre los demás Estados de la Federación.
Sin embargo, hoy sostengo que fueron intereses mezquinos e intereses aviesos, dada la importancia y la supremacía de la entidad; lo que despertó temor y odio, hacía el poderoso y fuerte Estado de México, el cual en el pasado tuvo que aceptar la flagrante violación de uno de los principios fundamentales de la propia federación, como lo es, la defensa de la integridad del territorio de los Estados Libres y Soberanos que suscribieron el pacto federal del 31 de enero de 1824.
Hoy día el Estado de México, es la entidad más importante del país en todos los aspectos, económica, política y demográficamente como orgullosamente lo expresa nuestro gobernador Enrique Peña Nieto; Desde el punto de vista económico, tiene municipios importantísimos como Toluca, capital del Estado de México, desde 1830; Naucalpan, Tlanepantla, Ecatepec, Atizapán de Zaragoza, Cuautitlán Izcalli, Atlacomulco y Santiago Tianguistenco.
Políticamente, es la entidad que tiene el padrón más alto del país y con personajes con presencia nacional en las tres fuerzas políticas más representativas en los partidos PRI, PAN y PRD; además de que es la entidad con el mayor número de diputados al Congreso de la Unión.
Demográficamente, es la entidad más poblada del país, con más de 14 millones de habitantes, es decir, su riqueza además es representativa por su calidad humana.
Por lo que, en síntesis, el Estado de México es la primera economía del país, la cuarta de América Latina, y la 64 a nivel mundial, y la de mayor riqueza demográfica.
DE LAS COSAS DEL FUTBOL
FUTBOL, FUTBOL, FUTBOL, MUCHO FUTBOL.
Sinceramente la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA), juntamente con las compañías televisivas, no tienen piedad de la afición futbolística a nivel mundial; en este hermoso planeta llamado Tierra, se juegan partidos de campeonatos internacionales y nacionales fútbol en todo tiempo, pues casi a diario hay un encuentro de fútbol en Europa: la Champions League, de los Campeones de Copa de los países europeos, los Torneos de Liga y los Torneos de Copa; en el continente americano, y particularmente los equipos mexicanos, participan en el Torneo de Liga del país, en la Copa Campeones de la Concacaf, y en la Copa Libertadores de América, por si fuera poco a nivel selección, se juega el premundial de la “sub.
20”, y por si fuera poco, los partidos amistosos de la selección mexicana.
La semana pasada la afición mexicana se “chuto”, en diez días nada mas y nada menos, que la friolera de ¡26 partidos!, en el siguiente orden; dos partidos de la sub 20, clasificatorios al Mundial de Canadá México contra Jamaica (2-0) y contra Costa Rica (1-1); nueve partidos del campeonato “casero” de la fecha siete; dos partidos del torneo Concacaf: Guadalajara 3x0 al club Connection, de Trinidad Tobago; Pachuca 1x0 al D. Marquense de Guatemala; más otros tres partidos de la Copa Libertadores de América: Toluca que es un desastre, cayó 1x2 de local frente al Bolívar, de Bolivia; los “Rayos” del Necaxa, vencieron 2x0 al Audax Italiano, de Chile ; y las “ Águilas,” del América hicieron el ridículo pues perdieron 1x4 frente al equipo Libertad de Paraguay; y para cerrar con “broche de oro”, la selección mexicana, de Hugo Sánchez venció 3x1 a la Selección de Venezuela, en un encuentro disputado en San Diego California, en tierras de Norte América y si aún, la afición no se sintiera satisfecha, entre el sábado y domingo, es decir apenas anteayer y ayer, nos tuvimos que “chutar”, otros nueve encuentros del Torneo de Liga de fútbol mexicano.
Las federaciones de fútbol y las televisoras, no tienen piedad de la afición, o quizás al pueblo, nos den mucho fútbol para que, la sociedad del mundo y de México en especial no se percate de lo que acontece a su alrededor ; inseguridad, pobreza, carestía de la vida, insalubridad, asentamientos humanos irregulares, tráfico desquiciante, delincuencia organizada, alcoholismo, prostitución, violaciones, femenicidios, niños explotados sexualmente, soldados con sida, presos torturados, enfermos mentales dejados, campesinos enfrentados, adolescentes embarazadas; son entre otros, los múltiples problemas que ha quejan a la sociedad mexicana, y que los intereses de la elite económicamente poderosa, los acallan con futbol, solo futbol , mas futbol, ah y también con “Bety la Fea”, así que ojo mucho ojo, y no nos dejemos manipular con la “caja idiota” de la Televisión.



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