PLANETA AGONIZANTE

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La columna de opinión que tiene en su dispositivo, laptop o cualquier medio electrónico es como una alarma de fuego. Cuando uno está dormido en un descanso profundo, el zumbido de una alarma molesta mucho. Interrumpe tanto tu sueño como también tus sueños. Sin embargo, una alarma puede salvar la vida, la tuya y la de tus seres queridos. Este espacio #RespiraLaVida es tal alarma.

Nos despierta para enfrentar la situación delicada de nuestro planeta agonizante. Nos llama a tomar acción decisiva y eficaz.

Una manifestación de gravedad del actual problema ecológico es el cambio climático que se está experimentando en todo el mundo. Los informes del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), no dejan dudas al respecto. Según este informe “El calentamiento del sistema climático es inequívoco, como evidencian ya los aumentos observados del promedio mundial de la temperatura del aire y del océano, el deshielo generalizado de nieves y hielos, y el aumento del promedio mundial del nivel del mar.

Abundan evidencias de como las olas de calor afectan a la producción agrícola  y por ende a la economía de muchas familias. También nosotros experimentamos día a día algún tipo de agresión contra nuestro medio ambiente, pero sobre todo cuando existe algún desastre natural motivado por el calentamiento global. Las inesperadas tormentas, inundaciones o sequias.

En muchos sitios de América Latina y en otros continentes, los efectos del cambio climático en los últimos años han sido devastadores, bajo el sustento de que todo es resultado de las actividades humanas y el abuso de ellas que producen emisiones tales como el dióxido de carbono. El problema se complica más con el aumento de emisiones de gases de países como China, la India, EUA y Brasil, donde la emisión se ha duplicado en los últimos veinte años.

El sociólogo Leslie Sklair ha denominado esta problemática como “La cultura del consumismo” que está en el centro del presente sistema económico global y su obsesión con el crecimiento del mismo. Esta obsesión que esta por detrás de la presente “Fiebre por la tierra”, el problema desmedido acaparamiento de tierras por parte de las grandes corporaciones, tecnócratas y muchos políticos.

Por tal motivo  los que nos llamamos ambientalistas y los que no (sobre todo los que no) tenemos la misión del cuidado nuestro entorno y naturaleza, creada tan perfectamente y a la vez tan desesperada por ser preservada, por medio de acciones conjuntas entre todos los que habitamos este mundo natural.

Hay que escuchar para entender, escuchemos el grito del planeta agonizante, la nota de un paciente en camino al suicidio, en donde lo que se necesita son mayordomas y mayordomos fieles y valientes. Que inspiren a próximas generaciones (si es que logramos preservar nuestro medio ambiente para cuando lleguen ellas)