VISTAZO AL ECOFEMINISMO

Views: 778

En años recientes, las reivindicaciones de los derechos de la mujer y los debates en torno a la cuestión de género, se han sumado a las luchas ambientalistas. Desde el feminismo radical hasta la ecofeminismo, el dominio de la mujer y la explotación de la naturaleza aparecen como resultado de la conformación de estructuras sociales jerárquicas, desde el patriarcado y la gerontocracia de las primeras formaciones culturales, hasta las divisiones de clases de la sociedad moderna. Así, una visión ecofeminista emancipatoria ha venido asociando la sensibilidad y la naturaleza orgánica de las mujeres con el cuidado de la naturaleza, enlazando de esta manera las luchas feministas y ambientales.

El modelo occidental se ha construido sobre la idea del dominio del hombre sobre las mujeres. También del hombre sobre la naturaleza. La ecofeminismo ve necesario un cambio cultural desde esta perspectiva. Las dicotomías establecidas presentan un carácter jerárquico. Dentro de cada par de opuestos, una de las posiciones se percibe como jerárquicamente superior a la otra. La cultura supera a la naturaleza, la mente es superior al cuerpo y la razón se encuentra por encima de las emociones.

El ecofeminismo es una filosofía y una práctica feminista que nace de la cercanía de las mujeres y naturaleza. También de la convicción de que nuestro sistema que se constituyó, se ha construido y se mantiene por medio de la subordinación de las mujeres, de la colonización de los pueblos ‘extranjeros’ y de la naturaleza.

Esta perspectiva se encarga de cuestionar aspectos básicos por los que se rige nuestra sociedad. Así, la ecofeminismo considera que el capitalismo y el patriarcado van de la mano. Ambos oprimen, por un lado, a las mujeres; y por el otro, a la naturaleza.

Dicho de otro modo, el ecofeminismo se centra en visibilizar que la subordinación de las mujeres a los hombres y la explotación de la naturaleza se complementan. Esto es, de alguna manera, de lo que se encarga el capitalismo patriarcal.


Más allá de la visión naturalista que asocia al feminismo y al ecologismo, la ecología política indaga los fundamentos de las luchas ecofeministas dentro de una política de la diferencia. Pues no se trata simplemente de un movimiento a favor de la participación de las mujeres en los asuntos y reivindicaciones ambientalistas o en la promoción de los derechos ciudadanos y de género dentro de las perspectivas abiertas por el desarrollo sustentable.

El enigma a descifrar y la política a construir reclaman la comprensión de la forma particular de ser mujer y de la perspectiva política que abre una “visión” feminista y de género en la cuestión del poder, la cultura, la organización social, la naturaleza y el desarrollo sustentable, y que va más allá del lugar de la mujer en una estructura social dada y de las reivindicaciones de igualdad con los lugares privilegiados de los hombres en un orden establecido determinado.

Si bien no existe un movimiento ecofeminista formalmente constituido y actuante, este se expresa en las ideas, teorías y prácticas que dan soporte y orientan las luchas actuales de las mujeres para identificar las causas fundamentales de los problemas ambientales y los vínculos entre la degradación ambiental y las estructuras del poder social, económico y político, el  hecho fundamental es que las mujeres en sororidad deben estar organizadas y juntas para promover las alternativas transformadoras y frenar a quienes quieren perpetuar un sistema obsoleto. ¡Necesitamos más activismo ecofeminista!

Finalmente, la redefinición de la realizad y la filosofía de las relaciones de la mujer con la naturaleza y la problemática climática permite acercarnos al activismo desde una perspectiva Ecofeminista como herramienta frente a la crisis, poniendo el foco en los principios que defiende, explorando sus buenas prácticas y potenciando un cuidado integral del activismo como elemento clave en la consecución del cambio.