+ Perdón de López Obrador, sin Arrepentidos ni Penitencia

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La frase

Para los escritores, una premio es como un chocolate para un niño. Se lo come uno y al otro día quiere otro chocolate.

Ida Vitale

 

CON EL TOLUCA: A la liguilla de panzazo, cuando pudo hacerlo con todos los honores. Y no es que el de ayer domingo ante Lobos haya sido un Toluca light, sino que esa falta de esencia se dio en los últimos tres juegos. Empate ante América 1-1, derrota ante Pumas 1-0 y ante Lobos 2-0.

De 9 puntos disputados, solamente ganó uno, anotó un gol y recibió tres. Me da la impresión de que se repetirá la historia de hace dos temporadas, en que ya les urgía irse de vacaciones y fueron eliminados a las primeras de cambio, o inclusive ni llegaron a calificar.

El sino de este Toluca está entre la falta de puntería para culminar las jugadas que hace, que por cierto, no siempre hace. El exceso de expulsados y para no variar, Triverio apenas tenía unos minutos en la cancha y lo mandaron a descansar el resto del juego y además sin poder participar en el primer juego de liguilla.

Más que un Toluca light es un Toluca que no hay, no hay, no hay, como decía el personaje de Héctor Suárez. ¡Decepcionante!

La vitalidad de Ida Vitale

El país México, que según Ida Vitale es un “generoso amparo y rápida fuente de amistades”, recibió con los brazos abiertos a la poeta uruguaya para hacerle entrega, durante la inauguración de la 32 Feria Internacional del Libro de Guadalajara, del Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances 2018, con un salón Juan Rulfo repleto de aplausos que reconocieron no sólo su obra poética, sino su fino humor, que habita en cada gesto y palabra.

En su mensaje, se mostró como es ella, afecta a romper los protocolos, y destacó la gratitud hacia este país que le dio exilio, y le permitió “hacer lo que quería hacer de la mejor manera posible”durante una década. Vitale también evocó la presencia y la generosidad de Huberto Batis y Octavio Paz, con quienes colaboró durante su estancia en México, e hizo además un reconocimiento al Fondo de Cultura Económica, por llevar algunos de los mejores libros que llegaron a los lectores de Latinoamérica.

Raúl Padilla López, presidente de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, felicitó a Ida Vitale no sólo por su Premio FIL de Literatura y por toda una vida dedicada a la literatura y la poesía, sino, además, por su reciente obtención del Premio Cervantes, que recibirá en España el próximo año. Dijo también que la FIL abre sus brazos a la cultura portuguesa, y ofreció un resumen de las actividades que se realizarán durante los nueve días de la Feria, haciendo énfasis en los homenajes al escritor recientemente fallecido Fernando del Paso, “entrañable amigo de la Feria”, y a Carlos Fuentes, por los 90 años de su natalicio, así como la presencia del premio Nobel turco, Orhan Pamuk, y del premio Formentor, Mircea Cărtărescu, que engalanarán la FIL 2018.

Padilla López señaló que a partir de este año el Homenaje al Bibliófilo llevará el nombre del escritor jalisciense José Luis Martínez, y que el programa de ¡La FIL también es Ciencia! será el marco para la presencia de los premios Nobel Mario Molina y George Smoot. Y para completar, ahí estaban lo mismo Orhan Pamuk, que Andrés Oppenheimer, Porfirio Muñoz Ledo y Cuahtémoc Cárdenas Solórzano, sin dejan de lado a Catón. La fiesta del libro comenzó.

Y anduve de suerte, en el elevador me encontré a Cuauhtémoc Cárdenas y platicamos de aquel regreso de Argentina, en que fuimos compañeros de fila en el avión.

En el desayuno en Los Vitrales, saludé al periodista argentino Andrés Oppenheimer, quien estaba con el gobernador de Chihuahua Javier Corral Jurado. Uno tomó cereal y el otro fruta. Oppenheimer presentó su libro “Sálvese quien pueda”, ayer por la noche.

Compañeros de mesa fueron el ex procurador de la República, Humberto Benítez Treviño y el senador Porfirio Muñoz Ledo, quien llegó en silla de ruedas y salió caminando. Itatí Cantoral, muy guapa, también desayunó ahí. Acudió al homenaje a Fernando del Paso.

Perdón de López Obrador, sin Arrepentidos ni Penitencia

Que se sepa nadie ha solicitado formalmente a Andrés Manuel López Obrador el perdón ni el olvido, tampoco se ven arrepentidos entre los que han cometido delitos de todo tipo en el país, y menos hay a la vista delincuentes dispuestos a pagar su penitencia para expiar sus pecados.

Decía el tradicional catecismo del padre Ripalda, que para obtener el perdón de los pecados se necesitaban tres cosas indispensables: confesar los pecados, mostrar arrepentimiento con la convicción de no volver a cometerlos, y cumplir con la penitencia.

Hay que aclarar que el catecismo del padre Ripalda funcionó a plenitud cuando no había tantas religiones, ni tantas decepciones en la iglesia católica, con la pederastia, el no respetar el celibato y tampoco que la iglesia lo quiera eliminar, y las denuncias tardías de quienes han sido afectados en sus personas por sacerdotes que van contra toda lógica, dentro del deber ser de la religión.

El ofrecimiento de perdón total a los delincuentes de antes del 1 de diciembre de 2018, por parte de quien en seis días asumirá el cargo de Presidente de México ha sido totalmente gratuito, sin pedir nada a cambio, al menos públicamente, lo cual lo menos que despierta es la sospecha de que pretende encubrir a todos los que le acompañan en su Movimiento de Regeneración Nacional (Morena).

Para lograr el triunfo electoral el 1 de julio del año en curso, López Obrador abrió las puertas de su partido, Morena, a todo tipo de personajes, liderazgos, ideologías, grupos políticos partidos, delincuentes históricos o ex delincuentes, con tal de asegurar el voto de todo tipo de segmentos de la población.

Y así se dieron los perdones o como se llame lo que sucedió con Elba Esther Gordillo, con Napoleón Gómez Urrutia, así como otros personajes de diversas filiaciones, casi todos ellos anteriormente priistas y ahora morenistas no confesos.

En casi todos además, contra lo que pudiera suponer, existe una característica similar: su edad avanzada. No hay jóvenes perdonados ni nada que se le parezca.

A todos les garantizó abrir las puertas de las cárceles, candidaturas electorales, puestos en las dirigencias sindicales, en su gabinete presidencial, en las súper delegaciones estatales, o en los congresos y organismos públicos, pero sobre todo una absolución anticipada de todos sus pecados y delitos, para iniciar la cuarta transformación como un ejército de ángeles celestiales incapaces de cometer faltas, caer en tentación o pensar mal del prójimo.

Habrá que ver dentro de todos los detalles, si los perdonados por el dedito o el “gallito” mañanero ya hicieron sus respectivos actos de contrición, cuántas letanías tuvieron que decir y si solamente con el perdón es suficiente para superar las malas mañas.

La propia dirigente nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Claudia Ruiz Massieu, a cuyo instituto político identifica López Obrador como la representación de la corrupción y de la mafia del poder, ya solicitó formal y públicamente que no haya perdón, sino investigación para castigar todo tipo de delitos del pasado, del presente y del futuro.

Ante la abrumadora inconformidad de la sociedad por esta arbitraria decisión de López Obrador para perdonar los pecados a quienes ni han confesados sus pecados, ni se han arrepentido o están dispuestos a no volver a competerlos y menos de cubrir la penitencia, el aún presidente electo ofreció de inmediato poner la decisión a consulta popular, misma que ya ha ensayado y comprobado que controla absolutamente para obtener el resultado a modo.

A los empleados públicos se les paga para servir a la sociedad con eficiencia y transparencia, y su trabajo lo desempeñan con recursos públicos, por lo que están obligados a rendir cuentas a la sociedad por cada peso que se pone en sus manos.

Si alguien hurta recursos que son para el bienestar de todos los mexicanos, para emplearlos para el disfrute personal o familiar, evidentemente no puede ser perdonado, lo menos que debe hacerse en obligarlo a que los regrese a las arcas públicas, para que sean utilizados en programas y obras de beneficio colectivo, no le parece a usted, estimado lector?