Tortas “El Ojeis”, una tradición de sabor en Toluca, desde hace 114 años

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Para quien visita Toluca y sus Portales, es escala obligada pasar a las Tortas “El Ojeis”. Ubicada en la alacena 50, a un lado de la Iglesia de la Santa Veracruz y frente al Centro Toluqueño de Escritores, preparan tortas de milanesa, estopa, tompiate, chile macho, las bombitas –albondigas-, con una particularidad, han mantenido la tradición y el mismo sabor desde hace 114 años.

María Guadalupe Valdés Castillo pertenece a la cuarta generación de la familia que ha mantenido la tradición; es bisnieta de Florentino Gutiérrez Salazar, a quien se le conoció como “El Ojeis”. “Comentaba el abuelo Elías que era cuñado de Florentino, que él a todos los clientes les decía ‘¿de qué vas a querer tu torta ojeis?’, de la palabra ‘ojete’, porque entre caballeros así se llevaban. Finalmente, se le quedó ese sobrenombre”.

Pero “El Ojeis” era todo un personaje. María Guadalupe Valdés señala que hay fotografías donde Florentino Gutiérrez sale disfrazado, algo que hacía como protesta por situaciones políticas con las que estaba inconforme.

El sobrenombre también podría deberse a que era muy picarón, y bautizó los guisados con los que preparaban las tortas con nombres muy peculiares. “Cuando se inició el negocio, la torta era mucho más chiquita que ahora, como el tamaño de un pambazo y ‘El Ojeis’ le puso un nombre en especial a cada guisado. Por ejemplo, uno que es carne deshebrada, le puso estopa; al tompiate, mosaico, por la combinación de los colores; a las albóndigas se les dice bombitas; el salpicón, que es carne de res como con ensalada, mucha gente le dice pastura;  el chile macho, es un guisado a base de carne de cerdo con chile pasilla, y la salsa de las albóndigas, que es muy picosa, es el toque que se le da a las tortas”, detalló.

Otro de los personajes en la familia, es el bisabuelo Elías, quien era billetero y era célebre en la comunidad toluqueña de su época. Se le llegó a conocer como “El Brujo”, porque le tocó vender varios billetes que salieron premiados, recordó María Guadalupe Valdés.

Respecto a las Tortas “El Ojeis”, el negocio inició en el Andador Constitución; también hubo una época en que se ubicaron en el lado de Nicolás Bravo, hasta que por iniciativa de Wenceslao Labra se donaron las alacenas “a gente que tenía un producto que ofrecer a la comunidad”.

“Y aquí seguimos entre varias generaciones, yo pertenezco a la cuarta generación y es muy grato seguir en una tradición así. Es un negocio cien por ciento familiar y mantenemos la tradición en lo que corresponde a la preparación de los guisados”, relató.

En la atención al negocio también están involucradas sus hermanas María Elena, Clara y Víctor. “Todos le metemos mano a cocina. A veces estamos en punto de venta, preparación, en compras”. Mientras que su señor padre Víctor Manuel Elías Valdés Delgado, está encargado de las finanzas y doña Guadalupe Castillo Sierra, colabora con los guisados.

Tortas “El Ojeis” ofrece servicio a partir de las 8:20 de la mañana y hasta aproximadamente las 3 o 4 de la tarde, si no se acaban los guisados antes; pero el trabajo comienza mucho antes. “Mis papás se levantan desde las 4 de la mañana para hacer el término de los guisados; desde temprano se empieza a terminar el mole, la estopa, de cocer las albóndigas, y en el transcurso del día se recibe carne, se empaniza, se deshebra”, detalló María Guadalupe Valdés.

Agregó que para la familia es un orgullo mantener la tradición y señaló que además del sabor de los guisados, otra de las claves es la atención que dan a los clientes. “Para nosotros todos los clientes son iguales, desde el que bolea zapatos como el político que viene y compra. Viene gente de todos lados”. Recordó, por ejemplo que Enrique Peña Nieto, como gobernador, “mandaba por sus tortas desde que andaba en campaña”; también han recibido visitantes de Colombia, Nueva York, y Francia, por mencionar algunos.

Y el exquisito sabor de las tortas se ha mantenido a lo largo de los años. De ello da testimonio don Gustavo Costilla, originario de San Miguel Chapultepec, quien es cliente desde que tenía 8 de años. Hoy, a sus 63 años de edad, procura ir por su torta del “Ojeis” al menos una vez por semana.

Las tortas “El Ojeis” tienen un costo de 20 pesos las de guisado y 21 las de milanesa (de res); también se preparan “reforzadas”, es decir con un poco más del mismo guisado o combinadas, por 23 pesos, de 3 o 4 pisos, o la “Especial Vic”. Que lleva milanesa, mole y albóndigas con salsa.