Sabiduría femenina

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Respuesta a Sor Filotea de la Cruz es uno de los textos más bellos e importantes de la cultura universal. No sólo para la Nueva España, en el siglo XVII, sino para todas las épocas; pues la mujer que defiende sus derechos en el año de 1691 que se hace pública dicha Carta, da una lección a propios y extraños de la inteligencia suprema de la mujer llamada Juana Inés. Comprueba en el mismo su visión para defender derechos de la mujer: para educarse, ir a la Universidad, ser respetada por quienes ejercían una cultura machista sobre las mismas, y en su deseo de que hombre y mujer sean iguales.

 

No porque lo dijera ella. Cito las palabras de Guadalupe Obón: Magistralmente, recurre a mujeres ilustres que a lo largo de la historia han tenido influencias sobre los acontecimientos y los lugares en donde se encontraron. Empezando por la Virgen María, se vale también de figuras tanto legendarias como imaginarias: las Sibilas, la diosa Minerva, la esposa de Alfonso X el Sabio, Cristina de Suecia, etcétera, para demostrar la importancia de la sabiduría femenina. Lo que se lee en 5 o seis decenas de páginas es la mayor muestra de sabiduría y de lección pedagógica de que se tenga idea en este continente. No es imaginable pensar, en la cara que puso el obispo de Puebla, al recibir tamaño documento de sabiduría que, muy difícilmente, podía tener alguno de sus colegas en aquella época. A partir de 1691, para Sor Juana, ha de comenzar el hostigamiento sin piedad, hasta lograr que deje sus libros, poco tiempo antes de morir por el tifus el 17 de abril de 1695.

 

Sabiduría es lo que muestra Juana Inés, y ese conocimiento le hace pasar como una de las lectoras más importantes de su siglo. Sólo serían equiparables a ella, don Carlos de Singüenza y Góngora o y el dramaturgo Juan Ruiz de Alarcón, por el altísimo nivel de cultura que han de alcanzar estos dos sabios e intelectuales de aquellos tiempos.

 

Es importante citar del porque señaló el enojo ante tal documento, pues Sor Juana, le responde con un argumento final que no tiene nada de humilde, y cito a Guadalupe Obón: valiéndose de los textos de la Biblia, de Santo Tomás y de San Agustín, se defiende de las acusaciones en su contra, y concluye argumentando que si se permitiera la existencia de mujeres sabias en todas las ramas del conocimiento, se recogerían grandes frutos.

 

Lo cierto es que Juana Inés de Asbaje y Ramírez nos da una lección de audacia y deseo de no quedarse callada. Es decir, sin atender el consejo que da Santo Tomás, al responderle a Alberto Magno, al decirle que no tiene capacidad para contestarle, diciéndole que Alberto es el más sabio. La Décima Musa, y con esto nos queda de un solo golpe la calidad y fortaleza de la mujer, ante los hombres y ante lo que considera injusticia responde con una clase magistral de sabiduría y de enseñanzas que vienen de la historia y no de ella.

 

Con Carta de respuesta a Sor Filotea de la Cruz, da muestra de valentía, al no quedarse no sólo callada, sino al escribirlo de propia letra, y dar una lección que es parte de nuestra mejor historia. Y de la historia de la mujer para todas las épocas. Al no defenderse directamente, sino que, con apoyo de la historia femenina, de las Sagradas Escrituras, y de los pensadores más importantes de la iglesia, comprueba que su sabiduría no tenía parangón con aquellos sabios de la Iglesia durante la Nueva España a finales de siglo XVII.

 

Su poesía es la que más fama le ha dado. Y los mexicanos tenemos en nuestra mente un solo poema: Hombres necios que acusáis a la mujer… sin saber que su obra poética es una de las más altas en lengua hispana. Sor Juana Inés pertenece a un legado poético que tiene cercanía con el poema Soledades, obra que le da fama a don Luis de Góngora y Argote: promotor de poesía y de la lengua como expresión cultural y espiritual del más alto nivel. A los Culteranos se les ubicó por don Luis, ya que fueron la expresión de la literatura barroca en su más alta expresión.

 

Lo mejor de la lengua está en sus escritos, pero siempre en la queja, de aquellos que señalaron su rebuscamiento y la idea de hacer imágenes difíciles de visualizar; así como el uso de palabras que sólo el escritor conoce, por su reiterada preparación para escribir verso o poema. El poema más difícil de Sor Juana se titula Sueño (silva en 975 versos), es mezcla de asuntos de filosofía, medicina, astronomía, mitología, sabiduría hermética; y no nos olvidemos, en total dominio del tema literario; del cómo escribir un poema de cientos de versos. En la escritura de una novela -por ejemplo-, obliga al narrador a mantener el ritmo e interés que no debe decaer nunca. Así El Quijote de Miguel de Cervantes Saavedra, La Invención de Morel de Adolfo Bioy Casares, El túnel de Ernesto Sábato, Rayuela de Julio Cortázar, Pantaleón y las visitadoras de Mario Vargas llosa, o La región más transparente de Carlos Fuentes.

 

Hombres y mujeres somos enamorados de esta mujer: académicos, filósofos, poetas, historiadores, dramaturgos, feministas, y en favor de los indígenas. Parece que no hay área de la cultura donde no esté presente por sus tantas aristas del conocimiento y de su participación. Es por fortuna nuestra la mexiquense más universal que tenemos, y en América, en más de quinientos años de existencia continental -a partir del año de 1492-, en que fue descubierta esta tierra por el genovés Cristóbal Colón, con ello se creó, ciertamente un nuevo continente que tiene en sus haberes grandes personajes. En el texto escrito por Ramón Xirau titulado Genio y figura de Sor Juana Inés de la Cruz dice en la contrapasta: Soy nada más un lector de la cual, como solía decir Alfonso Reyes, se enamora uno al leerla. Libro publicado por El Colegio Nacional, es una edición bella y con material escrito e investigado por nuestro filósofo; quien nació en España y terminó para nuestra fortuna viviendo a radicar a México, trayendo consigo su sabiduría y sus cualidades de educador de excelencia, en la universidad de nuestro país.

 

Enamorado de Juana Inés, leo lo que su obra dice el reseñista: Ramón Xirau entreteje en esta obra el ensayo y la lírica para revelar las claves literarias de sor Juana Inés de la Cruz, los pasajes de su vida y los enigmas de Primero Sueño. Dialoga también con lectores y críticos fundamentales de la autora novohispana, como Antonio Alatorre, Margo Glantz, José Pascual Buxo y Octavio Paz. Cito este pequeño texto, pues Xirau reúne en torno su sabiduría que busca en la Décima Musa un personaje con el cual dialogar; y también en los otros reconocidos estudiosas de su obra; para tratar de dilucidar su importancia, y de dónde ese enamoramiento, que no sólo de leer su obra simpatiza uno, sino también de casi 50 años (vivió sólo 47 años), los finales del siglo XVII, que ponen a prueba la existencia de una mujer ante el retrógrado pensar del Alto Clero. Hoy que revisamos con objetividad su vida vemos que resulta un milagro que haya sobrevivido a tanta ignorancia, mala fe, envidia y por último a la soberbia de esa ignorancia para quitarle sus 4 mil amigos biblioteca que eran sustento espiritual e intelectual; libros personales, que a lo largo de los años había logrado reunir.

 

El libro de Xirau es una bella edición de 1995, y en la que partir de la primera que se hizo en la Universidad de Buenos Aires en el año de 1967, en la Colección Genio y Figura viene a ser un Libro afortunado. Tal y como sucede, con el muy comentado de nuestro Premio Nobel de Literatura, Octavio Paz, cuyo título es Sor Juana Inés de la Cruz o las Trampas de la Fe. Una mayoría hemos leído sobre todo esta obra de ensayo de Paz, y sabemos que a la divulgación de la Décima Musa ha ayudado mucho. Leer con atención tales textos para captar fortalezas de quien representa la más alta escritura de que se tenga conocimiento en el siglo XVII en América.