Una foto a la vez

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La fotografía es una forma de narrar, de contar historias.

Annie Leibovitz (2009)

Es una de las fotógrafas estadounidenses contemporáneas más famosas y reconocidas, tanto por sus múltiples retratos de figuras como John Lennon, Andy Warhol, Mijaíl Gorbachov o la pareja Barack y Michelle Obama, como por sus portadas de múltiples celebridades para revistas a nivel mundial, con ellas ha logrado captar el ojo de las grandes apuestas publicitarias de las marcas de lujo globales.

Nacida en la ciudad estadounidense de Connecticut en 1949, Leibovitz comenzó su carrera en 1971 en la revista Rolling Stone, donde se impulsó como fotógrafa de las estrellas con sus emblemáticas portadas, así comenzaron las oportunidades para ella, poder hacer un tour a lado de la banda inglesa The Rolling Stones y capturar cada instante, eso le abrió puertas dentro de la revista, con apenas veintitantos años logró recrear ambientes de fina fotografía dentro de una publicación que estaba comenzando, siempre respetando una cromática de colores primarios, una semblanza simple y bien iluminada de los objetos frente a su lente, así logro escalar a convertirse en Jefa de fotografía, un puesto que en aquellos años ocupaban fotógrafos de prensa apagados, cuadrados y de renombre.

Ella comenzó por darle la cara a los verdaderos rostros de las celebridades, uno de sus retratos más conocidos es la última foto que se tiene de John Lennon a tan sólo unas cuantas horas antes de que muriera, esa maravilla de fotografía en la que parece desnudo en posición fetal junto a su pareja Yoko Ono, cada uno de esos icónicos retratos le ha valido una lugar en museos y galerías en todo el mundo.

Su arte esta ahí, a la vista, para todos, desde la revista que podemos guardar, hasta el fondo de pantalla que nos puede cautivar, les hablo desde el vaivén de revistas que llevo años recolectando, buscando esas ediciones anuales en las que se conmemoran a las celebridades, productores, directores y/o músicos que dan marco a las entregas de premios más importantes, y que ella cada año retrata.

Ella nunca se ha caracterizado por lo sencillo y lo tenue, ella va al fondo del color, al gusto por lo elaborado y lo hermoso, que encuadra desde un bosque editado en rojos, hasta un mar inventado lleno de sirenas, así que no es casualidad que los retratos políticos que llenan los pasillos de tremendas torres y castillos que gobiernan los países de primer mundo sean, también, obra de ella.

Joven no es, pero sus fotos siempre lo serán, son juegos de rostros, personajes momentáneos, sube y baja de sombras, una bella coreografía entre los objetos, los conceptos y el espacio dentro de la fotografía.