VENGO DE FAMLIA TRABAJADORA: PAOLA JIMÉNEZ HERNÁNDEZ, XV REGIDORA TOLUCA

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“Ni como niña ni ahora como mujer soy compleja, vengo de una familia de clase trabajadora, que conoce la crisis y desde niña junto a mi madre pensé en servir al país y na forma de comenzar es con la ciudad que me vio nacer y que tanto quiero”, dice la décimoquinta regidora del Ayuntamiento de Toluca, Paola Jiménez Hernández.

Usted soñaba con ocupar alguna vez el cargo que va a desempeñar a partir del primero de enero.

Sí! fue algo que siempre tuvimos en la agenda emocional y mental. Vengo de una familia de clase trabajadora, de clase media, como muchos de los mexicanos que hemos aprendido que en el día a día, se construyen y hay que decirlo, conocemos de crisis, de tronamos los dedos muchas veces.

Lo soñé, porque a base del estudio, de trabajar, de una constancia platicaba muchas veces con mi mamá, que era la mujer que me ponía a ver las noticias cuando era muy chiquita, le gustaba que estuviera con ella, por las mañanas o por las noches, viendo las noticias.

Le hacía la pregunta de cómo podía servir a mi país, entonces en una aportación me parece un inicio para estar sirviéndolo y empezar por nuestra ciudad por Toluca, además nací aquí, en el Hospital de la Mujer, crecí en Toluca, en sus escuelas.

En la primaria Eudoxia Calderón, muchos toluqueños hemos pasado por ahí, la secundaria número 9, León Guzmán; la preparatoria número 4, Ignacio Ramírez; finalmente en mis estudios de licenciatura en CU, siempre va a ser un honor servir a la sociedad de donde soy.

Una ciudad que amo, que he recorrido, caminado y a la que le debo tanto, porque gracias a ella hemos podido desarrollarnos como familia en lo individual y laboralmente.

Hablando un poco de usted, ¿a dónde fue al kínder?

En el Instituto Norteamericano de Estudios Bilingües, ya no existe ese kínder, estaba enfrente del Ranchito, ahí fue el kínder, además entré muy chiquita, mi mamá es mamá soltera, entonces desde pequeña tenía que meterme a temas de la escuela, por la condición de que era mamá y a la vez tenía que trabajar y sacar adelante el hogar, entonces ese fue mi kínder.

Toda mi vida ha sido aquí en Toluca, lo cual estoy muy orgullosa de eso.

¿Cuáles eran sus rumbos, digamos en cuanto a caminatas, trayecto casa-escuela?

Cuando iba en la primaria me llevaba mi mamá en el transporte público, a veces en el auto familiar y en la secundaria era en autobús, caminar a las paradas de los camiones, por eso reconozco y sé lo importante que es tener una ciudad iluminada, porque cuando salimos ya está oscuro aunque sea temprano.

En ese momento tomaba dos camiones. Crecí en lo que es la colonia Científicos, está por Alfredo del Mazo y siempre estudié en el centro de Toluca, en la secundaria 9, luego en la prepa 4, me iba sola en transporte público y tenía que tomar dos camiones para llegar a mi escuela, como muchos de los toluqueños lo han hecho.

Por eso es importante saber y reconocer el funcionamiento del transporte público, porque es necesario para todos.

 ¿Qué recuerda, es decir, qué le gustaba, qué golosina, paleta de hielo?

Nunca fui una niña y tampoco soy una mujer compleja. Recuerdo los domingos en la Alameda, mi mamá me llevaba mucho. Era el tradicional recorrido de la zona de los patos, rentaban por ahí las motos eléctricas y el famoso recorrido en el camioncito jalado por un burrito; nos comíamos una quesadilla, jugaba en la feria en las canicas.

Al final era mi dulce favorito, el helado de cajeta quemada, era lo que más me gustaba, de la Presumida y de la que estaba al lado, el de la forma Barquillo Yom-Yom. De la Presumida comía el helado de limón, iba los domingos, me gusta mucho el helado.

Al lado comía el de cajeta, ahí nos juntábamos muchos amiguitos, los domingos las mamás y papás nos llevaban, nos juntábamos, nos prestábamos las bicicletas, las avalanchas, jugábamos con las raquetas del gallito, el bádminton.

Nos poníamos en el jardín a jugar, recuerdo mucho a la Toluca de aquella época, la fortuna de estar en una generación donde la dejaban estar en la calle.

En mi época, al estar en la colonia Científicos, colonia popular, donde hay muchas casas de interés social, departamentos, nos juntábamos una palomilla de niños, éramos alrededor de 12, 14 vecinitos, que salíamos a jugar, a convivir entre todos.

Recuerdo que cuando iban por mí a la escuela, era llegar a comer, lo primero te tenías que asear, te sentabas a comer, particularmente recuerdo que nunca nos dejaban tanto a mis primos como a mí tomar agua, hasta que terminábamos de comer, era una tortura para nosotros, porque queríamos llegar y tomar mucha agua.

Después hacíamos la tarea, era como el recorrido y salir a jugar, era muy divertido porque usábamos las bicicletas, recuerdo que le poníamos un envase de frutsi en la rueda trasera para que sonara como una moto, era de los grandes juegos que teníamos.

Te metían cerca de las siete de la noche para que pudieras bañarte, merendar y a dormir para prepararte para el siguiente día e ir a la escuela. Ahora que recorro la ciudad y veo las calles, se siente esa añoranza de tener una ciudad segura, una ciudad iluminada, de ver a más niños jugando.

Vemos que sus juegos es estar con las tabletas electrónicas, metidos en el celular, cada vez más contaminados de los productos de la televisión que, a veces, no tenemos la certeza que estén transmitiendo educación. Hay que sentirse involucrados en una sociedad de paz, de armonía, entonces nos da un poco de añoranza de regresar a esos modelos de Toluca la Bella, de la ciudad que merecemos y de la ciudad segura que todos queremos.

Se fue el tiempo del juego, ya nos dijo qué prepa, pero luego  qué estudió, qué carrera profesional.

Cuando estás en preparatoria tienes maestros que son significativos y simbólicos y a los que uno empieza uno a seguir.

Recuerdo que tenía algunos maestros. Cuando estudiaba la preparatoria tuve dos en particular, uno me decía vete a Derecho por el perfil, ya participamos en actividades políticas de los alumnos.

Otro me dijo vete a Ciencias Políticas, a mí me parece que Ciencias Políticas puede ser la licenciatura que se adapte a tu perfil. Reconozco que inicialmente me gustaba Medicina y el tema de Pediatría me llamaba mucho la atención, pero sabía que era de muchos años también y que implicaba un gran recurso económico, el cual no había en casa.

Entonces decidí ir a ver a Ciencias Políticas, me acerqué a la facultad, platiqué con los maestros, y me encantó, desde que llegué ahí entendí que eso era lo mío.

Hice mi examen para Ciencias Políticas en la Universidad, como en la prepa que además sé lo que es la angustia, en ese tiempo esperábamos grandes periodos para el resultado y claro que nos daba muchos nervios, porque si no teníamos acceso a la Universidad pública, al conocer que no había condiciones para una escuela de paga.

Mi primera licenciatura es en Ciencias Políticas y Administración Pública, en la Universidad Autónoma del Estado de México.

Posteriormente estudié la maestría en Administración Pública y en ese inter, hice dos especialidades: una en Análisis Político Estratégico, en el CIDE, Centro de Investigación y Docencia Económicas; luego hice otra especialidad, Negociación y Cabildeo Político, en la Universidad Iberoamericana.

No me quise quedar con la cosquillita del Derecho, entendí muy bien el tema de la ley, hay que saber conocerla, traducirla, interpretarla para ser un país justo, para aportar.

Estoy estudiando la licenciatura en Derecho, a la par de que estoy haciendo el Doctorado en Administración Pública, el tema de la academia siempre me gustó, estudiar, estar pegada al tema de los libros.

En casa para mi mamá siempre fue prioridad el tema de estar estudiando. Recuerdo que los regalos en navidad tenían que ver con temas de la escuela, no era más allá que juguetes, tenía la fortuna de que nos regalaran enciclopedias, ya que en ese tiempo no teníamos acceso a internet.

Usé mucho la enciclopedia de Larousse, arriba era como azul marino y abajo como azul rey, esos eran los regalos, los diccionarios, los libros, me marcó mucho, El Principito.

Algunos que fuimos acercándonos más al tema de la lectura y finalmente concretar esos estudios, fue algo que me gustó y me enseñó mucho, el tema del estudio constante.

Nos quiere hablar de esos dos maestros que le dijeron de sus careras.

Fueron maestros que no tenían nada que ver con Derecho ni con Ciencias Políticas, uno es el ingeniero Valenzuela que está dando clases en Prepa 4 y el otro es el ingeniero Varela que está ahí también dando clases. 

¿No se arrepiente, por lo de medicina?

No. Estoy contenta, satisfecha, uno encuentra en el camino su vocación, porque muchos me decían nada que ver Medicina con Ciencia Política.

Creo que mi vocación Ciencia Política sí tienen que ver, porque finalmente es servir a la gente, siempre tuve la idea comunitaria, me formé en la política gracias a mi abuela, una mujer que dentro del PRI, el partido al que hoy represento y soy una orgullosa militante.

Mi abuela siempre fue una líder comunitaria, seccional, nunca tuvo grandes puestos, pero siempre estuvo acercándose a la gente; recuerdo que la iban a buscar para el tema de una silla de ruedas, que se había muerto alguien, que el cambio de turno del niño y alguna que otra situación.

Mi abuela tenía mucha voluntad de salir, de buscar, de gestionar, de acercarse, de ahí vino la vocación de servir.

Cuando queremos prepararnos responsablemente para hacer algo, cuando encontramos esta vocación y si tenemos la posibilidad de profesionalizarla, ofrecemos algo de mayor calidad para el ciudadano que es lo que se merece.

Los ciudadanos estamos ávidos de quienes nos representen, sepan cómo hacerlo, que verdaderamente abran puertas para que nuestras condiciones de vida sean mejores y cambien el día de mañana, creo que eso fue para mí definitorio, profesionalizarme en lo que fue mi vocación y seguirme especializando.

Ahora lo estoy haciendo desde el rubro de la administración pública, en el entendido que la mejor opción que tenemos los representantes populares, es de cambiar las vidas del ciudadano para bien, de desarrollar y de abrir o ser generadores de oportunidades, la realidad es que estamos haciendo políticas públicas.

Éstas nos permitan tener mejores condiciones y políticas públicas que nos garantice, como ciudadanos, que quienes las están ejerciendo estén en absoluta responsabilidad, conciencia y transparencia del ejercicio de los recursos públicos en pro de la ciudadanía.

Todo eso que implica toda una vida prácticamente, aunque está usted muy joven, ¿qué significó en el momento de rendir protesta como regidora?

Fue un acto muy bonito y simbólico, por supuesto, emotivo que. además es responderle a todos los toluqueños, a los que nos dieron la oportunidad, de dar respuesta a esos 90 mil priistas, sin duda alguna pasa por nuestra mente muchas cosas.

Pasa este ejercicio, tengo 33 años. Desde la primaria, la secundaria,  no recuerdo un solo día donde me haya quedado a dormir a las diez, once de la mañana, a veces cuando vemos la profesionalización, no vemos lo que está detrás de ella, de esa dedicación, de esa constancia.

Me enseñaron a trabajar desde chica por lo que quería. Recuerdo que cuando quería salir, quería un dulce extra, pues ponte a sacudir para que tengas algo extra o lava el coche, había siempre tareas, nunca nos dieron nada gratis.

Vienen a mi memoria esas mañanas en las que se va uno a la escuela enfermo, a veces lo que uno se deja de comprar por apostarle a la educación, hoy para hacer el doctorado me tengo que levantar a las 4:30 de la mañana, digamos con absoluta constancia, viajar al municipio de Huixquilucan, regresar.

Uno sacrifica cosas, es un amplio este  aspecto, donde muchas veces los fines de semana no los destinas a tu familia, no lo destina a desarrollarte emocionalmente como muchos otros que disponen de más tiempo libre, te dedicas e implica no solamente el ejercicio de lo que estás estudiando, sino el ajuste de todas las horas.

Fue un momento emotivo, de felicidad para mí, de mucho orgullo, porque quienes me acompañaron fueron mi abuela y mi madre, porque le apostaron a la educación, hacer las cosas bien y al trabajo.

Podemos concretar un sueño y un anhelo familiar, personal y por aquello que es mi vocación, servir a mi ciudad. Cuando estaba rindiendo protesta al levantar la mano, en lo único que pensaba era en mi ciudad, en cumplir y aportar. Una reflexión de que cuando nosotros los políticos hacemos algo, estamos tocando a los ciudadanos, cambiando su día a día, mejorando las condiciones, comprometiéndonos haciéndoles saber que aquí estamos.

Entonces ser verdaderamente una bisagra, que al ciudadano le permita saberse acompañando, en esta responsabilidad de saber que el día de mañana la mayor satisfacción que nos podemos llevar al concretar un cargo, es ver a la gente con transparencia, verle a los ojos, saludarlos, caminar por las calles con tranquilidad, sabiendo que dimos nuestro mejor esfuerzo.

En ningún sentido vamos a llegar a sentarnos, en ningún sentido tampoco vamos a ausentarnos y mucho menos vamos a hacer del salario una beca.

El compromiso será todos los días, estoy muy agradecida con mi familia, con mi madre y mi abuela, que creyeron en mí desde chiquita, que me alentaron para seguir estudiando, hicieron muchos sacrificios para que pudiera hacerlo, porque sé lo que es, en un hogar, decidir entre que la mamá traiga unos zapatos nuevos cuando ya están desgastados o decidir que la hija tenga para la torta o para el camión.

Es agradecerles a ellas en primera instancia lo que hicieron, también a mi ciudad, a mi tierra, a esta clase media que representamos, donde conocemos sobre las carencias, sacrificios y una responsabilidad con los jóvenes, llegar y trabajar por y para una nueva generación que se base ésta en la honestidad, la responsabilidad y el compromiso con los toluqueños.

Seré metiche, ¿qué le dijo su abuela?

Estaba muy emocionada, orgullosa, me dijo que se sentía plena y que le daba mucho gusto que la vida le hubiera alcanzado para verme realizada, más a ella que fue una mujer de comunidad, que nunca tuvo las oportunidades o condiciones para llegar a otro puesto distinto.

Ella fue mamá sola muy joven, mi abuelo falleció cuando tenía 28 años, y se quedó al frente de tres hijos, entonces si en alguien he visto el sacrifico y la entrega es en mi abuela, por supuesto, estoy muy orgullosa de darle esa alegría.

¿Y su mamá?

Mi mamá estaba también muy emocionada, es una mujer más firme, creo que las propias condiciones de criarme sola a eso le llevaron, pero estaba satisfecha y orgullosas, esa es la palabra, orgullosas de ver que apostarle a este esfuerzo, creer que cuando las cosas se hacen bien, tienen un beneficio y además mi madre me dijo que el compromiso era muy amplio y lo tenía con mi ciudad, debo entregarme todos los días y todo el tiempo en esta función para servirle a los toluqueños.

Quizá éste no sea el cargo más importante que ha ocupado en su vida política, pero para mí es el más trascendental por el contacto que tiene o que va a tener con la ciudadanía, puede ser el primero de muchos para llegar a altitudes mayores.

Muchas gracias, ojalá que así sea, si trabajamos y nos lo merecemos, ojalá que nos den la oportunidad de seguir sirviendo a los toluqueños, a los mexiquenses, y a nuestro país.

Como usted dice, tener la posibilidad de ocupar otros cargos, pero este es el más representativo, porque si Toluca fuese un árbol, me permite tocar sus raíces, estar cercana a la gente en todas las comunidades, ése ha sido el compromiso.

Que la ciudadanía sepa que vamos a estar donde realmente nos necesitan, en ningún momento sentido vamos a faltar al compromiso de estar donde muchos nada más lo hacen en tiempos electorales.

El trabajo es de todos los días y se los digo a todas las comunidades desde La Joya en San Juan Tilapa, hasta El Refugio en Tlacotepec, donde hemos tenido oportunidad de visitarles en todos los recorridos, San Felipe, Tlachaloya en fin en todos lados, estaremos metidos con los ciudadanos por las causas más justas y sobre todo, por quienes se encuentran en condiciones de vulnerabilidad, aquí estamos para ustedes, pueden acercarse en todos los momentos, pueden contar con nosotros.

Agradecerle a usted por su generosidad, porque no solamente nos permite compartir el espacio, es un hombre que a generaciones ya pasadas, actuales y las que están por venir, nos da la oportunidad de crecer, de aprender, usted es un gran maestro.

Esto no es cliché, que reconozcamos que el tiempo y la madurez nos enseñan que lo que verdaderamente vale no es lo que se compra, abracen a sus hijos, a sus familias, abracen a sus padres y valoremos que esta vida sólo es prestada.

Hay que darnos mucho amor y que este tiempo sirva para esa reflexión.