SOY LA PRUEBA DE QUE LA DETECCIÓN OPORTUNA, SALVA VIDAS: ADRIANA CRUZ

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Adriana Guadalupe Cruz Acosta es una mujer de 38 años, sobreviviente de cáncer de mama, trabaja en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) Delegación Estado de México Poniente, desde hace tres años funge como Jefa de la Oficina de Fuerza de Trabajo del Hospital General Regional No. 251 en Metepec.

Hace dos años, después de asistir al magno evento de la campaña “Mi lucha es rosa” promovida por el instituto y en la que se formó el lazo humano más grande del mundo,  presentó la sensación de un pequeño bulto en uno de sus senos, situación que la alertó. De inmediato acudió al hospital donde trabaja para realizarse los estudios correspondientes dado que su abuela paterna murió de este padecimiento cuando ella era una niña.

El doctor Zavala Médico oncólogo con especialidad en cáncer de mama le advirtió sobre las posibilidades de que se tratara de un tumor, procedió a realizarle la biopsia, aun cuando en el estudio preliminar los resultados fueron negativos cuando se realizó el definitivo le informaron que se trataba de un tipo de cáncer que debido a su edad y la alta producción de hormonas era aún más agresivo.

“Lo primero que vino a mi mente cuando me dijeron que era cáncer fue mi hija de cinco años, pensar en que haría ella si yo me ausentaba.” expresó Adriana Cruz.  A pesar de tan lamentable noticia sabía que su principal motivación era su pequeña.

El 26 de octubre de 2016 le fue realizada la operación para extraer una muestra, el tumor fue detectado en una etapa temprana por lo que las expectativas de recuperación eran mayores.

A partir de ahí comenzó con el tratamiento, ocho sesiones de quimioterapia en la Unidad Médica de Atención Ambulatoria 231 hasta concluir en abril de 2017.

La debilidad física y psicológica se hicieron presentes sin embargo con el apoyo de los doctores, compañeros de trabajo y familia pudo seguir adelante.

Posteriormente estuvo en reposo un mes para después continuar con 15 sesiones de radioterapias en el Centro Médico Nacional Siglo XXI a donde tenía que desplazarse diariamente no obstante siempre estuvo acompañada por su familia.

Finalmente el 5 de julio de 2017 al culminar su tratamiento tocó la campana de la esperanza en el centro médico siglo XXI como muestra de fortaleza y superación ante esta enfermedad.

Desde ese entonces lleva el seguimiento en el HGR  251, cada año se realiza la mastografía, cada tres meses un estudio de tumor además de tomar un medicamento por otros cinco años.

En agosto de ese mismo año regresó a trabajar con una nueva actitud ante la vida convencida del compromiso que ahora tiene con la mujeres para invitarlas autoexplorarse y cuidar su salud.

“Siento que es mi misión despertar la conciencia y soy la prueba viviente de que la detección oportuna salva vidas.” detalló Adriana.