+ Salinas y AMLO; Solidaridad y 4T, Dos Caras de la Misma Moneda

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La frase

Lo curioso es que, hoy, casi todos denuncian las fake news de los otros pero se olvidan de denunciar ferozmente las fake news de los suyos.

Miguel Berga. Autor de Cuando la historia te quema las manos

EL DETALLE: Finalmente, el doctor Mario Chávez Jasso, cuya situación de abandono fue señalada aquí tras el auxilio que pidió el sacerdote Daniel Valdez García por el abandono de 27 días que tenía en el Sanatorio México falleció.

Me enteré por la esquela que el fin de semana publicaron las integrantes de la Asociación de Médicas Mexiquenses, A.C.

66 ANIVERSARIO: Un día como como el pasado sábado 8 de agosto pero de 1954, se abrieron en Toluca las puertas por vez primera para la Primera División del futbol profesional de México con la inauguración Estadio Nemesio Diez, llamado hasta ese momento Campo Patria.

Un estadio que cumplió 66 años de ser testigo de las grandes glorias escarlatas pero también de los peores momentos del equipo choricero.

El aniversario 66 fue sin festejo, en silencio, un silencio provocado por el covid-19 que ha mantenido las tribunas vacías y en medio también de una grave crisis de resultados para el equipo de la capital mexiquense.

El partido inaugural de la casa de los Diablos fue ante GNK Dinamo Zagreb que en ese entonces pertenecía a la vieja Yugoslavia, mantenida así por Josip Broz Tito y hoy balcanizada en varias naciones; fue el Loco Enrique Sesma quien marcó el primer gol del Toluca en el entonces llamado “Club Deportivo Toluca”, aunque el triunfo correspondió a los yugoslavos.

Su primer nombre fue Campo Patria, después “Club Deportivo Toluca”, luego “Héctor Barraza”, en memoria de un destacado jugador. Posteriormente “Luis Gutiérrez Dosal”, a la muerte del entonces jerarca rojo;  le siguió el de “Bombonera”, que no es un mote, luego “Toluca 70”, posteriormente “Toluca 70-86”, por haber sido subsede en los dos mundiales, le siguió “Nemesio Díez Riega”, máximo jerarca choricero, desde el año 2000.

Popularmente la afición a los largo de los años lo ha llamado “La Bombonera”, porque inicialmente su aforo era de 5 mil personal, luego se fue ampliando, parecía una caja de bombones.

El Nemesio Diez ha sido testigo de 9 de los 10 títulos del Toluca. El décimo se conquistó en Monterrey en el viejo estadio del Tecnológico.

Además de ser la sede de dos Copas del Mundo.

CON EL TOLUCA: Por más esfuerzos que hacen directiva y cuerpo técnico, por más refuerzos que contratan, el Toluca sigue mal. Ahora perdió en Mazatlán, en donde permitió la primera victoria de los porteños. ¡Vaya forma de pasar a la historia!

Sigue el Toluca con su mala costumbre de revivir a los muertos y en eso colaboraron en toda la extensión de la palabra los tres centrales: Gastón Sauro y Adrián Mora en el primer gol, el balón pasó en medio de los dos, tras un centro que no pudo evitar el debutante González.

En el segundo un error garrafal de Jonatan Maidana, no corresponde a la categoría de la que vino precedido.

La pregunta a Chepo de la Torre: Porque ir con una defensiva de cinco ante un equipo que no había mostrado nada. Es demasiado temor, cuando debió haber acudida con toda la artillería de que es capaz el Toluca, al menos en el papel.

Un golazo de Joao Plata, que se ve que tiene futbol. Ese gol, anulado indebidamente por el VAR y permitido por el inefable Oscar Mejía, no debió haber sido anulado por el respeto al futbol y a su ejecución. Es como el gol anulado a Messi, tras una acción que solamente pocos futbolistas en el mundo hacen como cotidiana.

Total, el Toluca deberá visitar al Atlas y el domingo recibir a Tigres en el estadio Nemesio Diez.

Salinas y AMLO; Solidaridad y 4T, Dos Caras de la Misma Moneda

Al más puro estilo populista del echeverrismo setentero en México, los gobiernos de Carlos Salinas de Gortari, al inicio de los 90; y ahora Andrés Manuel López Obrador, se han esmerado por superar el sueño de trascender fronteras con un liderazgo populachero fincado en programas sociales de altísimo costo económico y poco aporte al progreso social, tales como “Arriba y Adelante”, “Solidaridad” y actualmente la “Cuarta Transformación” con tal de ganar el aplauso internacional.

Luis Echeverría Álvarez alentó el anhelo de la reelección presidencial y cuando lo vio esfumado enfocó sus baterías en alcanzar el liderazgo político del Tercer Mundo, y en ese esfuerzo se valió del Banco de México para imprimir indiscriminadamente billetes que repartía alegremente a diestra y siniestra por todo el territorio nacional con tal de ganar aplausos, porras, vivas y simpatías, que a final del sexenio llevaron al país a una de las más severas crisis económicas, dando por terminado el “milagro mexicano” del largo periodo estabilizador entre 1940 y 1970 en México.

Durante su sexenio, Carlos Salinas de Gortari se propuso ser el líder histórico del México moderno para incursionar al siglo XXl y por ende buscar la reelección presidencial a efecto de consolidar el liderazgo mexicano entre las naciones del primer mundo, ofreciendo a las potencias mundiales como Japón, Alemania, Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña, la certeza de que su programa de gobierno se mantendría al menos por los siguientes 25 años.

Para ese propósito diseñó el programa social “Solidaridad” y nuevamente echó a andar la impresora de billetes del Banco de México para comprar el aplauso fácil y la promesa de sacar de la pobreza a millones de mexicanos con acciones tan espectaculares como querer convertir una “ciudad perdida” como Valle de Chalco en una moderna ciudad que recibió el banderazo totalmente iluminada, pero sin los servicios fundamentales como drenaje, agua potable e infraestructura urbana.

Al término del sexenio, nuevamente la debacle económica y una crisis devaluatoria sin precedentes que dejó otra vez en la ruina, sin patrimonio a las familias mexicanas, y a los millones de pobres en la miseria.

Toca ahora el turno al bat, al presidente Andrés Manuel López Obrador, quien se nutre de los espíritus heroicos del pasado como Morelos, Juárez y Cárdenas para igualarlos en trascendencia histórica, creando para ello el programa de la Cuarta Transformación en México, pero que además sea de ejemplo para que las demás naciones del mundo salgan de la pobreza, el atraso, la injusticia y la corrupción.

Acudió como sus antecesores Luis Echeverría Álvarez, José López Portillo y Carlos Salinas de Gortari a tocar la puerta del Banco de México para poner en funcionamiento la maquinita de imprimir billetes y poder financiar sus novedosos programas sociales que salvarían del hambre y la marginación a los millones de mexicanos que no les ha hecho justicia la revolución.

Pero al comprobar que la autonomía del Banco de México efectivamente funciona en la actualidad como vacuna contra la calentura presidencial de buscar de reelección, fama, gloria, aplausos, reconocimiento internacional y un sitial en la historia nacional, se dio a la tarea de tomar dinero de todos los programas gubernamentales, fideicomisos, organismos autónomos, poderes del Estado, entidades federativas, municipios, fondos de emergencia, hospitales, guarderías infantiles, refugios para mujeres violentadas, instituciones de atención a niños con cáncer, cuentas de ahorradores, sueldos de los servidores públicos, bienes de la nación, todos los recursos se han esfumado y la ambición presidencial es cada día más grande.

No se cumplen aun los dos primeros años del sexenio de Andrés Manuel López Obrador y ya la economía mexicana está en su peor momento de la historia y falta lo peor. El número de pobres, desempleados, enfermos y muertos seguirán creciendo por millones, lo que augura otra crisis de época que sumirá nuevamente en la miseria a las familias mexicanas, mientras aumenta el sueño presidencial de liderar los organismos internacionales de la Salud, del Comercio y de la misma ONU.

Debería crearse una ley que prohíba a los presidentes mexicanos formular programas sociales del tamaño de su ambición por convertirse en héroes nacionales, y que se dediquen exclusivamente a su tarea de bien gobernar por seis años sin destruir institucionalidad, economía y democracia del país, ¿no le parece a usted, estimado lector?