NuevasTICS, Ternura Interés y Cariño

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Los docentes tocamos vidas para siempre, escribimos y dejamos huellas en los corazones de nuestros alumnos, por eso debemos hacerlo con mucha ternura, creatividad y alegría.

Capaz de encontrar la inspiración en cualquier persona que tenga algo que aportar, de quien más aprende es de los niños.

Todos sabemos lo importantes que son las nuevas tecnologías aplicadas a la educación: motivan a los alumnos, facilitan algunos aprendizajes, les ayudan a aprender jugando, a seleccionar la información, a vivir en el mundo actual.

Existen otras TIC que no hay que olvidar nunca, en ninguna situación y menos en una clase. Esas son: la Ternura, el Interés y el Cariño. Nosotros, los maestros, solemos decir que tenemos el mejor trabajo del mundo por hacerlo con el mayor tesoro que existe: los niños.

Parece que en ocasiones nos olvidamos de ello y actuamos como si fuesen máquinas; máquinas de aprender, de estudiar, de repetir, de obedecer. No lo son, son personas, son la mejor selección de los seres vivos: son niños. No son ciudadanos de segunda a los que tenemos derecho a avergonzar, a castigar, a someter.

Si como muchos dicen, son el futuro de la sociedad, ¿cómo queremos que actúen en ese futuro? ¿Cómo máquinas o con corazón? Prefiero una sociedad dirigida por lo segundo.

La ternura no tiene medida y es el ingrediente fundamental de la salsa de una clase. La expresión del afecto hacia un corazón puro. La ternura es lo que hace que se rompa la barrera existente entre el profesor y el alumno para formar parte de un sólo medio: el del cariño y la comprensión.

Sin ternura ni cercanía no puede haber aprendizaje. Uno no aprende de aquel al que teme, ni de aquel al que observa desde la lejanía impuesta por una barrera invisible de frialdad. El respeto no se gana poniendo barreras, se adquiere queriendo.

Interés, para que haya éste tiene que haber una motivación, pero ha de ser mutua, hay que hablar el idioma de la niños para que ellos nos brinden la posibilidad de entrar en su fuente inagotable de interés. ¿Cómo hacer que se interesen por lo que les queremos enseñar? Mostrando interés, aprendiendo y disfrutando de ellos, descubriendo su mundo, conociéndolos de verdad.

Quiero ser aquella maestra a la que quieran contar sus vacaciones, ahora y cuando me encuentren dentro de diez años. Quiero que me busquen con la mirada y no que agachen la cabeza al verme pasar. Quiero que sepan que estoy allí, para materias y para la vida.