¿Tú oyes o escuchas?

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Comunicarse de forma efectiva nos asegura el éxito en nuestras ideas, no por el hecho de que sean exactamente las cosas como queremos, sino porque somos capaces de expresar realmente lo que necesitamos comunicar y no nos sentiremos frustrados luego, sea cual sea el resultado.

 

La comunicación es el principal instrumento de entendimiento que tenemos los seres humanos, mediante el cual podemos manifestar nuestras ideas e intenciones para conseguir nuestros objetivos y plasmar correctamente nuestras intenciones, o poner límites cuando estos son necesarios.

 

Si por algún motivo la comunicación no fluye de la manera adecuada, puede ocasionar problemas de interpretación o de valoración que arruinan la intención de transferir una información. Una comunicación eficaz evitaría muchos conflictos.

 

Seguramente te resultará familiar, el hecho de querer comunicar algo y que las demás personas interpretan de una manera muy diferente lo que queríamos expresar.

 

¿Cuántos conflictos personales han sido creados por esta situación? Sin duda, muchos más de los que quisiéramos saber.

 

Por ser nuestra naturaleza de carácter sociable, vivimos en un mundo donde dependemos de nuestros allegados y ellos de nosotros en diversos aspectos. Es por eso que es necesario expresarnos y aprender a hacerlo de la manera más eficiente que podamos.

 

¿En qué consiste el hecho comunicacional?

 

Cuando queremos comunicar algo, debemos estructurar adecuadamente el mensaje que transmitimos y darle sentido.

 

Esto lo logramos identificando primero el tema central de lo que queremos dar a conocer, y de manera posterior expresando las ideas relacionadas con el foco principal para darle sentido y facilitar su comprensión

 

Con este fin, debemos emplear palabras adecuadas a nuestro interlocutor de manera que él entienda ésta, en resumidas cuentas, es la base para que no existan interpretaciones equivocadas.

 

Estrategias para lograr una comunicación asertiva

 

Afortunadamente existen técnicas de comunicación que podemos emplear en todos los aspectos de las relaciones interpersonales; nos ayudarán a lograr un mejor entendimiento con las personas de nuestro entorno.

 

Las más efectivas:

 

  1. Evita ser repetitivo

 

Si insistimos en repetir nuestro mensaje dando muchas explicaciones, podemos hacer percibir a nuestro interlocutor que lo estamos menospreciando; o que entendemos que no es capaz de captar la idea a la primera.

 

Debemos procurar en lo posible plantear nuestras ideas, sin importar que tan profundas y significativas puedan ser, de una manera diáfana y sencilla, sin caer en aclaraciones no solicitadas ni reiteraciones inútiles.

 

  1. Trata de ser concreto y objetivo

 

Si nuestra meta es conseguir que nuestra comunicación resulte ser lo más efectiva posible, se requiere que nos expresemos de una manera específica y clara.

 

Las ambigüedades y generalizaciones sólo consiguen confundir, por lo que debemos referirnos directamente a lo que queremos.

 

  1. El valor comunicacional pocas veces está en el pasado

 

En la comunicación asertiva, traer a colación situaciones incómodas del pasado e insistir en ellas, pudiese provocar la activación de antiguas rencillas.

 

Aunque en algún momento podrían resultar de utilidad enfocarnos en situaciones pasadas, debe ser nada para enseñarnos los errores cometidos. Insistir en ello podría  desviar la atención a temas actuales y de interés para nuestros interlocutores.

 

  1. Sé asertivo al comunicarte

 

Hay ciertos temas que no deben ser abordados si no están presentes las condiciones y las personas adecuadas para tal fin.

 

Si tenemos que reclamar a alguien algún hecho de carácter personal, debemos hacerlo de forma privada y sin intervenciones de terceros.

 

Ahora bien, si se trata de un reconocimiento o felicitación a la cual una persona se ha hecho acreedora; lo correcto es efectuarlo públicamente.

 

  1. Mantén un orden cronológico y secuencial

 

Lo mejor será no abordar varios temas a la vez, y que además no estén interconectados entre sí. Preséntalos en un orden lógico y subordinando lo intrascendental a lo que es realmente importante.

 

Una manera sencilla de exponer una temática es estableciendo el siguiente patrón: dónde, cuándo, cómo y por qué.

 

Esta regla tan práctica te permitirá hilvanar mejor tus ideas y harán más fácil entender el mensaje que pretendes transmitir.

 

  1. Utiliza patrones referenciales

 

Intercala dentro del mensaje algunas metáforas o analogías que permitan un mejor entendimiento de la idea que pretendes comunicar.

 

Estas referencias suelen contener palabras o frases simbólicas que tienen mucho contenido. Estos recursos comunicacionales tienden puentes al entendimiento, porque crean vínculos con las personas a través de la identificación emocional, además de permitir la exposición de ideas complejas a través de ejemplos relativamente sencillos y prácticos.